Magia

Mezcla de panteones en Wicca

descargaAunque este tema no tiene ya tanta relevancia, todavía hay quien me lo pregunta. Mi opinión al respecto ha cambiado mucho en los últimos 3 ó 4 años, sobre todo en lo que respecta a lo práctico. Se trata de la clásica pregunta de si en Wicca se pueden mezclar o no panteones, algo sobre lo que no he querido hablar mucho por temor a levantar ampollas o a hablar de cosas con las que no había experimentado. Pero resulta que hará un par de años tuve que experimentar con ello, así que ahora me siento con fuerzas para tratar el tema.

Creo que lo de mezclar panteones depende de la persona y la situación. Primero, depende de la tradición que se siga y depende de las creencias de uno/a. Siempre digo que aquello en lo crees condiciona tu experiencia personal y es lo que he podido experimentar a lo largo de mi vida. Cuántas veces he oído decir que no se pueden tener más que cierto número de animales totémicos, o que para salir al astral hay que tener un cordón de plata, y luego resulta que hay personas que no creen en eso y practican tan ricamente. En esto no hay mucha diferencia.

Segundo, creo que depende de la Divinidad. Hay Divinidades que se llevan bien en un ritual aunque sean de culturas diferentes. Estuve en un pequeño rito-coloquio-exposición organizado por PFI España hace un par de años en el que se invocaron a Divinidades de diferentes culturas, y no pasó nada ni nos cayó un rayo. Luego estuve en un círculo privado donde se llamaron a Divinidades de diferentes culturas, y aquí sigo, vivita y coleando. Tampoco sentí nada malo, al revés, el ritual transcurrió en una tremenda paz.

Ahora bien, no digo que todo valga. Digo que depende de lo que creas o del sentimiento que te dé. Poniendo varios ejemplos, personalmente no metería en el mismo círculo a Divinidades que me resulten opuestas o que hayan tenido según la mitología algún conflicto, ni siquiera dentro del mismo panteón, pero luego veo a personas hacer altares a los dioses olímpicos y poner juntas a Atenea, Hera y Afrodita, que se vieron envueltas en la guerra de Troya. Tampoco metería a Hécate con Cernunnos como la contrapartida masculina de la primera, como sé que hay gente que hace, porque hay dioses y diosas que se consideran completos en sí mismos y que no necesitan de un consorte, y en este caso resulta aplicable tanto a Hécate como a Cernunnos. No pondría a Brigantia con Minerva, porque tras la conquista de Britania los romanos “sometieron” a la Diosa local poniéndole los atributos y el nombre de la Diosa a la que traían desde el Imperio, que era Minerva -a la que llamaron Sulis Minerva en aquella zona. Pero éstas son consideraciones personales mías.

Lo que digo es que, puestos a mezclar, pensemos antes qué vamos a mezclar y por qué, y descartar la mezcla en caso de que choque con nuestras creencias y con el contexto de la Divinidad. Y si no sabemos cuál es el contexto de la Divinidad siempre se puede preguntar, indagar, investigar y, por supuesto, usar nuestra intuición que para algo está.

Por otro lado, me gustaría reflexionar acerca de la cantidad de veces que se han hecho mezclas en los panteones a lo largo de la Historia, como producto de un sincretismo religioso por ejemplo. Es cierto que los sincretismos tradicionalmente han estado ligados a conquistas y que la guerra tiene muy mala prensa (con razón). De todas formas, a ninguno de esos nuevos practicantes les cayó un rayo por incorporar a Divinidades de otras culturas a sus prácticas, como es el caso de Isis en la Hispania romana, por ejemplo, o de Astarté en la zona de Andalucía en la que me crié. Si le hubiera pasado algo a alguien seguramente se habría dejado de practicar el culto, y nada más lejos de la realidad: si esos cultos y costumbres han llegado hasta nosotros es porque eran populares, y la popularidad creo que sólo la justifica que la relación de ese pueblo con la Divinidad en cuestión funcionara.

Por tanto, me parece que la premisa de Plutarco sobre el amor a la Divinidad contra la superstición sigue vigente en el caso de los wiccanos de hoy. La superstición lleva al miedo hacia la Divinidad, mientras que el amor se cimenta en una relación de confianza con ese dios o diosa. Obviamente, habrá tradiciones que digan que no se puede hacer una mezcla, posición que es del todo respetable, y a día de hoy yo intento no hacerlo dentro del mismo ritual porque no me gusta (otra cosa es si tengo diferentes rituales o devociones con distintos dioses). Pero si hay que hacerlo, creo que si se hace desde una posición de confianza y cariño, no sólo hacia la Divinidad sino hacia ti mismo, no debería suceder nada.

