Reflexiones

El cisne como animal liminal y asociado a Brigit

46dHace pocos días, en el grupo de devoción a Brigit, salió a colación el cisne. Este animal ha estado asociado a Brigit tradicionalmente, y no me han preguntado pocas veces por qué. En mi zona del mundo (vivo en el sur de España) no suele haber cisnes salvajes, sólo parcialmente domesticados, aunque sí hay cisnes salvajes en otras partes del Oeste del continente europeo, especialmente en Francia, Irlanda y Gran Bretaña. Esto se debe a que el cisne es un animal con rutas migratorias asociadas a las estaciones.

En España es común ver aves migratorias, pero normalmente suelen ser especies que buscan el templado clima de África cuando llega nuestro invierno. En cambio, estos cisnes salvajes bajan al sur al llegar dicha estación, ya que ponen sus huevos, incuban y crían durante el verano septentrional en zonas árticas, bajando tan lejos como hasta Francia al llegar octubre o noviembre, cuando el frío en el círculo polar Ártico y sus inmediaciones hace insostenible su supervivencia. Buscan temperaturas más agradables en latitudes más meridionales, en definitiva. Cuando llega el buen tiempo, el cisne vuelve al Norte, repitiéndose el ciclo al año siguiente. Los polluelos aprenden así las rutas migratorias, quedándose con sus padres de uno a dos años, hasta que están listos para formar su propia familia. De esta manera, el cisne suele estar asociado a un primer comienzo (lo que le da su estatus de animal liminal): el cambio de estación. Son uno de los animales que anuncian los cambios de tiempo. Por otra parte, se dice que el cisne es un animal liminal porque se encuentra, como muchas otras aves acuáticas, entre dos elementos: el aire y el agua. Él marca el comienzo del reino del Aire, del Agua, o quizá el comienzo de ambos.

¿Qué puede haber de liminal en una divinidad como Brigit? Por regla general, se considera que tiene de liminal dos características. La primera de ellas es que rige estados de transformación profunda en la persona o en las cosas. Por ejemplo: la forja, por la cual da forma al metal para convertirlo en un objeto; la poesía por inspiración divina, por la cual la persona se convierte en vasija o habla por boca de la diosa (como una especie de poesía oracular o poesía canalizada); así como la maternidad y sus ciclos.

La segunda de ellas es meramente estacional. Hay autores que consideran que Cailleach (la Divinidad que representa el invierno y la meteorología) y Brigit son caras de la misma Divinidad, de manera que la festividad de La Fheile Bride (Imbolc) es un guiño de la diosa del fuego en mitad del invierno, en el que hace aparición como anunciando que los días soleados llegarán. Hay una leyenda que cuenta que Cailleach sale en Imbolc a buscar leña para el resto del invierno, de manera que hace que salga el sol y haga buen tiempo en 1 de febrero para no acabar nevada y empapada. Por eso, la gente suele decir en Irlanda que, si hace buen tiempo en Imbolc, es porque el invierno va a durar unas semanas más. En cambio, si llueve o nieva, es porque el invierno va a acabar. Esta tradición ha llegado a los Estados Unidos de América a través de la inmigración irlandesa, y la vemos inmortalizada en la película “Groundhog Day” (literalmente “El día de la marmota” o Atrapado en el tiempo/Hechizo del tiempo) mediante la marmota mundialmente conocida como Punxsutawney Phil.

Así pues, la festividad de Brigit es una fiesta de límites que se transgreden para anunciar cambios y comienzos, igual que Samhain, igual que Beltane y de la misma forma que Lughnassadh, como un funeral en mitad del verano, lo es.

El carácter limítrofe, liminal y entre estados del cisne queda bellamente expresado en multitud de leyendas y cuentos. Uno de ellos es el popular “Patito Feo” que, personalmente, no encuentro que hable sólo de que no debes juzgar a las personas por su físico, sino que cuenta la historia de un pequeño cisne que ha quedado atrás en su ruta migratoria de vuelta al Ártico y por eso acaba en un lugar que no es el suyo, donde no le reconocen como lo que es. Su principal aventura se debe a intentar ser aceptado como algo que no es, mostrando a los demás lo importante que es el cambio y la adaptabilidad a las situaciones. Se podría sacar algo también muy cristianizado de este cuento, pero no lo haré, ya que creo que la influencia judeocristiana es, hoy por hoy, inevitable en nuestro folklore y es algo con lo que los paganos vivimos a diario.

