Wicca

La Diosa Brigit como protectora del hogar

4caa76f8109daa89e81d6a7ec507de17Muchos paganos se acercan a Brigit (Brighid, Bride) en su faceta como creadora; otros, porque desean obtener ventaja en los conflictos, debido a sus cualidades como guerrera. Para muchos, especialmente mujeres, supone una figura inspiradora porque es una mujer que destaca y que combina su función de madre con las de herrera (una profesión considerada tradicionalmente “de hombres”), diplomática y poetisa.

Sin embargo, el fuego de Brigit es, no lo olvidemos, el fuego del hogar. El fuego es calor, es vida, especialmente en momentos de frío intenso supone la supervivencia. Por ello, no sólo es la Diosa de la poesía, de la sanación o de los herreros. También es una Diosa familiar, una figura asociada a la maternidad (se le rinde especial culto en Imbolc, con la lactancia de los terneros), una protectora del hogar y, cómo no y ya esto nace de mi culto personal, una maravillosa ayuda en la cocina. No hay que olvidar que tiene sus sombras, igual que todas las llamas, como por ejemplo la Brigit emparentada con Morrigan y con su aspecto guerrero, pero en esencia, es esa Divinidad que saca una espada y un escudo porque tiene que proteger a su clan y a sus hijos. ¿Qué madre no defendería a los suyos?

En estos años con Ella, guardando la llama de la manera más parecida a la que se hacía en el S. IV, en Kildare (Irlanda), el objetivo de mi devoción ha ido moviéndose de su aspecto como Poetisa a su aspecto como Madre debido a mis circunstancias personales. En gran parte esto se ha debido a su carácter protector de los hijos, de las parturientas y las lactantes, si bien he encontrado otras apreciaciones en su culto que me han ayudado a tener en cuenta alternativas mágicas para proteger el hogar y sus habitantes. Me resulta muy llamativo que estos aspectos se pasen por alto y se beneficien otros aspectos quizá más alejados de este ámbito maternal y protector de la Diosa, así que me he propuesto arrojar algo de luz sobre ellos en este artículo.

Uno de estos aspectos en los que he trabajado y que he observado importante ha sido el mismo Cainté o maldición cantada, que se decía inspirado por Brigit en los mitos y que, en muchos casos, era el fin último de la figura del Bardo. Es verdad que el Cainté en sí es una maldición, pero yo he optado por usar el término como sinónimo de conjuro. No voy a entrar en muchos detalles porque cada uno puede aplicarlo como quiera según su creencia, pero yo he optado por usar Caintés para proteger a mi familia, sin maldecir a nadie (soy wiccana y creo en la Rede), sino usándolo con fines protectores. El uso de conjuros no es que tenga mucho misterio para aquellos que estén familiarizados con ellos, así que no me extenderé, si bien quisiera apuntar que no se trata tanto de lo que se dice, sino de cómo se obtiene el Cainté y el proceso por el que se pasa para recibirlo, que es parecido, en mi experiencia, al de una canalización. No voy a negar que el Cainté tiene connotaciones fuertes y puede ser realmente dañino, especialmente el que es medio satírico (precisamente por la burla), así que recomiendo usarlo con precaución.

Otra de las herramientas que nos presta Brigit para la protección es su Divino Manto. La capa de Brigit, que según la tradición colgó en un rayo de Sol para que se secara, o con la que cubrió Irlanda entera para mostrar su dominio sobre ella. Muchas de estas historias vienen de los relatos concernientes a la Santa y no a la Diosa, pero la literatura siempre nos da pistas sobre las figuras divinas, aunque sea a través de los santos que surgieron después de éstas. A título personal y basándome en mi propia experiencia, el Manto de Brigit nos hace invisibles a los trabajos mágicos externos, nos da especial protección caminando entre mundos y, de manera más cotidiana, es una bendición bonita para niños pequeños y futuras mamás. Aunque también se puede utilizar para otras personas, por supuesto.

