Ritual

Caminos mistéricos e impresiones

Soy consciente de que estoy escribiendo en el blog poco o nada, pero es por una buena causa. Aparte de mis labores profesionales y de mi vida personal, ando metida de lleno en un camino mistérico que no es Wicca (aclaro por si alguien se lo pregunta) y que me está llevando gran parte de mi tiempo a nivel espiritual. Vamos, que me dedico menos a esto porque estoy haciendo trabajo de campo del de toda la vida. La verdad, lo estoy disfrutando mucho pero, si me permitís, no voy a entrar en mucho detalle porque todavía es un trabajo en el que estoy bastante inmersa y aún no lo puedo ver con la suficiente perspectiva. Tan sólo diré que lo estoy realizando en varias direcciones a la vez.

Sin embargo, ya tengo experiencia con lo mistérico, igual que muchos de vosotros. La primera vez que alguien me dijo que la Wicca era mistérica, me dio por buscar el significado, por aquello de la exactitud, pensar en lo que quiere decir, reflexionar, etc. Básicamente, en una práctica religiosa mistérica tienes un rito o ceremonia que se realiza para que tú aprendas algo, para que encuentres algo dentro de ti mismo (o de ti misma), una verdad interna. Sin embargo, en estos últimos meses de trabajo de campo he encontrado que no sólo son los grandes ritos son transformadores, aunque suponen una catarsis, sino que muchas veces pequeños “temas” sobre los que meditas te pueden dar tu dosis de revelación personal diaria, por así decirlo. Misterio a través de la meditación, curioso, pero al fin y al cabo son meditaciones ideadas para funcionar como gatillos que disparan conceptos más profundos.

Encuentro especialmente poderosos los misterios de culturas antiguas, algunos de los cuales estoy siguiendo, puesto que llevan el conocimiento y la experiencia de muchas generaciones atrás. Y como sé que estoy siendo un poco hermética a la hora de hablar, sin desvelar qué estoy haciendo pondré como ejemplo una forma de trabajo con el Tarot que yo haría de esta manera, y es la de interiorizar el Tarot mediante símbolos (que los hay) asociados a cada carta de los Arcanos Mayores y hacer una meditación diaria asociada a cada carta. Sé que muchos sois del Rider y esto os parecerá raro porque la estética del Rider es bastante detallada y quizá poco adecuada para recordar una imagen de memoria en meditación, pero si hay alguien del Marsella ahí fuera entenderá la belleza de la simplicidad y lo fácil (y transformador) de este tipo de trabajo.

Es como tener grandes verdades propias contadas por ti mismo a través de alegorías y meditaciones. Tras ellos, no hay vuelta atrás, y aunque lo vuelvas a hacer nunca más habrá una primera vez. Esto a ratos me causa una cierta tristeza porque descubrir mis propias verdades ha sido muy bonito y ya sólo habrá segundas lecturas o profundizaciones, pero nunca más la candidez de la primera vez. También hay divinidades que hasta se presentan solas al trabajar de esta forma y eso te hace pensar que estás como una cabra, loco, hasta que te viene una segunda persona y te pregunta “¿cómo es que tal divinidad me habla de ti?” y sabes que no eres tú solo. Como he dicho antes, no tiene nada que ver con mi práctica como wiccana, que continúa en paralelo a este trabajo, pero entiendo que enriquecen mi experiencia y mi práctica.

Si hay algún punto menos positivo a todo esto puede ser que la cantidad de tiempo que me requiere todo esto (un par de horas diarias mínimo) me pide trabajar de manera física, con el cuerpo, o bien con las manos, con mucha más frecuencia de la habitual. Paso mucho tiempo enredada en meditaciones y a veces tengo la necesidad de salir a correr, andar, ponerme a bailar o cocinar. Creo que escuchar el cuerpo y la mente de esta manera es positivo para mantener un cierto equilibrio. Pero escuchándose uno mismo me parece que es un ritmo de trabajo relativamente asumible durante un tiempo, incluso para mamás trabajadoras como yo.

