Meditación

Caminando entre mundos (2): Acompañantes, una técnica para descubrirlos

Rara vez camino entre mundos sola. Como todo el mundo, tengo un equipo de espíritus-guía, animales de poder, tótems, etc. En la Orden de Caminantes de Mundos me enseñaron una técnica muy buena para conocer a algunos de estos guías, que te pueden acompañar durante las incursiones que realices en otros reinos. Ya había tenido la oportunidad de trabajar con este tipo de entidades en profundidad, tanto en Sacerdocio del Mar como en Chamanismo Correlliano, pero en una ocasión leí en un libro de Vivienne O’Regan* (la obra se llama “The Pillar of Isis” y me parece muy recomendable) una técnica que me pareció muy buena para trabajar con espíritus acompañantes y desde entonces es la que uso principalmente para encontrarme con mi acompañante principal y casi siempre antes de viajar. Paso a describir brevemente la meditación que hace falta realizar para encontrarse con ese espíritu por vez primera, más o menos como la Rvda. O’Regan propone, si bien le he añadido algunos toques míos.

Se trata de entrar en un estado meditativo hasta visualizar una puerta al final de un pasillo. Hay que fijarse muy bien en esa puerta y establecer, dentro de ella, un símbolo que nos asegure que la entidad que vamos a encontrar es, por así decirlo, la “de verdad”. Esto es porque muchas veces dejamos que nuestro subconsciente se apodere de las meditaciones y lo que nos encontramos es de todo menos a nuestro guía. La Rvda. O’Regan establece que, como medida para asegurarse de esto, visualicemos una Isis alada en el arco de la puerta. Yo lo hice, en lugar de con una Isis alada como propone la autora, con una cruz de Brigit de cuatro brazos. En fin, que debes visualizar un símbolo que te evoque algo divino y que actúe para hacerte sentir seguro/a. Esta me pareció la principal diferencia con respecto a la Orden de Caminantes de Mundos, en la que no se imagina nada de esto y los métodos de detección de guías son bastante diferentes.

Debajo, en la misma puerta, has de centrarte en tu objetivo (encontrar tu guía-acompañante para caminar entre mundos) y visualizar un símbolo sagrado que sea de relevancia para ti. ¿Qué verás? Muchas cosas en esa puerta. No cejes en tu empeño hasta que el símbolo tenga una relevancia para ti, hasta que veas que es TU símbolo. Entonces, deja que la puerta se abra.

Dentro, verás una escena y probablemente una figura. Tómate tu tiempo para hablar con él/ella. Pregúntale su nombre, cuál es su función, qué hace, desde cuándo está contigo… lo que tú quieras. Deja que te dé los mensajes que tenga que darte. Cuando hayas terminado, despídete de él/ella y deja que se marche por la puerta. Ciérrala y vuelve a tu cuerpo despacio, por el mismo camino y el mismo pasillo por el que has entrado.

Esto puedes hacerlo cada vez que necesites hablar con este guía. Recuerda que los símbolos son importantes, porque actúan como llaves de cerraduras, así que visualiza bien los símbolos acordados antes de abrir la puerta. Asegúrate de que se trata de tu símbolo, el correcto, el que se sienta “bien” para ti. Por así decirlo, el que mejor te represente. De esa forma, estarás viendo algo que tiene relevancia para ti.

Recuerda que los espíritus guía pueden cambiar a lo largo de la vida. Algunos son para toda tu existencia también y otros te acompañan durante varias encarnaciones, pero no te extrañe si alguno cambia en algún momento, especialmente si están realizando alguna misión temporal para ti.

Espero que esta técnica os sirva de ayuda.

Portada-Gran-Madre-Isis

(*) Vivienne O’Regan es sacerdotisa de la Fellowship of Isis.

Meditación para Imbolc: el manto de Brigit

Escribí esta meditación para el grupo de devoción a Brigit “Kildare” y hoy me he decidido a compartirla por aquí, por si alguien más quiere realizarla.

Feliz Imbolc/Lughnassadh a todos.

Esta meditación está basada en la antigua leyeimbolc6nda que trata acerca de la protección de Brigid, concretamente de la protección que confería su manto. Está pensada para realizarse en la noche de Imbolc/Oimelc, de cara a que la Diosa renueve y bendiga a quien la realice, así como dé su protección en las tareas que vaya a llevar a cabo durante los siguientes meses, que normalmente suelen ser de mayor actividad.