A mí me gusta extender el Manto sobre alguien (siempre con su permiso) entrando en un estado alterado de conciencia, realizándole una ofrenda de fuego a la Diosa y repitiendo alguna fórmula mágica del estilo de “Mi amada Brigit, extiende tu Manto sobre (nombre), para protegerle de todo mal. Que con él sea invisible a ataques y maldiciones, que por él sea salvo/a de heridas y caídas, para que en su ser encuentre solaz y paz”. A título personal, desde que lacto a mis hijos también le he llegado a ofrendar mi propia leche materna al extender el Manto, aunque esto lo realizo con menos asiduidad porque me resulta engorroso. Sin embargo, encuentro esta ofrenda de especial agrado de la Diosa, y mucho más bonito que ofrendar otros fluidos corporales.

Brigit es también una Diosa llena de Magia, aunque su aspecto mágico es infinitamente más sutil que el de otras Divinidades, y esto está especialmente relacionado con la capacidad para “hablar” inspirado por Ella. Invocándola como protectora e inspiradora, me está resultado más sencillo el trabajo con Ancestros y difuntos relacionados con la familia, tanto de sangre como espiritual. Esto hace de puente con su aspecto de Plañidera, la mujer que honra a los muertos medio llorando, medio cantando. Los cánticos destinados a trabajo oracular y de trance sale fácil si se la invoca antes de componerlos, especialmente si son cánticos parecidos a lo que en el Paganismo nórdico se llamarían Vardlokkurs. Y también si se va a entrar en trance para hacer de médium con difuntos o Ancestros, como comentaba unas líneas más arriba.

Por último, la Magia de la Cocina es también especialmente favorecida por Ella. Es lógico, porque la cocina y su fogón son, en esencia, el fuego del hogar. Aunque la cocina mágica es una mezcla de técnica común y corriente, uso de ingredientes mágicos e intención, encuentro que gran parte de lo último se puede lograr y mantener de forma más exitosa si pido su ayuda antes de ejecutar cualquier receta con la que quiero trabajar a nivel energético.

Hay muchos aspectos por desarrollar con Ella que sé que existen, tales como la Magia del Jardín sanador y protector, los conjuros acompañados de instrumentos musicales, tales como el Bodhrán o el Arpa, el uso de espejos de agua para adivinación, o incluso el alivio de enfermedades comunes (especialmente las típicas del invierno), así como el acompañamiento en el parto y el puerperio. Es llamativo que nadie se fije en estos aspectos pero, por mi parte, me he propuesto en este 2017 llevar mi atención hacia ellos y seguir investigando y experimentando porque, al fin y al cabo, los paganos vivimos hoy las tradiciones de antaño.

[EDIT] Si os interesa el culto a Brigit, existe un cill hispanohablante de guardia de la llama en facebook: https://www.facebook.com/groups/429359867173965/

Los dioses ya no son lo que eran (y no debería importarnos)

Diosa Asfalta. Fuente: http://www.goddessgift.com/found.htm

Diosa Asfalta. Fuente: http://www.goddessgift.com

Atención: En este artículo voy a retractarme de cosas que he dicho en público en el pasado. Y no, no es el día del juicio. O eso espero.

Hace unos años, andaba yo por el foro de Wiccanos cuando de repente vi un post sobre la posible existencia (o no) de Aradia (sí, la del Vangelo), como una persona real. La hipótesis que barajaba el posteador (ahora anónimo, porque no recuerdo quién era, y si está leyendo esto quisiera decir “¡Hola, posteador anónimo!”) era que Aradia había sido una lideresa liberadora de la región italiana de la Toscana. Ahora mismo, la verdad, no me acuerdo muy bien de toda la conversación, pero recuerdo que mi posteador anónimo aportaba pruebas de diferentes autores indicando que sí había existido.