Hechizos de amor (y 2): consideraciones prácticas

dscn4534a En el artículo que precede a éste, titulado “De la naturaleza del amor y otras hierbas“, comenté por qué los wiccanos somos, normalmente, muy reacios a dar fórmulas para atraer el amor. Después de la introducción teórica con ese artículo, me gustaría ir a lo práctico en éste. Como siempre me gusta ilustrar las cosas con anécdotas, os contaré una a colación del tema: cuando tenía 15 años hice un hechizo de amor para encontrar a alguien (cosas de la edad). No era wiccana entonces aunque estaba muy en contacto con la magia, y las reglas me daban un poco igual, así que me lancé, probablemente con un hechizo de la revista Super Pop o algo así. Me imaginé a mi amor ideal, planté mi deseo lo mejor que pude y me olvidé de lo que había hecho, esperando a que sucediera. A los pocos días conocí a alguien y me enamoré. Él no se enamoró de mí y por eso fue muy doloroso. El amor llegó, por vía natural y normal, un año más tarde.

Aprendí varias cosas de aquella experiencia, además de las que he vivido practicando magia:

1) Me sentía sola y por tanto desesperada. La desesperación en magia no es buena consejera. En realidad, ningún sentimiento muy “extremo” lo es, te puede distraer y puede acabar saliendo mal como fue mi caso. Si quieres saber más, hablé de esto en la parte de “Osar” del especial que escribí hace unos meses sobre la pirámide de los brujos.

2) Hay que ser muy específico cuando se pide un deseo. El Universo puede ser insufriblemente literal. No exagero.

3) Cuanto más puedas conseguir por medios normales y no-mágicos, mejor. La magia mueve energías muy fuertes, y lo que inicias con magia, sólo se mantiene mediante magia. Esto quiere decir que una relación conseguida mediante vías normales (chico/a conoce chico/a, chico/a y chica/a se gustan, chico/a y chico/a empiezan a salir, etc) se desarrollará normalmente, pero si metemos la magia tenemos ahí otro factor a controlar, ya no sólo la relación sino la cantidad de energía, consciente e inconsciente, que le metamos a esas entidades o elementos a los que hayamos utilizado para interceder por nosotros.

4) Si vamos a invocar a entidades para pedirles “Amor”, es importante estar seguros de qué entidades para qué tipo de amor. Mi opinión es que mejor no involucrar a divinidades en esto, porque su concepto de “Amor” puede ser diferente al que nosotros tenemos. Es siempre mejor confiar en nuestra energía personal: cada uno es una manifestación perfecta de y está conectado con la Divinidad. Ahora bien, si lo queréis hacer con ayuda divina, tan sólo pensad bien en las atribuciones del Dios o la Diosa: pedirle ayuda para un matrimonio a Afrodita es como pedir una botella de gas butano en una panadería. Ella os dará amantes y belleza y muchas cosas bonitas, pero su concepto de relación estable es, cuanto menos, curioso. Por eso, pensad las cosas muy muy bien.

5) Estás completo en ti mismo. ¿Realmente necesitas a alguien tan desesperadamente? Piénsalo dos veces. O tres. O cuarenta.

Una vez dicho esto, os doy algunas correspondencias que creo que pueden ser interesantes para este tipo de hechizos. No se van a dar instrucciones para hacer amarres, sólo echaros una mano para encontrar a alguien, si realmente es lo que necesitáis.

– Colores: Rojo (pasión) y rosa (romance, cariño). Otros colores interesantes pueden ser el verde (prosperidad material y crecimiento) y el amarillo (alegría, sentido del humor).

– Magia recomendada: Magia del fuego para la manifestación de nuestro deseo. El fuego es un potente transmutador. También se puede utilizar magia de los cordones (parecido a la escalera de la bruja).

– Método: Velas inscritas con punzón o manifestación de deseos en un papel.

– Aceites esenciales y aromas: Vainilla, rosa, jazmín, azahar (matrimonio).

Ejemplo de hechizo sencillo número 1. Magia con velas.

Necesitarás:

– Una vela roja (si quieres pasión) o una vela rosa (si quieres amor romántico). Puedes usar ambas si lo deseas para una combinación de los dos factores. Hay gente que se fabrica velas de los dos colores también. Cualquier vela más o menos alargadita de esos colores es suficiente, no hay que gastarse una fortuna en velas con forma de pene o vagina, ni de señor ni de señora, ni de amantes entrelazados, ni nada.

– Un papel.

– Algo con lo que escribir.