También usaremos la que probablemente sea la oración más conocida de protección que se puede tener con Ella, que es la denominada “Genealogía de Brigid”. Si bien la genealogía es una oración que se puede usar en cualquier momento, si necesitamos un extra de protección. Por ejemplo, ante la sospecha de trabajos mágicos, en momentos de carestía, inseguridad o miedo, o también cuando necesitemos un poco de valor y nos venga bien tener un extra de seguridad para proceder.

Antes de empezar, recuerda sentarte o echarte, adquiriendo siempre una posición cómoda. Como es invierno, puede que necesites taparte con una manta fina, pues la temperatura del cuerpo desciende cuando dormimos y también cuando meditamos. Valóralo en relación a la temperatura que haga donde vayas a meditar. Puedes encender unas velas y poner un poco de incienso que te resulte agradable. Usa ropa cómoda. Recomendamos encarecidamente poner velas y una ofrenda a la Diosa. Ofrendas muy apropiadas pueden ser una poesía, un dibujo, un canto, un baile, o también algo de comida (cerveza, leche o bebidas similares, miel, huevos… y una ofrenda muy bonita es leche materna, en caso de que seas una mamá lactante).

Empezamos por cerrar los ojos. Respiramos normalmente cinco veces, con sus cinco inspiraciones y sus cinco espiraciones. A la sexta inspiración, mientras tomamos aire vamos a contraer todo el cuerpo, mantenemos la contracción un par de segundos y lo relajamos. Volvemos a respirar normalmente, cinco veces, y a la sexta vez, de nuevo, contraemos. Sostenemos esa contracción durante dos segundos más o menos, y relajamos. Repetimos este ciclo una tercera vez y ya nos quedamos respirando normalmente.

Tómate un momento para estar en tu cuerpo. Observa tu estado general, acepta cualquier sentimiento, cualquier estado de ánimo, cualquier sensación. Todas ésas son señales de tu cuerpo y tu mente, que te indican lo mucho que trabajas, lo mucho que te esfuerzas. Es la forma de comunicarse de tu cuerpo. Agradéceselo profundamente, por eso, y por todo su servicio.

Ahora, vamos a valernos de la mente para viajar. Vamos a visualizar un bosque de robles, con un camino en el centro. Sigamos el camino, esperando a que nos lleve donde nos tenga que llevar. Puede que por el camino veamos más cosas, pero de momento no nos vamos a acercar a verlas: lo haremos si no, luego, o quizá en otra ocasión.

Al final, muy a lo lejos, hay una casa con una chimenea que humea. Puede que sea pequeña, pero no te dejes engañar: no todo es lo que parece. Llama a la puerta, Brigit te estará esperando tras ella.

Deja que la Diosa venga a ti de la forma en la que necesites. Hay gente que se sorprende de lo mucho que es capaz de cambiar de forma esta Diosa, así que no tengas preconcepciones. Ella irá a ti como tú necesites verla. Deja que te dé el mensaje que necesites escuchar de su parte.

Ahora, explícale cuáles son tus objetivos (si tienes) para el año, o la razón por la cual necesitas su protección. Brigid te dará su manto: deja que Ella misma te envuelva cariñosamente en él.

Despídete de la Diosa y recuérdale que le vas a dejar una ofrenda al finalizar la sesión, para que disponga de ella como Ella considere. Vuelve por el camino anterior hasta que encuentres una señal que te dirija a tu cuerpo de vuelta, y entonces, vuelve.

Abre los ojos despacio. Recita ahora la genealogía de Brigid, afirmando:

“Cada día y cada noche

Que recito la genealogía de Brigit

No seré muerto, no seré herido

No seré hechizado, no seré maldecido

Ninguno de mis poderes me abandonará

Ni tierra, ni turba, ni césped me cubrirán

Ni fuego, ni sol, ni luna me quemarán

Ni agua, ni lago, ni mar me ahogarán

Ni aire, ni viento, ni vapor me enfermarán

Ni encanto de Hada me llevará

Y estoy bajo la protección de la Doncella Sagrada

Mi gentil madre adoptiva

Mi amada Brigit.”

Pon la ofrenda para la Diosa, ofreciéndosela a Ella como homenaje por su ayuda y protección.

Quédate en actitud contemplativa tanto tiempo como quieras.