Este tipo de discusiones son como todo. Yo creo una cosa y doy mis argumentos, el otro cree otra y da sus argumentos. Mi idea sobre Aradia, tradicionalmente, ha sido la que me han enseñado, y es que la buena señora era una figura alegórica. Defendí ese punto de vista con uñas y dientes y, creedme, puedo ser muy cabezota e incluso esgrimir argumentos tales como “La ciencia está en continuo movimiento, y con frecuencia se desdice a sí misma”, o el muy conocido por mis amigos “es sólo una hipótesis, no significa que sea una ley”. Pero, para qué os voy a engañar, principalmente mi argumento era que el tema de la alegoría era lo que me habían enseñado en mi Tradición. Y eso, claro, son las creencias de uno, así que desdecirlo duele muchísimo. Pero para el otro muchacho el asunto era exactamente el mismo: también se trataba de sus creencias. Ay amigos, qué contrariedad.

Pues ahora es cuando viene esta Yo del futuro, a decirle a ese posteador anónimo y a mi propio Yo del pasado que, tanto si Aradia existió como si no, nada de eso importa. Se trata de una discusión inútil. Y hoy lo he recordado leyendo otro debate parecido.

Estábamos en facebook comentando sobre Loki y un amigo ha dicho que Loki ni siquiera era un dios y no había recibido culto. Vale, perfecto. Pero, ¿y ahora? ¿Ocurre esto? ¿Por qué estoy encontrando artículos, webs, libros enteros, dedicados a Loki como si de una figura divina se tratase? Y es más, ¿por qué encuentro a otras figuras divinas que en el pasado ya no es que no se consideraran dioses, sino que ni siquiera existían?

Hace ya unos años que vi al Canciller de mi tradición hablar de Asfalta (en inglés, Asphalta, por si queréis más información y os apetece buscar algo sobre ella). Se trata de la diosa contemporánea de los semáforos y los estacionamientos. Sé que en Estados Unidos de América algunos grupos la tratan como a una diosa, con sus altares y todo. Sé que se ha trabajado mucho energéticamente para convertirla en diosa. Hasta hay libros publicados sobre “Cómo hacer nuestra vida más divertida encontrando dioses“. Hace unos años escuché conversaciones sobre divinidades artificiales, y yo estaba bastante en contra de ello. Como mi Yo de entonces, habrá mucha otra gente que siga viendo esto como una aberración.

¿Sabéis qué? Tienen todo el derecho a verlo de esa manera. Pero también los demás tienen todo el derecho a venerar a sus dioses como quieran, en el aquí y ahora.

Así que, a pesar de que es muy válido decir que no se rinde culto a un dios que no fuera un dios hace quince siglos, creo que también se tiene derecho a elevar a los altares a quien sea. Y vuelvo a Aradia: creo que decir que existiera como persona puede ser interpretado como una necesidad de hacerlo más real, cuando se duda de aquello en lo que se cree. Si se quiere creer que existió, es perfecto, pero en realidad es lo de menos. Porque no importa. Lo importante es que el culto a Aradia tiene sentido ahora.

Los dioses han cambiado igual que cambiamos nosotros. Si nos miramos en el espejo del Cristianismo o del Islam (por aquello de que son religiones con cierto tiempo), veremos que no se parecían mucho a lo que se practica ahora. A nosotros nos va a pasar igual, más aún si vivimos en tiempos diferentes y veneramos a entidades todavía más antiguas.

Creo que es más sano preguntarse si lo que tenemos en casa, en nuestra práctica, nos hace felices, que seguir debatiendo en foros sobre la existencia o no de una señora en el año de Maricastaña. Al final, hacemos esto para buscar una felicidad personal y no para entrar en debates sobre las creencias, que son algo muy personal y que afecta a la gente de una forma mucho más visceral.

Publicación de “Un viaje de 13 lunas”

00-propuesta-portada-1Como algunos ya sabéis, acabo de publicar la antología de artículos que he titulado “Un viaje de 13 lunas” y que está ya disponible en Amazon.

Igual que el libro anterior, “La Magia de los elementos“, lo he publicado de manera independiente a través de mi propio sello editorial, ha salido primero en tapa blanda y dentro de una semana estará disponible para Kindle. Me encuentro muy feliz por todo ello.