También es muy recurrente la idea de que los cisnes son, en realidad, personas. Esto lo vemos en el cuento “Los doce cisnes salvajes” popularizado por Hans Christian Andersen, analizado en su día por la tradición Reclaiming y publicado en un libro por Hilary Valentine y Starhawk. Las autoras lo toman como punto de partida para un entrenamiento en las artes mágicas, con un resultado similar al proceso por el cual pasa el Patito Feo. Es decir, que son procesos dolorosos o áridos como el frío invierno, pero que al llegar el verano y la cosecha del alma tienen su recompensa. Es el mismo tránsito de recogimiento interno y de acopio de provisiones que hemos pasado desde Samhain hasta Imbolc, y que paulatinamente se irá transformando hasta llegar a Beltane. Igual que la Diosa de la Forja nos va transformando mediante sus misterios.

Finalmente pero no menos importante, está la leyenda irlandesa de Los hijos de Lir. La historia, traducida del resumen ofrecido en Wikipedia en inglés, dice así:

Bodb Derg fue elegido rey de los Tuatha Dé Danann, para fastidio de Lir. Para apaciguar a Lir, Bodb le dio a una de sus hijas en matrimonio, Aoibh. Ésta le dio a Lir cuatro hijos: una chica, Fionnuala, y tres chicos, Aodh, y los gemelos Fiachra y Conn.

Aoibh murió y sus hijos la echaban mucho de menos. Queriendo tener a Lir contento, Bodb le mandó otra de sus hijas, Aoife, para que se casara con él.

Celosa del amor de sus hijos entre ellos y hacia su padre, Aoife planeó librarse de los niños. Yendo de viaje a casa de Bodb con éstos, ordenó a sus sirvientes que los mataran, pero los sirvientes se negaron. Enfadada, trató de matarlos ella misma pero no tuvo el valor para hacerlo. En su lugar, usó su magia para convertirlos en cisnes. Cuando Bodb supo de esto, transformó a Aoife en demonio para toda la eternidad.

Como cisnes, los niños tuvieron que pasar 300 años en Lough Derravaragh (un lago cercano al castillo de su padre), 300 años en el Mar de Moyle, y 300 años en las aguas de Irrus Domnann, en Erris, cerca de la isla Inishglora (Inis Glauaire). Para terminar con el hechizo, tuvieron que ser bendecidos por un monje, ya que San Patricio había convertido Irlanda al Cristianismo durante el tiempo en el que ellos habían vivido siendo cisnes.

Dicen algunas fuentes de esta leyenda que cuando el hechizo hubo terminado, el monje que bendijo a los niños vio simplemente a una gentecilla que se desvanecía por el paso de los años que habían pasado convertidos en cisnes. Esto viene a mostrar que habían pasado muchos años (si hacemos cuentas, 900 años) y que, al ser Tuatha Dé Danann, estos niños-cisne eran seres sobrenaturales como en las leyendas de antaño, los cuales son eliminados por la llegada del Cristianismo (la figura del monje). El hecho de que sean cisnes, incluso en esta adaptación claramente cristiana del mito, no es casual: el cisne sigue siendo, simbólicamente, un animal de comienzos. La leyenda, así contada, dice muy claramente que es el comienzo de una nueva etapa para Irlanda: una era sin Tuatha Dé Danann y sin las antiguas leyendas, en la que impera el Cristianismo. En la que se deshacen los hechizos y encantos de la mítica tribu de la Isla Esmeralda. Afortunadamente para muchos de nosotros, las leyendas siguen vivas.

Sin embargo, también dice otras cosas: habla de que para los irlandeses, la figura maternal era importante y que las mujeres se hacían cargo de los hijos de otras mujeres, siendo algo horrible el infanticidio, tanto como para que los sirvientes se nieguen a realizar el crimen. Aoife desea realizar el asesinato entre su casa y la de su padre, dando a entender que el hogar era algo sagrado como para mancharlo con una atrocidad así.