 

Mamá y sacerdotisa: pensamientos sobre la práctica del Arte y la conciliación

No hace mucho, estaba leyendo este libro y uno de los ensayos hablaba de una sacerdotisa cuyo primer oráculo canalizado había sido porque su suma estaba de baja maternal al haber dado a luz recientemente. La verdad, lo vi muy normal porque recién parida yo tenía ganas, sobre todo, de aprovechar el tiempo en dormir y no en hacer magia. Sin embargo, encuentro que tras mis dos partos, una vez superada la cuarentena, prácticamente fui recuperando bastante rápido mi necesidad de trabajar en el ámbito espiritual, empezando, sobre todo, por mi práctica personal. Me imagino que cada uno/a tendrá un ritmo diferente de recuperación dependiendo de sus circunstancias y estado de ánimo. También hay personas que deciden hacer un alto en el camino, lo cual es igualmente válido aunque no fue mi caso, así que opté por conciliar lo mejor que pude.

Tenía muchas preguntas tras mis dos partos. Por ejemplo: ¿Hasta qué punto necesito conciliar? ¿En qué puedo meter a mi hijo recién nacido, y en qué es mejor que se lo quede su padre durante el tiempo en el que esté yo ocupada en rituales? ¿Debo canalizar en el postparto tardío? ¿Cómo encontrar tiempo para meditar, si tengo a una criatura que llora si salgo de la habitación? ¿Cómo llevarán mis compañeros de aventuras mágicas la incorporación de este nuevo ser a mi vida?

Me ha ayudado muchísimo el poder hablar abiertamente del tema con mis compañeros de senda. Por ejemplo, decir abiertamente que la vida cambia y hasta qué punto cambia, para que los que no son padres o madres puedan entenderte. Encuentro que poner las cartas sobre la mesa desde el principio ayuda a no crear falsas expectativas, como que vas a poder mantener una fiesta post-sabbat hasta las tres de la mañana porque el bebé tendrá que dormir (y sobre todo, tienes que dormir). La gente no suele saber qué conlleva tener una criatura porque somos una comunidad muy joven en una sociedad envejecida. Con suerte, algunos de nuestros compañeros y compañeras tienen sobrinos/as o hermanos/as de menor edad, lo cual facilita mucho las cosas.

Otro de los elementos que más me han ayudado a conciliar ha sido un portabebés ergonómico. Nunca podré estar más agradecida a los diseñadores de rebozos, portabebés o mochilas tipo canguro. Con este tipo de cachivache he llegado incluso a amamantar y a guiar meditaciones a la vez, hasta en una ocasión inicié a una persona en una disciplina espiritual. Mis dos hijos han sido niños-Nenuco mientras los he tenido en brazos, al menos hasta los seis meses y especialmente en las primeras semanas, pero el panorama cambiaba si los dejaba en una cuna o en el cochecito, y rompían a llorar inmediatamente. Uno no se puede concentrar en nada cuando hay un bebé llorando. Buscar una solución sencilla es prioritario si no tienes a nadie con quien dejar a tu hijo/a y te apetece seguir activo en tu sendero espiritual. También cuando no hay nadie que te cubra en tu coven para realizar iniciaciones o para liderar encuentros.

No me avergüenzo en decir que me he hecho formaciones espirituales enteras con un bebé en el pecho e incluso he meditado amamantando en la comodidad de mi cama. Para trabajo más especial o intenso suelo pedir ayuda a mi pareja, pero tras haber dejado harto de comer a mi niño pequeño, minutos antes de meterme a hacer ese trabajo más delicado. Así, no llora y no lo pasamos mal.

Por supuesto, dejar el cuidado del bebé en otra persona (el otro progenitor) es lo ideal, pero no siempre se puede. En mi caso concreto, mi marido es mi pareja mágica y en muchos rituales él está presente. Otras veces, mis bebés han llorado porque yo era su figura de cuidado principal y eran demasiado pequeños como para estar sin mí aunque fuera una hora. Recuerdo que hice de intérprete en una entrevista de tres horas para una emisora pagana cuando mi hija la mayor tenía mes y medio, y lo recuerdo como uno de los peores momentos en cuanto a conciliación con mi papel de madre (aunque la entrevista estuvo muy bien) pues mi niña no paró de llorar, a pesar de estar con su padre. Desde mi estudio la oía y se me partía el corazón de escucharla gritar. Como estos momentos he tenido unos cuantos, como en un ritual de Lustración que celebramos en 2015, y a partir de esos momentos decidí que haría lo posible por conciliar ambos aspectos, ser consciente de las limitaciones que tienen, así como de las ventajas, y que expondría mi caso y haría valer mi posición ante las personas con las que iba a trabajar. Creo que esto es fundamental para conseguir visibilidad de cara a la comunidad sobre esta realidad tan ignorada. Creo que el bienestar de un niño debería ser prioritario e ir por delante de cualquier expectativa y hay errores que creo que no volvería a cometer a este respecto.