Al contrario que “La Magia de los elementos”, que es un libro de desarrollo personal a través de la Magia Elemental, en este volumen hablo mucho de Wicca y de Paganismo. Se trata de una antología de artículos, tanto publicados como inéditos, en los que reflexiono y expongo sobre 13 temas relacionados con nuestra religión. Me he propuesto que este libro sea un complemento para reflexionar, destinado a todos aquellos que os entrenáis en Wicca o que aprendéis por vuestra cuenta, y que no exime de seguir aprendiendo por otros cauces. Dicho de otra forma: en lugar de un manual, me he propuesto hacer algo que leeríais de manera paralela a vuestros manuales de referencia.

¿Cuál es el motivo para crear una antología de artículos? Principalmente mis circunstancias personales. Me apetecía haber publicado otros títulos que tengo pendientes, pero no termino de estar cómoda con lo que tengo escrito, y con dos niños muy pequeños (uno de tres meses y otra de un año y medio) es difícil concentrarse para ver dónde están los fallos. No quería perder momentum escribiendo, porque a pesar de mis obligaciones como sacerdotisa, trabajadora y mamá me encuentro muy cómoda haciéndolo, así que escribir artículos nuevos o repasar los antiguos era lo más fácil en ese momento para no perder la práctica. En el pasado ya me había encontrado con serias dificultades para retomar la escritura al pasarme un tiempo sostenido sin hacerlo, así que no quería volver a caer en ese bucle de nuevo.

Durante el tiempo que he pasado reflexionando qué artículos meter, cuáles faltaban o sobre qué temas reflexionar, me he estado leyendo muchísimo a mí misma. He podido darme cuenta de cómo he cambiado, por ejemplo. Esto me hace pensar en lo enorme que es una creencia como la Wicca, que bebe de diversas fuentes, y lo mucho que se puede experimentar con ella. Y no sólo eso: que cuando crees que lo has vivido todo, puedes tener vivencias distintas haciendo lo mismo.

Así pues, me he propuesto llevar hasta vosotros un trocito de mí, y de todas las Yoes de los últimos años, gracias a todo lo que he ido escribiendo durante mi periplo en las trece lunas.

“Un viaje de 13 lunas” está disponible aquí: https://www.amazon.es/dp/1540771776/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1480858022&sr=8-1&keywords=un+viaje+de+13+lunas

Y “La Magia de los Elementos” está disponible aquí: https://www.amazon.es/Magia-los-Elementos-Harwe-Tuileva-ebook/dp/B01BLW9RBS/ref=sr_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1480855611&sr=1-1

Una visión correlliana del cobro-no cobro por las lecciones

He oído mucho eso de “la Wicca Tradicional no cobra”. Es cierto. La Wicca Tradicional, gardneriana y alejandrina, no cobra. No hay nada más que hablar a ese respecto. La Wicca Correlliana, en cambio, tiene otra visión para consigo misma.

En primer lugar, la Wicca Correlliana no tiene su origen en Gardner. Por tanto, no es Wicca Tradicional como lo que suele entenderse. Que haya habido personas con grados gardnerianos en EEUU que hayan estudiado algo en la Tradición Correlliana y tengan sus grados, pues así es y me resulta genial, allá cada uno en su aprendizaje. Pero la Wicca Correlliana, en sí, no es Wicca Tradicional. Es más, habría quien ni siquiera llamaría a la Tradición Correlliana “Wicca”, y no pasaría nada. Nosotros nos llamamos Wicca porque consideramos que es un sinónimo de la palabra brujería en algunos aspectos, pero no porque seamos del mismo linaje que la persona que la popularizó. Creo que ya se ha hablado bastante del origen del Correllianismo y a mucha gente le queda esto claro.

He dicho muchas veces, de hecho, que si la Tradición Correlliana dejara de considerarse “Wicca”, si mañana las Cabezas dejaran de usar esta palabra para definir su creencia, para mí no habría ningún problema: seguiría siendo correlliana. Mi afinidad va con la corriente espiritual que sigo, que es el Correllianismo, no con una palabra en particular. Por tanto, para mí decir que la Wicca Correlliana no es Wicca Tradicional no supone ningún problema. ¿Que para alguien lo es? Perfecto, en ese caso que no se considere correlliano, y todos contentos.