Por otro lado, los niños-cisne pasan mucho tiempo intentando encontrar su hogar de vuelta, y esto es acorde con la propia naturaleza del cisne, que si no es enseñado por sus padres acerca de las rutas migratorias, no consigue volver a encontrar el lugar correcto al que ir cuando hay un cambio de estación. El mito nos muestra que hay que dejar a los hijos volar tras enseñarles lo adecuado para manejarse en la vida, y que los padres, aunque deben ser cariñosos, no deben ser extremadamente protectores. Personalmente, veo un punto muy Brigidino en esta enseñanza, pues Brigit es una diosa de la crianza y del hogar, lo cual también tiene un matiz de cuál es el estilo de crianza que debemos darle a nuestros hijos para que sepan defenderse en la vida, y es que, al criar, hay que dar el conocimiento y las habilidades para que los hijos encuentren su propio camino y no se pierdan en las nieblas de las leyendas.

Mamá y sacerdotisa: pensamientos sobre la práctica del Arte y la conciliación

No hace mucho, estaba leyendo este libro y uno de los ensayos hablaba de una sacerdotisa cuyo primer oráculo canalizado había sido porque su suma estaba de baja maternal al haber dado a luz recientemente. La verdad, lo vi muy normal porque recién parida yo tenía ganas, sobre todo, de aprovechar el tiempo en dormir y no en hacer magia. Sin embargo, encuentro que tras mis dos partos, una vez superada la cuarentena, prácticamente fui recuperando bastante rápido mi necesidad de trabajar en el ámbito espiritual, empezando, sobre todo, por mi práctica personal. Me imagino que cada uno/a tendrá un ritmo diferente de recuperación dependiendo de sus circunstancias y estado de ánimo. También hay personas que deciden hacer un alto en el camino, lo cual es igualmente válido aunque no fue mi caso, así que opté por conciliar lo mejor que pude.

Tenía muchas preguntas tras mis dos partos. Por ejemplo: ¿Hasta qué punto necesito conciliar? ¿En qué puedo meter a mi hijo recién nacido, y en qué es mejor que se lo quede su padre durante el tiempo en el que esté yo ocupada en rituales? ¿Debo canalizar en el postparto tardío? ¿Cómo encontrar tiempo para meditar, si tengo a una criatura que llora si salgo de la habitación? ¿Cómo llevarán mis compañeros de aventuras mágicas la incorporación de este nuevo ser a mi vida?

Me ha ayudado muchísimo el poder hablar abiertamente del tema con mis compañeros de senda. Por ejemplo, decir abiertamente que la vida cambia y hasta qué punto cambia, para que los que no son padres o madres puedan entenderte. Encuentro que poner las cartas sobre la mesa desde el principio ayuda a no crear falsas expectativas, como que vas a poder mantener una fiesta post-sabbat hasta las tres de la mañana porque el bebé tendrá que dormir (y sobre todo, tienes que dormir). La gente no suele saber qué conlleva tener una criatura porque somos una comunidad muy joven en una sociedad envejecida. Con suerte, algunos de nuestros compañeros y compañeras tienen sobrinos/as o hermanos/as de menor edad, lo cual facilita mucho las cosas.

Otro de los elementos que más me han ayudado a conciliar ha sido un portabebés ergonómico. Nunca podré estar más agradecida a los diseñadores de rebozos, portabebés o mochilas tipo canguro. Con este tipo de cachivache he llegado incluso a amamantar y a guiar meditaciones a la vez, hasta en una ocasión inicié a una persona en una disciplina espiritual. Mis dos hijos han sido niños-Nenuco mientras los he tenido en brazos, al menos hasta los seis meses y especialmente en las primeras semanas, pero el panorama cambiaba si los dejaba en una cuna o en el cochecito, y rompían a llorar inmediatamente. Uno no se puede concentrar en nada cuando hay un bebé llorando. Buscar una solución sencilla es prioritario si no tienes a nadie con quien dejar a tu hijo/a y te apetece seguir activo en tu sendero espiritual. También cuando no hay nadie que te cubra en tu coven para realizar iniciaciones o para liderar encuentros.

No me avergüenzo en decir que me he hecho formaciones espirituales enteras con un bebé en el pecho e incluso he meditado amamantando en la comodidad de mi cama. Para trabajo más especial o intenso suelo pedir ayuda a mi pareja, pero tras haber dejado harto de comer a mi niño pequeño, minutos antes de meterme a hacer ese trabajo más delicado. Así, no llora y no lo pasamos mal.