Una de las grandes falacias de nuestro tiempo y que las mamás (también los papás) recientes escuchamos mucho es “no permitas que tu hijo/a cambie tu vida, tu vida debería seguir como antes”. Es hora de que las madres y los padres digamos la verdad: en el momento en el que pones un pie en el camino de la m/paternidad, tu vida cambia y es inevitable. Eso hay que recordarlo también como sacerdotes y sacerdotisas. Forma parte de una decisión consciente. En lugar de esa falacia, cabría preguntarnos cómo conciliar adecuadamente estos dos aspectos tan esenciales de nuestra vida.

*Entrada escrita en gran medida con (al menos) un bebé en algún pecho*

La Diosa Brigit como protectora del hogar

4caa76f8109daa89e81d6a7ec507de17Muchos paganos se acercan a Brigit (Brighid, Bride) en su faceta como creadora; otros, porque desean obtener ventaja en los conflictos, debido a sus cualidades como guerrera. Para muchos, especialmente mujeres, supone una figura inspiradora porque es una mujer que destaca y que combina su función de madre con las de herrera (una profesión considerada tradicionalmente “de hombres”), diplomática y poetisa.

Sin embargo, el fuego de Brigit es, no lo olvidemos, el fuego del hogar. El fuego es calor, es vida, especialmente en momentos de frío intenso supone la supervivencia. Por ello, no sólo es la Diosa de la poesía, de la sanación o de los herreros. También es una Diosa familiar, una figura asociada a la maternidad (se le rinde especial culto en Imbolc, con la lactancia de los terneros), una protectora del hogar y, cómo no y ya esto nace de mi culto personal, una maravillosa ayuda en la cocina. No hay que olvidar que tiene sus sombras, igual que todas las llamas, como por ejemplo la Brigit emparentada con Morrigan y con su aspecto guerrero, pero en esencia, es esa Divinidad que saca una espada y un escudo porque tiene que proteger a su clan y a sus hijos. ¿Qué madre no defendería a los suyos?

En estos años con Ella, guardando la llama de la manera más parecida a la que se hacía en el S. IV, en Kildare (Irlanda), el objetivo de mi devoción ha ido moviéndose de su aspecto como Poetisa a su aspecto como Madre debido a mis circunstancias personales. En gran parte esto se ha debido a su carácter protector de los hijos, de las parturientas y las lactantes, si bien he encontrado otras apreciaciones en su culto que me han ayudado a tener en cuenta alternativas mágicas para proteger el hogar y sus habitantes. Me resulta muy llamativo que estos aspectos se pasen por alto y se beneficien otros aspectos quizá más alejados de este ámbito maternal y protector de la Diosa, así que me he propuesto arrojar algo de luz sobre ellos en este artículo.

Uno de estos aspectos en los que he trabajado y que he observado importante ha sido el mismo Cainté o maldición cantada, que se decía inspirado por Brigit en los mitos y que, en muchos casos, era el fin último de la figura del Bardo. Es verdad que el Cainté en sí es una maldición, pero yo he optado por usar el término como sinónimo de conjuro. No voy a entrar en muchos detalles porque cada uno puede aplicarlo como quiera según su creencia, pero yo he optado por usar Caintés para proteger a mi familia, sin maldecir a nadie (soy wiccana y creo en la Rede), sino usándolo con fines protectores. El uso de conjuros no es que tenga mucho misterio para aquellos que estén familiarizados con ellos, así que no me extenderé, si bien quisiera apuntar que no se trata tanto de lo que se dice, sino de cómo se obtiene el Cainté y el proceso por el que se pasa para recibirlo, que es parecido, en mi experiencia, al de una canalización. No voy a negar que el Cainté tiene connotaciones fuertes y puede ser realmente dañino, especialmente el que es medio satírico (precisamente por la burla), así que recomiendo usarlo con precaución.