En el pasado tuve muchos comentarios muy feos sobre por qué el Correllianismo considera que cobrar por las enseñanzas (una cantidad razonable, para el mantenimiento del Templo/grupo y no para lucro del mismo) no es algo negativo, al contrario que la Wicca Tradicional. Personalmente, me he hartado de buscar justificaciones. Señores, la Wicca Correlliana puede elegir cobrar, depende del Templo y de su cabeza, pero lo habitual es que cobre para poder mantener el grupo y poder seguir trabajando.

Y digo que puede elegir cobrar porque así se especifica en los materiales de Tercer Grado, que son los manuales de la Tradición Correlliana.

¿Que alguien no está de acuerdo? ¿Que la Wicca Tradicional no cobra? Perfecto. Los Correllianos no somos Wicca Tradicional, ya lo he dicho. Este tipo de argumentos le valdrán a un alejandrino, un gardneriano, quizás un celta, quizás otra corriente. A nosotros no nos sirven. ¿Que por eso los demás pueden considerar que no somos Wicca? Vaya, qué noticia, si hasta hay tradicionales muy tradicionales que se han planteado dejar de llamarse Wicca.

¿Que puede verse esto como que somos unos peseteros y que estamos buscando un lucro? Pues tampoco. A la mayor parte de los correllianos que conozco, las cuotas (muy discretas, por cierto) les sirven para pagar el hosting de su página web, o para comprar la merienda de su grupo, o para recibir una recompensa por hacer un cursito para sus alumnos. Pero no conozco a nadie que viva de dar clases de Wicca Correlliana. De hecho, la mayor parte de los correllianos que conozco son gente bastante humilde.

Creo que la polémica de cobrar-no cobrar e intentar aplicarla a algo que no sigue las mismas reglas no está en que sea un problema de los correllianos. Creo que hay mucha gente (no todos) que han intentado aferrarse a esto intentando que les regales un cursito de primer grado a cambio de hablar maravillas de uno y que lo incluyan en la Wicca Tradicional. Y lo digo porque en ocasiones me he sentido muy presionada a no cobrar y a decir que yo no he pagado, cuando yo misma he tenido que prestar servicios de mentoría a witchschool.com a cambio de mi segundo y tercer grado. Primero lo pagué íntegro en su día.

Así pues, me gustaría zanjar este tema diciendo que, por favor, no se vuelva a utilizar la excusa de “la Wicca Tradicional no cobra” aplicada a un correlliano. Primero, porque la mayoría de nosotros cobramos una cantidad perfectamente asumible (o incluso llegamos a acuerdos con los estudiantes que no pueden pagar), y segundo, porque no se puede juzgar a alguien por algo que no es.

Trance, oráculo, seguridad y posesión

a9e8bb871b666ca37d8c150eb043abd6Me gustaría agradecer la acogida de mi penúltimo artículo, que dediqué al trance y al trabajo oracular tal y como yo lo he vivido y experimentado. Me parece curioso que no se hable apenas de este tema en la comunidad actual, cuando está tan cerca de nuestras creencias y se supone que es una de las funciones del iniciado/sacerdote en algunas tradiciones, llegado cierto nivel. Han sido muchas, muchísimas las preguntas que me habéis hecho, y especialmente me habéis preguntado sobre la seguridad de la persona y el concepto de posesión divina, que algunas personas podrían experimentar al estar en trance profundo. Como siempre, voy a intentar hablar de ello desde mi óptica y mi experiencia. Habrá quien esté de acuerdo, habrá quien no, y eso es de la esfera de cada uno.