Por supuesto, dejar el cuidado del bebé en otra persona (el otro progenitor) es lo ideal, pero no siempre se puede. En mi caso concreto, mi marido es mi pareja mágica y en muchos rituales él está presente. Otras veces, mis bebés han llorado porque yo era su figura de cuidado principal y eran demasiado pequeños como para estar sin mí aunque fuera una hora. Recuerdo que hice de intérprete en una entrevista de tres horas para una emisora pagana cuando mi hija la mayor tenía mes y medio, y lo recuerdo como uno de los peores momentos en cuanto a conciliación con mi papel de madre (aunque la entrevista estuvo muy bien) pues mi niña no paró de llorar, a pesar de estar con su padre. Desde mi estudio la oía y se me partía el corazón de escucharla gritar. Como estos momentos he tenido unos cuantos, como en un ritual de Lustración que celebramos en 2015, y a partir de esos momentos decidí que haría lo posible por conciliar ambos aspectos, ser consciente de las limitaciones que tienen, así como de las ventajas, y que expondría mi caso y haría valer mi posición ante las personas con las que iba a trabajar. Creo que esto es fundamental para conseguir visibilidad de cara a la comunidad sobre esta realidad tan ignorada. Creo que el bienestar de un niño debería ser prioritario e ir por delante de cualquier expectativa y hay errores que creo que no volvería a cometer a este respecto.

Una de las grandes falacias de nuestro tiempo y que las mamás (también los papás) recientes escuchamos mucho es “no permitas que tu hijo/a cambie tu vida, tu vida debería seguir como antes”. Es hora de que las madres y los padres digamos la verdad: en el momento en el que pones un pie en el camino de la m/paternidad, tu vida cambia y es inevitable. Eso hay que recordarlo también como sacerdotes y sacerdotisas. Forma parte de una decisión consciente. En lugar de esa falacia, cabría preguntarnos cómo conciliar adecuadamente estos dos aspectos tan esenciales de nuestra vida.

*Entrada escrita en gran medida con (al menos) un bebé en algún pecho*

Una visión correlliana del cobro-no cobro por las lecciones

He oído mucho eso de “la Wicca Tradicional no cobra”. Es cierto. La Wicca Tradicional, gardneriana y alejandrina, no cobra. No hay nada más que hablar a ese respecto. La Wicca Correlliana, en cambio, tiene otra visión para consigo misma.

En primer lugar, la Wicca Correlliana no tiene su origen en Gardner. Por tanto, no es Wicca Tradicional como lo que suele entenderse. Que haya habido personas con grados gardnerianos en EEUU que hayan estudiado algo en la Tradición Correlliana y tengan sus grados, pues así es y me resulta genial, allá cada uno en su aprendizaje. Pero la Wicca Correlliana, en sí, no es Wicca Tradicional. Es más, habría quien ni siquiera llamaría a la Tradición Correlliana “Wicca”, y no pasaría nada. Nosotros nos llamamos Wicca porque consideramos que es un sinónimo de la palabra brujería en algunos aspectos, pero no porque seamos del mismo linaje que la persona que la popularizó. Creo que ya se ha hablado bastante del origen del Correllianismo y a mucha gente le queda esto claro.

He dicho muchas veces, de hecho, que si la Tradición Correlliana dejara de considerarse “Wicca”, si mañana las Cabezas dejaran de usar esta palabra para definir su creencia, para mí no habría ningún problema: seguiría siendo correlliana. Mi afinidad va con la corriente espiritual que sigo, que es el Correllianismo, no con una palabra en particular. Por tanto, para mí decir que la Wicca Correlliana no es Wicca Tradicional no supone ningún problema. ¿Que para alguien lo es? Perfecto, en ese caso que no se considere correlliano, y todos contentos.

En el pasado tuve muchos comentarios muy feos sobre por qué el Correllianismo considera que cobrar por las enseñanzas (una cantidad razonable, para el mantenimiento del Templo/grupo y no para lucro del mismo) no es algo negativo, al contrario que la Wicca Tradicional. Personalmente, me he hartado de buscar justificaciones. Señores, la Wicca Correlliana puede elegir cobrar, depende del Templo y de su cabeza, pero lo habitual es que cobre para poder mantener el grupo y poder seguir trabajando.