Otra de las herramientas que nos presta Brigit para la protección es su Divino Manto. La capa de Brigit, que según la tradición colgó en un rayo de Sol para que se secara, o con la que cubrió Irlanda entera para mostrar su dominio sobre ella. Muchas de estas historias vienen de los relatos concernientes a la Santa y no a la Diosa, pero la literatura siempre nos da pistas sobre las figuras divinas, aunque sea a través de los santos que surgieron después de éstas. A título personal y basándome en mi propia experiencia, el Manto de Brigit nos hace invisibles a los trabajos mágicos externos, nos da especial protección caminando entre mundos y, de manera más cotidiana, es una bendición bonita para niños pequeños y futuras mamás. Aunque también se puede utilizar para otras personas, por supuesto.

A mí me gusta extender el Manto sobre alguien (siempre con su permiso) entrando en un estado alterado de conciencia, realizándole una ofrenda de fuego a la Diosa y repitiendo alguna fórmula mágica del estilo de “Mi amada Brigit, extiende tu Manto sobre (nombre), para protegerle de todo mal. Que con él sea invisible a ataques y maldiciones, que por él sea salvo/a de heridas y caídas, para que en su ser encuentre solaz y paz”. A título personal, desde que lacto a mis hijos también le he llegado a ofrendar mi propia leche materna al extender el Manto, aunque esto lo realizo con menos asiduidad porque me resulta engorroso. Sin embargo, encuentro esta ofrenda de especial agrado de la Diosa, y mucho más bonito que ofrendar otros fluidos corporales.

Brigit es también una Diosa llena de Magia, aunque su aspecto mágico es infinitamente más sutil que el de otras Divinidades, y esto está especialmente relacionado con la capacidad para “hablar” inspirado por Ella. Invocándola como protectora e inspiradora, me está resultado más sencillo el trabajo con Ancestros y difuntos relacionados con la familia, tanto de sangre como espiritual. Esto hace de puente con su aspecto de Plañidera, la mujer que honra a los muertos medio llorando, medio cantando. Los cánticos destinados a trabajo oracular y de trance sale fácil si se la invoca antes de componerlos, especialmente si son cánticos parecidos a lo que en el Paganismo nórdico se llamarían Vardlokkurs. Y también si se va a entrar en trance para hacer de médium con difuntos o Ancestros, como comentaba unas líneas más arriba.

Por último, la Magia de la Cocina es también especialmente favorecida por Ella. Es lógico, porque la cocina y su fogón son, en esencia, el fuego del hogar. Aunque la cocina mágica es una mezcla de técnica común y corriente, uso de ingredientes mágicos e intención, encuentro que gran parte de lo último se puede lograr y mantener de forma más exitosa si pido su ayuda antes de ejecutar cualquier receta con la que quiero trabajar a nivel energético.

Hay muchos aspectos por desarrollar con Ella que sé que existen, tales como la Magia del Jardín sanador y protector, los conjuros acompañados de instrumentos musicales, tales como el Bodhrán o el Arpa, el uso de espejos de agua para adivinación, o incluso el alivio de enfermedades comunes (especialmente las típicas del invierno), así como el acompañamiento en el parto y el puerperio. Es llamativo que nadie se fije en estos aspectos pero, por mi parte, me he propuesto en este 2017 llevar mi atención hacia ellos y seguir investigando y experimentando porque, al fin y al cabo, los paganos vivimos hoy las tradiciones de antaño.

[EDIT] Si os interesa el culto a Brigit, existe un cill hispanohablante de guardia de la llama en facebook: https://www.facebook.com/groups/429359867173965/

Trance, oráculo, seguridad y posesión

a9e8bb871b666ca37d8c150eb043abd6Me gustaría agradecer la acogida de mi penúltimo artículo, que dediqué al trance y al trabajo oracular tal y como yo lo he vivido y experimentado. Me parece curioso que no se hable apenas de este tema en la comunidad actual, cuando está tan cerca de nuestras creencias y se supone que es una de las funciones del iniciado/sacerdote en algunas tradiciones, llegado cierto nivel. Han sido muchas, muchísimas las preguntas que me habéis hecho, y especialmente me habéis preguntado sobre la seguridad de la persona y el concepto de posesión divina, que algunas personas podrían experimentar al estar en trance profundo. Como siempre, voy a intentar hablar de ello desde mi óptica y mi experiencia. Habrá quien esté de acuerdo, habrá quien no, y eso es de la esfera de cada uno.