Empezaré por una de las preguntas que más curiosas me parecieron, y es sobre la seguridad de la persona que entra en trance profundo (aquel en el que pierde la noción de sí mismo/a y el control de su cuerpo). La seguridad física es primordial: nada de velas cerca, ni de trapos que se puedan prender. Como es muy habitual que se tape la cara para que le sea más fácil a la persona entrar en trance y para que los demás no veamos las caras que pone, es capital que no tenga fuego cerca, pues podría caer sobre él y prender el tejido. Es normal que la persona pierda el equilibrio cuando “recibe” a la Divinidad a la que se ha canalizado, así que es mejor que se siente si no está acostumbrado. Encuentro que el oráculo se puede hacer de pie cuando el trance es más ligero o se controlan ciertas funciones, pues, como dije antes, no hay una dicotomía trance ligero/trance profundo, sino que se trata de un espectro con múltiples variaciones. A veces es útil tener a alguien cerca que sostenga a la persona que está canalizando por si se tambalea.

Sobre la seguridad astral, éste es el tema que suele preocupar más a la gente. Las preguntas más habituales son acerca de si pueden existir posesiones involuntarias como las que se dan en la Iglesia Católica, o si nos puede entrar en sesión una entidad un poco menos amigable. La respuesta a esto es variable, esto es, que depende de a quién le preguntes, así que yo voy a dar aquí la versión que yo conozco y que me enseñaron cuando me formaron al respecto. Para ello, debemos conocer dos visiones que se dan paralelamente en este tipo de trabajo: que obtendrás lo que esperas obtener, y que en esta existencia nunca se está solo/a.

La primera noción, acerca de que obtendrás lo que esperas obtener, es un básico del trabajo astral y sus derivados, como el trance, y está basado en la Ley de la Atracción o “los parecidos se atraen”. Esta teoría postula que, en el trabajo a nivel de astral, todas las preconcepciones que tengas serán verdades inamovibles para ti si crees en ellas. Por ejemplo: quienes creen que hay un cordón de plata en los viajes astrales, tendrán y verán un cordón de plata en sus paseos por dicho plano. Si quieres activamente encontrarte con una entidad poco recomendable, o es lo que esperas, es más probable que esto te suceda. ¿Cómo evitar esto, si es un pensamiento automático que puede asaltar a cualquiera antes o durante una sesión? Ay amigos, pues aprendiendo a controlar un poquito el pensamiento. ¿Cómo? Pues principalmente meditando, y de ahí que la meditación sea tan importante.

La segunda noción es que no se está solo en esta existencia. A mí me enseñaron que existen los espíritus guía y el Yo Superior, que están siempre pendientes de nuestro bienestar. Uno de esos espíritus guía se llama el guardián de la puerta (del que creo que he hablado hasta la saciedad) y es como el típico portero de local nocturno que te dice que no puedes entrar si no estás en la lista. Para que ninguna entidad negativa entre cuando te dispones a hacer un oráculo, debes establecer una conexión con tu guardián y pedir específicamente que no incluya nada dañino en “tu lista”. En realidad es muy sencillo.

Personalmente, nunca recomiendo un trance profundo con entidades desagradables, nocivas o dañinas, y está bien que esto funcione así. Yo creo que así es (de nuevo la primera noción) y me mantiene bastante segura cuando hago trabajo oracular intenso.

Finalmente, una pregunta que me han hecho mucho en el pasado, y es si el trabajo oracular cansa. Sí que cansa, pero como cualquier ritual intenso. Cuanto más lo haces, suele cansar menos, porque los “músculos” psíquicos se entrenan más. No encuentro que sea al revés y que te vayas quemando por dentro, ni energéticamente. Sin embargo, no es algo que aconseje hacer todos los días sin un equilibrio físico. Dicho de otro modo, si vas a hacer oráculos con frecuencia, entrena el aspecto físico y come productos de temporada para anclarte a tierra. No es por nada, es sólo para que te sientas mejor y todo vaya más fluido.

En cuanto a lo que puede “quemar” del oráculo, es todo más bien mental. Hay personas que pueden perder la noción de que están envolviendo un mensaje de la entidad (porque es normal, nunca te “vas” del todo, tu cerebro permanece y ahí tienes las palabras que usas) y pueden considerar que son la palabra de los dioses. Es responsabilidad de los oyentes tomar distancia del oráculo y no creer en que se trata de una verdad inamovible. Es responsabilidad de todos poner en cuarentena el mensaje durante un tiempo (y no pensar en él) para verlo en contexto.

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