Y digo que puede elegir cobrar porque así se especifica en los materiales de Tercer Grado, que son los manuales de la Tradición Correlliana.

¿Que alguien no está de acuerdo? ¿Que la Wicca Tradicional no cobra? Perfecto. Los Correllianos no somos Wicca Tradicional, ya lo he dicho. Este tipo de argumentos le valdrán a un alejandrino, un gardneriano, quizás un celta, quizás otra corriente. A nosotros no nos sirven. ¿Que por eso los demás pueden considerar que no somos Wicca? Vaya, qué noticia, si hasta hay tradicionales muy tradicionales que se han planteado dejar de llamarse Wicca.

¿Que puede verse esto como que somos unos peseteros y que estamos buscando un lucro? Pues tampoco. A la mayor parte de los correllianos que conozco, las cuotas (muy discretas, por cierto) les sirven para pagar el hosting de su página web, o para comprar la merienda de su grupo, o para recibir una recompensa por hacer un cursito para sus alumnos. Pero no conozco a nadie que viva de dar clases de Wicca Correlliana. De hecho, la mayor parte de los correllianos que conozco son gente bastante humilde.

Creo que la polémica de cobrar-no cobrar e intentar aplicarla a algo que no sigue las mismas reglas no está en que sea un problema de los correllianos. Creo que hay mucha gente (no todos) que han intentado aferrarse a esto intentando que les regales un cursito de primer grado a cambio de hablar maravillas de uno y que lo incluyan en la Wicca Tradicional. Y lo digo porque en ocasiones me he sentido muy presionada a no cobrar y a decir que yo no he pagado, cuando yo misma he tenido que prestar servicios de mentoría a witchschool.com a cambio de mi segundo y tercer grado. Primero lo pagué íntegro en su día.

Así pues, me gustaría zanjar este tema diciendo que, por favor, no se vuelva a utilizar la excusa de “la Wicca Tradicional no cobra” aplicada a un correlliano. Primero, porque la mayoría de nosotros cobramos una cantidad perfectamente asumible (o incluso llegamos a acuerdos con los estudiantes que no pueden pagar), y segundo, porque no se puede juzgar a alguien por algo que no es.

Trance, oráculo, seguridad y posesión

a9e8bb871b666ca37d8c150eb043abd6Me gustaría agradecer la acogida de mi penúltimo artículo, que dediqué al trance y al trabajo oracular tal y como yo lo he vivido y experimentado. Me parece curioso que no se hable apenas de este tema en la comunidad actual, cuando está tan cerca de nuestras creencias y se supone que es una de las funciones del iniciado/sacerdote en algunas tradiciones, llegado cierto nivel. Han sido muchas, muchísimas las preguntas que me habéis hecho, y especialmente me habéis preguntado sobre la seguridad de la persona y el concepto de posesión divina, que algunas personas podrían experimentar al estar en trance profundo. Como siempre, voy a intentar hablar de ello desde mi óptica y mi experiencia. Habrá quien esté de acuerdo, habrá quien no, y eso es de la esfera de cada uno.

Empezaré por una de las preguntas que más curiosas me parecieron, y es sobre la seguridad de la persona que entra en trance profundo (aquel en el que pierde la noción de sí mismo/a y el control de su cuerpo). La seguridad física es primordial: nada de velas cerca, ni de trapos que se puedan prender. Como es muy habitual que se tape la cara para que le sea más fácil a la persona entrar en trance y para que los demás no veamos las caras que pone, es capital que no tenga fuego cerca, pues podría caer sobre él y prender el tejido. Es normal que la persona pierda el equilibrio cuando “recibe” a la Divinidad a la que se ha canalizado, así que es mejor que se siente si no está acostumbrado. Encuentro que el oráculo se puede hacer de pie cuando el trance es más ligero o se controlan ciertas funciones, pues, como dije antes, no hay una dicotomía trance ligero/trance profundo, sino que se trata de un espectro con múltiples variaciones. A veces es útil tener a alguien cerca que sostenga a la persona que está canalizando por si se tambalea.

Sobre la seguridad astral, éste es el tema que suele preocupar más a la gente. Las preguntas más habituales son acerca de si pueden existir posesiones involuntarias como las que se dan en la Iglesia Católica, o si nos puede entrar en sesión una entidad un poco menos amigable. La respuesta a esto es variable, esto es, que depende de a quién le preguntes, así que yo voy a dar aquí la versión que yo conozco y que me enseñaron cuando me formaron al respecto. Para ello, debemos conocer dos visiones que se dan paralelamente en este tipo de trabajo: que obtendrás lo que esperas obtener, y que en esta existencia nunca se está solo/a.