De todas formas, no es algo que recomiende a todo el mundo, todo el tiempo, sino cuando os encontréis más enteros a nivel psicoemocional. Muchas veces, las peores verdades de uno mismo pueden llegar con este trabajo, sobre todo con misterios antiguos, que vienen sin la anestesia de vuestra cultura de origen. Esto hace de este tipo de trabajo mistérico algo muy bonito pero también muy arriesgado. Y por supuesto, lo mío puede que no tenga nada que ver con lo que saque otra persona, porque el misterio es propio y personal, aunque para que se haga bien siempre debe haber un concepto de fondo o de base similar sobre el que ambas saquen conclusiones aplicables a cada una de ellas.

Y hasta aquí puedo leer. Ya contaré algo más de qué ando tramando. ;)

Meditación para Imbolc: el manto de Brigit

Escribí esta meditación para el grupo de devoción a Brigit “Kildare” y hoy me he decidido a compartirla por aquí, por si alguien más quiere realizarla.

Feliz Imbolc/Lughnassadh a todos.

Esta meditación está basada en la antigua leyeimbolc6nda que trata acerca de la protección de Brigid, concretamente de la protección que confería su manto. Está pensada para realizarse en la noche de Imbolc/Oimelc, de cara a que la Diosa renueve y bendiga a quien la realice, así como dé su protección en las tareas que vaya a llevar a cabo durante los siguientes meses, que normalmente suelen ser de mayor actividad.

También usaremos la que probablemente sea la oración más conocida de protección que se puede tener con Ella, que es la denominada “Genealogía de Brigid”. Si bien la genealogía es una oración que se puede usar en cualquier momento, si necesitamos un extra de protección. Por ejemplo, ante la sospecha de trabajos mágicos, en momentos de carestía, inseguridad o miedo, o también cuando necesitemos un poco de valor y nos venga bien tener un extra de seguridad para proceder.

Antes de empezar, recuerda sentarte o echarte, adquiriendo siempre una posición cómoda. Como es invierno, puede que necesites taparte con una manta fina, pues la temperatura del cuerpo desciende cuando dormimos y también cuando meditamos. Valóralo en relación a la temperatura que haga donde vayas a meditar. Puedes encender unas velas y poner un poco de incienso que te resulte agradable. Usa ropa cómoda. Recomendamos encarecidamente poner velas y una ofrenda a la Diosa. Ofrendas muy apropiadas pueden ser una poesía, un dibujo, un canto, un baile, o también algo de comida (cerveza, leche o bebidas similares, miel, huevos… y una ofrenda muy bonita es leche materna, en caso de que seas una mamá lactante).

Empezamos por cerrar los ojos. Respiramos normalmente cinco veces, con sus cinco inspiraciones y sus cinco espiraciones. A la sexta inspiración, mientras tomamos aire vamos a contraer todo el cuerpo, mantenemos la contracción un par de segundos y lo relajamos. Volvemos a respirar normalmente, cinco veces, y a la sexta vez, de nuevo, contraemos. Sostenemos esa contracción durante dos segundos más o menos, y relajamos. Repetimos este ciclo una tercera vez y ya nos quedamos respirando normalmente.

Tómate un momento para estar en tu cuerpo. Observa tu estado general, acepta cualquier sentimiento, cualquier estado de ánimo, cualquier sensación. Todas ésas son señales de tu cuerpo y tu mente, que te indican lo mucho que trabajas, lo mucho que te esfuerzas. Es la forma de comunicarse de tu cuerpo. Agradéceselo profundamente, por eso, y por todo su servicio.

Ahora, vamos a valernos de la mente para viajar. Vamos a visualizar un bosque de robles, con un camino en el centro. Sigamos el camino, esperando a que nos lleve donde nos tenga que llevar. Puede que por el camino veamos más cosas, pero de momento no nos vamos a acercar a verlas: lo haremos si no, luego, o quizá en otra ocasión.

Al final, muy a lo lejos, hay una casa con una chimenea que humea. Puede que sea pequeña, pero no te dejes engañar: no todo es lo que parece. Llama a la puerta, Brigit te estará esperando tras ella.