Empezaré por una de las preguntas que más curiosas me parecieron, y es sobre la seguridad de la persona que entra en trance profundo (aquel en el que pierde la noción de sí mismo/a y el control de su cuerpo). La seguridad física es primordial: nada de velas cerca, ni de trapos que se puedan prender. Como es muy habitual que se tape la cara para que le sea más fácil a la persona entrar en trance y para que los demás no veamos las caras que pone, es capital que no tenga fuego cerca, pues podría caer sobre él y prender el tejido. Es normal que la persona pierda el equilibrio cuando “recibe” a la Divinidad a la que se ha canalizado, así que es mejor que se siente si no está acostumbrado. Encuentro que el oráculo se puede hacer de pie cuando el trance es más ligero o se controlan ciertas funciones, pues, como dije antes, no hay una dicotomía trance ligero/trance profundo, sino que se trata de un espectro con múltiples variaciones. A veces es útil tener a alguien cerca que sostenga a la persona que está canalizando por si se tambalea.

Sobre la seguridad astral, éste es el tema que suele preocupar más a la gente. Las preguntas más habituales son acerca de si pueden existir posesiones involuntarias como las que se dan en la Iglesia Católica, o si nos puede entrar en sesión una entidad un poco menos amigable. La respuesta a esto es variable, esto es, que depende de a quién le preguntes, así que yo voy a dar aquí la versión que yo conozco y que me enseñaron cuando me formaron al respecto. Para ello, debemos conocer dos visiones que se dan paralelamente en este tipo de trabajo: que obtendrás lo que esperas obtener, y que en esta existencia nunca se está solo/a.

La primera noción, acerca de que obtendrás lo que esperas obtener, es un básico del trabajo astral y sus derivados, como el trance, y está basado en la Ley de la Atracción o “los parecidos se atraen”. Esta teoría postula que, en el trabajo a nivel de astral, todas las preconcepciones que tengas serán verdades inamovibles para ti si crees en ellas. Por ejemplo: quienes creen que hay un cordón de plata en los viajes astrales, tendrán y verán un cordón de plata en sus paseos por dicho plano. Si quieres activamente encontrarte con una entidad poco recomendable, o es lo que esperas, es más probable que esto te suceda. ¿Cómo evitar esto, si es un pensamiento automático que puede asaltar a cualquiera antes o durante una sesión? Ay amigos, pues aprendiendo a controlar un poquito el pensamiento. ¿Cómo? Pues principalmente meditando, y de ahí que la meditación sea tan importante.

La segunda noción es que no se está solo en esta existencia. A mí me enseñaron que existen los espíritus guía y el Yo Superior, que están siempre pendientes de nuestro bienestar. Uno de esos espíritus guía se llama el guardián de la puerta (del que creo que he hablado hasta la saciedad) y es como el típico portero de local nocturno que te dice que no puedes entrar si no estás en la lista. Para que ninguna entidad negativa entre cuando te dispones a hacer un oráculo, debes establecer una conexión con tu guardián y pedir específicamente que no incluya nada dañino en “tu lista”. En realidad es muy sencillo.

Personalmente, nunca recomiendo un trance profundo con entidades desagradables, nocivas o dañinas, y está bien que esto funcione así. Yo creo que así es (de nuevo la primera noción) y me mantiene bastante segura cuando hago trabajo oracular intenso.

Finalmente, una pregunta que me han hecho mucho en el pasado, y es si el trabajo oracular cansa. Sí que cansa, pero como cualquier ritual intenso. Cuanto más lo haces, suele cansar menos, porque los “músculos” psíquicos se entrenan más. No encuentro que sea al revés y que te vayas quemando por dentro, ni energéticamente. Sin embargo, no es algo que aconseje hacer todos los días sin un equilibrio físico. Dicho de otro modo, si vas a hacer oráculos con frecuencia, entrena el aspecto físico y come productos de temporada para anclarte a tierra. No es por nada, es sólo para que te sientas mejor y todo vaya más fluido.

En cuanto a lo que puede “quemar” del oráculo, es todo más bien mental. Hay personas que pueden perder la noción de que están envolviendo un mensaje de la entidad (porque es normal, nunca te “vas” del todo, tu cerebro permanece y ahí tienes las palabras que usas) y pueden considerar que son la palabra de los dioses. Es responsabilidad de los oyentes tomar distancia del oráculo y no creer en que se trata de una verdad inamovible. Es responsabilidad de todos poner en cuarentena el mensaje durante un tiempo (y no pensar en él) para verlo en contexto.

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