La primera noción, acerca de que obtendrás lo que esperas obtener, es un básico del trabajo astral y sus derivados, como el trance, y está basado en la Ley de la Atracción o “los parecidos se atraen”. Esta teoría postula que, en el trabajo a nivel de astral, todas las preconcepciones que tengas serán verdades inamovibles para ti si crees en ellas. Por ejemplo: quienes creen que hay un cordón de plata en los viajes astrales, tendrán y verán un cordón de plata en sus paseos por dicho plano. Si quieres activamente encontrarte con una entidad poco recomendable, o es lo que esperas, es más probable que esto te suceda. ¿Cómo evitar esto, si es un pensamiento automático que puede asaltar a cualquiera antes o durante una sesión? Ay amigos, pues aprendiendo a controlar un poquito el pensamiento. ¿Cómo? Pues principalmente meditando, y de ahí que la meditación sea tan importante.

La segunda noción es que no se está solo en esta existencia. A mí me enseñaron que existen los espíritus guía y el Yo Superior, que están siempre pendientes de nuestro bienestar. Uno de esos espíritus guía se llama el guardián de la puerta (del que creo que he hablado hasta la saciedad) y es como el típico portero de local nocturno que te dice que no puedes entrar si no estás en la lista. Para que ninguna entidad negativa entre cuando te dispones a hacer un oráculo, debes establecer una conexión con tu guardián y pedir específicamente que no incluya nada dañino en “tu lista”. En realidad es muy sencillo.

Personalmente, nunca recomiendo un trance profundo con entidades desagradables, nocivas o dañinas, y está bien que esto funcione así. Yo creo que así es (de nuevo la primera noción) y me mantiene bastante segura cuando hago trabajo oracular intenso.

Finalmente, una pregunta que me han hecho mucho en el pasado, y es si el trabajo oracular cansa. Sí que cansa, pero como cualquier ritual intenso. Cuanto más lo haces, suele cansar menos, porque los “músculos” psíquicos se entrenan más. No encuentro que sea al revés y que te vayas quemando por dentro, ni energéticamente. Sin embargo, no es algo que aconseje hacer todos los días sin un equilibrio físico. Dicho de otro modo, si vas a hacer oráculos con frecuencia, entrena el aspecto físico y come productos de temporada para anclarte a tierra. No es por nada, es sólo para que te sientas mejor y todo vaya más fluido.

En cuanto a lo que puede “quemar” del oráculo, es todo más bien mental. Hay personas que pueden perder la noción de que están envolviendo un mensaje de la entidad (porque es normal, nunca te “vas” del todo, tu cerebro permanece y ahí tienes las palabras que usas) y pueden considerar que son la palabra de los dioses. Es responsabilidad de los oyentes tomar distancia del oráculo y no creer en que se trata de una verdad inamovible. Es responsabilidad de todos poner en cuarentena el mensaje durante un tiempo (y no pensar en él) para verlo en contexto.

La Danza Masculina: Rey Acebo y Rey Roble

rey-aceboRecuerdo un Yule que ya se me hace muy lejano, en el que una antigua amiga, de ésas con las que pierdes el contacto con los años, me llevó a un paraje en mitad de Sierra Elvira a celebrar un Yule muy evocador, pues el sitio estaba colmado de setas. Había llovido hacía poco y el olor era mágico (podría perfectamente ser por las setas), así como la atmósfera era densa y, por qué no decirlo, parecía tener un glamour de hada a su alrededor.

En aquel ritual de Yule hicimos un rito correlliano que está basado en uno de los mitos del Rey Roble y el Rey Acebo, y que me encanta realizar dos veces al año como una pequeña obra de teatro dentro del ritual. Así, en Yule, el Dios Acebo y el Dios Roble luchan, siendo vencido el Rey Acebo a pesar de continuar reinando durante el resto de la mitad oscura del año (en la que no hay cosechas). En Litha es al revés: el Rey Roble, que acaba de ser coronado Rey precisamente, es vencido por el Rey Acebo y, aunque continúa su reinado hasta que muere en Samhain, su hegemonía no será muy duradera.