Deja que la Diosa venga a ti de la forma en la que necesites. Hay gente que se sorprende de lo mucho que es capaz de cambiar de forma esta Diosa, así que no tengas preconcepciones. Ella irá a ti como tú necesites verla. Deja que te dé el mensaje que necesites escuchar de su parte.

Ahora, explícale cuáles son tus objetivos (si tienes) para el año, o la razón por la cual necesitas su protección. Brigid te dará su manto: deja que Ella misma te envuelva cariñosamente en él.

Despídete de la Diosa y recuérdale que le vas a dejar una ofrenda al finalizar la sesión, para que disponga de ella como Ella considere. Vuelve por el camino anterior hasta que encuentres una señal que te dirija a tu cuerpo de vuelta, y entonces, vuelve.

Abre los ojos despacio. Recita ahora la genealogía de Brigid, afirmando:

“Cada día y cada noche

Que recito la genealogía de Brigit

No seré muerto, no seré herido

No seré hechizado, no seré maldecido

Ninguno de mis poderes me abandonará

Ni tierra, ni turba, ni césped me cubrirán

Ni fuego, ni sol, ni luna me quemarán

Ni agua, ni lago, ni mar me ahogarán

Ni aire, ni viento, ni vapor me enfermarán

Ni encanto de Hada me llevará

Y estoy bajo la protección de la Doncella Sagrada

Mi gentil madre adoptiva

Mi amada Brigit.”

Pon la ofrenda para la Diosa, ofreciéndosela a Ella como homenaje por su ayuda y protección.

Quédate en actitud contemplativa tanto tiempo como quieras.

 

El vasito de agua que nos ancla a tierra

El otro día estuvo en casa un amigo que, al hablar con él de oráculos y demás, me oyó decir por enésima vez que después de hacer un oráculo está bien tomarse un vasito de agua. Aparentemente le hace mucha gracia, pero es como me lo enseñaron y hoy os voy a contar qué es lo que hay detrás de eso.

El vasito de agua, o de té, o de cualquier otra infusión suave, es una forma de devolvernos a nuestra conciencia habitual una vez que hemos terminado un trabajo mágico, después de despejar y liberar la energía sobrante. Este tipo de técnicas se utiliza mucho en la tradición correlliana y también en la Fellowship of Isis, con la cual estamos emparentados en muchos aspectos. Esto puede ser especialmente útil después de un trabajo oracular, para enraizarnos de nuevo.

¿Qué tomar, aparte de agua? Pues zumos ligeros, o té o cualquier infusión, con o sin edulcorante o un poco de miel o azúcar. A gusto del consumidor. Yo, por ejemplo, no tomo azúcar con ninguna bebida, ni siquiera en el café. Es recomendable, en cualquier caso, que la bebida esté a temperatura ambiente o tibia, pero nunca caliente. Las bebidas calientes pueden dar náuseas. ¿No os ha pasado nunca que os habéis tomado una manzanilla porque teníais náuseas, y el calor de la misma os ha provocado más todavía? Pues es más probable que tengáis náuseas si la bebida está muy caliente. Cuanto más fresca esté, menos posibilidades de que os siente mal al estómago. Un té ligeramente fresco también puede venir muy bien.

Lo importante de esto es recuperar los líquidos que se han perdido después del ritual, pues no es infrecuente que se sude mucho con el esfuerzo físico y la concentración que supone cualquier celebración o acto mágico, así que siempre es una buena idea recuperarse del todo, así como asentar el estómago. Hay rituales en los que bailamos también. Podemos marearnos, podemos llorar… se nos pueden dar multitud de situaciones. Hay mucha gente que después de los rituales ataca ferozmente la nevera, pues bien, beber algo también ayuda a preparar el estómago antes de ponernos tocinetes.

¿Cómo beber? A sorbitos pequeños, dejando que nos hidrate despacio hasta que se acabe el vaso. Puede que nos pongamos a sudar por ósmosis, pero no pasa nada, si sudamos es porque lo necesitamos. Saboreemos la bebida: es un don de los dioses al igual que la comida. Aunque sea un simple vaso de agua del grifo. También nos limpia y purifica.

Finalmente, hay gente que recomienda comer chocolate, helado, patatas fritas o cualquier bomba calórica justo después de los rituales. Normalmente cosas que hacen subir el azúcar en sangre de forma muy rápida, porque el cuerpo pide recuperar la energía perdida a toda costa. A algunos les sienta bien, a otros, como a mí, nos sienta fatal si no dejamos pasar un tiempo prudencial, sobre todo porque suelen ser alimentos muy grasos y algunos tenemos los estómagos delicados. Los estómagos pueden estar más sensibles de la cuenta también en momentos especiales de la vida, como en el embarazo y el postparto. A esas personas les recomiendo pasarse a otro tipo de azúcares y carbohidratos, como los presentes en un poco de pan integral, que son de absorción lenta y mantienen el nivel de azúcar en sangre más estable, o las frutas que, aunque tienen mucho azúcar, la llevan asociada a otros nutrientes como las vitaminas, siendo considerablemente más sanas que el helado de chocolate (por mucho que me encante). Seas como seas, si tienes hambre, no lo dudes: come. Despacio, dejándote asentar poco a poco, pero come, porque el hambre es una señal de que necesitas energía. Como con el vasito de agua, come despacio y mastica bien, saborea, aprecia los sabores, que se disfrutan mucho más.

Desnudez, vestimenta y Wicca

descargaSobre el tema de la desnudez me llegan un montón de preguntas: que si hay que ritualizar desnudos, vestidos, o como sea. Es una de las preocupaciones más habituales de los principiantes, especialmente cuando aprenden que hay tradiciones que realizan sus rituales desnudos (lo que se suele llamar “vestidos de cielo”). Los correllianos, como ya lo habréis visto muchos, ritualizamos profusamente vestidos en nuestros rituales formales.

Sin embargo, yo soy correlliana y cuando el mercurio marca más allá de los 30 grados y estoy tranquilamente en mi casa, me quito toda la ropa y hago rituales como mi querida madre me trajo al mundo. Siempre digo que los correllianos americanos, por aquello de que surgieron en Illinois (USA), no saben el calor que hace en Andalucía en pleno verano. Prueba tú a ponerte tres capas de ropa con una media de temperatura de 35 grados, que ibas a asar algo y no iba a ser precisamente un pollo. Si alguien viene a hacer rituales a casa es otro cantar (me visto y pongo el aire acondicionado, entre otras cosas), pero si estamos mi marido y yo, pues la cosa cambia. Porque podéis entender que el marido de una servidora está bastante acostumbrado a verla a una en todas las situaciones. Como es normal.

Me parece que el tema de la vestimenta debería ser bastante de sentido común. Hoy mismo me decía un alumno de mi Templo que está haciendo las cosas basándose en su intuición, en relación a este tema, y yo le decía que eso es lo que debe hacer. Personalmente creo que en casa de uno está uno, no todo el Correllianismo, y si en ese momento no se puede aguantar llevar puesta una túnica negra, un tabardo rojo de mangas volantes y un tabardo gris, junto con la estola y una capucha negra, pues no se puede aguantar. Creo que es mejor ritualizar cómodo que estar blasfemando porque se tiene demasiado calor. Sentido común, señores. Usar la ropa con la que uno esté cómodo, que para eso se está en la intimidad del hogar. Yo solía usar en verano una túnica negra muy finita, pero éste es el tercer verano que paso, bien embarazada, bien en pleno postparto, así que la ropa de antes me resulta incómoda y prefiero celebrar desnuda. ¿El año que viene? Pues no sé cómo estaré, ni cómo me quedará la ropa, ni si me apetecerá ir más vestida que ahora cuando me pongo a ritualizar.

La semana que viene oficio un handfasting en un pueblo de la sierra de Granada. La boda es a mediodía. ¿Iré de correlliana? Pues no, iré con un traje suelto de color verde y unas sandalias. Me voy a llevar al aire libre un buen rato, haciendo el esfuerzo de realizar el ritual, con un montón de gente mirando… si me tuviera que poner todos mis galones, me moriría de calor. No voy a ir desnuda porque no es la forma en la que trabajamos los correllianos en público, pero si me lo pidieran, pues no tendría problema. También es una cuestión de cómo uno se sienta cómodo. Lo repito de nuevo: sentido común, señores.