Es esta la danza que hacen los dos aspectos principales del Dios, que hace que éste manifieste su temporalidad y su ciclo de muerte. El Dios, al contrario que la Diosa, hace constantemente referencia a su carácter efímero, mortal y, por tanto, renovador. Él es el Sol que se hace más o menos presente en nuestras cosechas y en los ciclos. Gracias a ese ciclo de muerte y renovación, hace posible no sólo que exista cosecha (entendida ésta como el sacrificio supremo: agotar tu propia vida para dar de comer a tus hijos – los animales – lo cual es el acto de amor más profundo que existe), sino que dota de un sentido a las siguientes etapas que vendrán: el renacimiento, el acto sexual, la madurez o plenitud y, cómo no, la muerte misma.

La danza de los Dioses puede entenderse de muchas formas y una de ellas es la del aprendizaje. Lo que hace que el Dios Acebo sea vencido por el Rey Roble, a pesar de que ambos son contendientes magníficos, sólo se explica porque el Rey Acebo venció a su adversario con anterioridad. Se van sucediendo en sus victorias al ir aprendiendo de sus derrotas. Dicho de otro modo: aunque el ciclo siempre parezca el mismo, en realidad hay pequeñas cosas que van cambiando, puesto que ellos van afinando en su técnica de combate, lo cual hace posible su victoria posterior. Esto nos hace recordar que para ganar, debemos aceptar que existe la posibilidad de una derrota y que esa derrota hará que aprendamos, lo cual, a su vez, nos llevará a la victoria.

Hay también otra lectura, y es que nadie reina para siempre. La fama y la gloria son cualidades efímeras, pues no importa cuán famoso o rico seas: la muerte siempre te acechará y, finalmente, acabarás por sucumbir a ella. Éste es el destino de los mortales.

La gente se pregunta a veces cómo es posible que existan dos Reyes, si es que hay dos Dioses o si la Wicca considera que la figura del Dios es doble. Personalmente, diría que la respuesta a esto es sí y no a la vez. Podría decirse que Rey Roble y Rey Acebo son dos aspectos del mismo Dios, como dos hombres que batallan a la vez por una sola identidad. La conclusión de este tipo de misterios masculinos es que la lucha siempre se halla en el interior de la persona, como dos fuerzas opuestas que batallan hacia un lado o hacia el otro, pero que no están necesariamente alineadas con el concepto de Bien y Mal, sino más bien con los conceptos de Luz y Oscuridad, hacia Dentro y hacia Fuera. El Dios batalla por su propia paz mental, podríamos decir, igual que muchos batallamos por ella cuando necesitamos tomar una decisión. Intentar dilucidar si continuar con el status quo o romperlo de una vez por todas, iniciando un nuevo ciclo.

¿Cómo es posible, entonces, que el Dios muera en Samhain, cuando se realiza la última cosecha? ¿No se encuentra, pues, el Dios en el Inframundo en ese momento?

Debemos entender que la realidad de la Wicca no es única. Todos estos mitos modernos los hemos creado para entender qué sucede, pero no explican la realidad de manera inequívoca. No perdamos el norte: trabajamos con alegorías, y tanto este mito del Rey Roble y el Rey Acebo es una alegoría, como la de que el Dios muere en Samhain y renace en Yule. Es más, ambos escenarios pueden darse perfectamente a la vez, sobre todo si tomamos la batalla interna como un aspecto de la dialéctica personal que se da en todas las personas cuando requieren un cambio de vida o de paradigma.

Recordemos siempre que la Wicca es una creencia orgánica, que admite variantes y que admite múltiples realidades en los mitos contemporáneos. De hecho, utilizamos estas historias como sustitutos de una mitología acorde a nuestra creencia. Así pues, si podemos sumar historias, en lugar de crear dogmas, creo que podemos tener una riqueza mucho mayor que si nos dedicamos a intentar crear una historia religiosa coherente. Sé muy bien que es difícil no caer en la tentación de contar todas estas historias como si realmente fueran Historia, porque el paradigma judeocristiano y la creencia en que es necesario tener un “Evangelio” es muy fuerte, pero me parece mucho más interesante y flexible tener múltiples formas de llegar a lo mismo, porque al final eso genera mucha más diversidad.

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