Si resultara que mañana los correllianos montáramos algo en común y fuera algo para toda la tradición, algo oficial, pues sí llevaría toda la ropa ritual. Porque entiendo que es el uniforme de mi tradición, la forma en la que nos identificamos cuando estamos juntos. Pero, ¿para estar por casa, incluso en el Templo? Pues no lo veo. Prefiero ir con prendas fáciles de llevar y, sobre todo, que la ropa (si la llevo) me evoque cosas y me resulte cómoda. Sentido común…

Esos divertidos guías animales

5169488196_2293114fb8_zEl otro día estaba en una meditación conjunta, junto con algunos de los miembros de una Orden a la cual pertenezco desde hace varios años. Dentro de la sesión, se propuso hacer una meditación para ir más allá de los animales-guía clásicos, interpretar qué animales habían hecho su entrada en nuestras vidas y averiguar por qué. Hay animales-guía que no siempre en nuestra vida, sino que algunos van cambiando dependiendo del momento y su medicina se hace presente según el momento vital por el que se esté pasando.

Estuvimos un rato largo meditando y luego comentando qué animales salían, algunos riéndonos y hablando de cagadas de paloma, como las que hacen cola todas las mañanas en la calle frente a mi casa, a ver cuál es la que apunta mejor para soltar su munición encima de los viandantes. Cuál fue mi sorpresa al ver y al compartir que uno de los animales que me había salido era… la cucaracha.

Odio las cucarachas, las odio con toda mi alma. No puedo ver una, me pongo hasta a temblar. En mi ciudad natal las hay de esas marrones con alas, que vuelan súper alto y que en verano se hacen plaga. Les tengo asco desde que era pequeña.

Sabiendo de la aversión de mucha gente por estos insectos, la persona que dirigía la meditación me animó a compartir lo que sabía de las cucarachas. Lo primero que sé de ellas es que les tengo pánico. Lo segundo, que son animales nocturnos y que rara vez salen a la luz. Pero poco a poco, empezaron a surgir en mi mente cualidades únicas, que nunca había visto en otros espíritus-animales con los que había trabajado: el hecho de que sean muy antiguas y muy resistentes, por ejemplo. El hecho de que sean tremendamente adaptables, versátiles y muy escurridizas. Incluso en mi casa recuerdo haber visto algunas que se hacían las muertas cuando se encontraban en peligro.

Así que, tras un par de segundos pensando en todo esto, contesté a mi interlocutora: “La cucaracha es la Maestra de la Supervivencia”. Comprendí que este animal viene a mi vida en un periodo en el que necesito una gran capacidad de adaptación. Así que su medicina es muy conveniente para el momento en el que me encuentro.

Luego, pensando detenidamente, recuerdo la cantidad de páginas y palabras que se escriben con respecto a los animales-guía, y me doy cuenta de que esto no hace falta. Lo único que hace falta para averiguar cuál es la medicina de un animal es fijarse en él: en sus costumbres, en su comportamiento y en su aspecto físico. La gente suele tener espíritus-animales muy bonitos, como el lobo o la lechuza, que son muy típicos, pero pocos se atreven a decir que se han encontrado en algún momento con una cucaracha o una polilla. De hecho, uno de mis animales totémicos es la polilla, y me consta que hay gente que las odia. Y lo que vengo a decir hoy es que no siempre la fealdad o la asquerosidad es sinónimo de algo malo. A veces hay que saber mirar más allá para poder encontrar las lecciones de los espíritus. Abrir los ojos al mensaje, tomarse el tiempo para conocer, aceptar y reconocer la sabiduría, hasta en maestros que habitan baños y cocinas y que se esconden en el manto de la oscuridad para poder sobrevivir.

Entrada dedicada a Asquerosita, la cucaracha que murió entre vapores tóxicos en aquel piso de 30 m2 en el que vivía en el 2007.

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