– Luna Creciente o Llena.

– Un recipiente a prueba de fuego donde dejar el papel quemándose.

Piensa bien qué es lo que quieres pedir. Es importante que elijas el tipo de amor que quieres atraer: una aventura, una relación estable, un compañero cariñoso… y especifica muy bien qué te gustaría encontrar. Imagina a tu amante ideal. No lo dibujes, deja que sean conceptos y no dibujos los que guíen tu mente. Apunta todas esas características en un papel. Sé muy específico, pon también que quieres que sea humano (¡no es broma!) y el sexo de tu gusto. Escribe también que quieres ser correspondido/a.

En las velas puedes inscribir con un punzón algo que te represente. Se las vamos a ofrecer como regalo a tu Yo Superior (tu conexión con la Divinidad) para que te ayude, así que debe ser algo muy personal tuyo y muy profundo: un símbolo, tu signo del Zodíaco, tu nombre completo, etc, son cosas que te pueden servir. Mientras lo haces, piensa con cariño en esa ofrenda de velas que vas a hacer, en la ayuda que vas a pedir a la parte más sagrada de ti mismo/a. Puedes ungir con un aceite esencial como los que he puesto arriba tus velas, del centro hacia los extremos, pero esto no es obligatorio. Si lo haces, hazlo con cariño, con amor. Es esencial poner amor en lo que hagas. Coloca las velas más o menos cerca.

Enciende las velas y concéntrate en el papel en el que has descrito a tu amor ideal, a esa persona a la que quieres encontrar. Mira lo que has puesto, reconoce que te amas a ti mismo/a, que estás completo/a en ti mismo/a, agradece tu propio amor hacia ti y sé consciente de que, gracias a eso, puedes dar amor a otra persona. Afirma:

“Estoy listo/a para encontrar este amor”.

Coge el papel y quémalo en la llama de las velas. Di algo como:

“Oh Yo Superior, conexión sagrada con la Divinidad. Tú que siempre me guías, haz posible este amor que quiero dar. Haz posible que este encuentro se produzca, libre de todo daño para los demás, para que surja el amor. Así como arde este fuego, que se manifieste mi deseo”.

Concéntrate en el papel que se quema. Mientras se va quemando, vas manifestando tu deseo. Si hace falta ponerlo más tiempo en la llama, hazlo con total tranquilidad. Cuando se haya quemado completamente, agradece a tu Yo Superior:

“Gracias, Yo Superior, por tu guía y cariño. Tú que eres yo, yo que soy tú, y gracias a ti soy Divinidad. Acepta estas velas con todo mi amor para ti, para que sigas ayudándome y guiándome en mi camino.”

Deja que las velas se consuman. Deja que las cenizas se las lleve el viento. Recuerda desechar las velas de la forma más ecológica posible.

Olvídate del hechizo en cuanto hayas recogido los restos del ritual, vive tu vida normal sin pensar en lo que has realizado.

Ejemplo de hechizo sencillo número 2. Magia con cuerdas.

Necesitarás:

– Luna Creciente o Llena

– Un cordón rojo, rosa, o ambos, uno de cada color.

– Velas del color que gustes, para darte energía extra y ofrendar, como en el caso anterior. Mejor si son de un color asociado al amor, pero si no tienes pueden ser blancas.

– Papel y lápiz.

Como en el caso anterior, apunta las características de tu amado/a ideal. Concéntrate en ellas. Enciende la vela o las velas. Puedes empezar diciendo algo como:

“Yo te invoco, mi querido Yo Superior, para que me ayudes y me guíes en este hechizo de amor”.

Lee todas las características de tu amor ideal. Toma en tus manos los cordones o el cordón, y realiza un primer nudo en la parte exterior del cordón, mientras dices algo como:

“Por el primer nudo, yo lanzo al Universo mi deseo.”

Vuelve a leerlo todo, bien concentrado/a, y realiza un segundo nudo junto al anterior mientras dices:

“Por el segundo nudo, yo soy consciente de mi deseo.”

Vuelve a leer el papel con las características de tu amor, y realiza un tercer nudo:

“Por el tercer nudo, afirmo mi Voluntad.”

Vuelve a leer el papel, concéntrate bien. Realiza el cuarto nudo:

“Por el cuarto nudo, me atrevo a reclamar lo que es mío.”

Vuelve a leer el papel, bien concentrado, y realiza el quinto:

“Por el quinto nudo, atraigo hacia la realidad mi Voluntad.”

Y léelo una sexta vez, para finalizar afirmando:

“Por el sexto nudo, sin dañar a nadie, mi Voluntad es manifestada. ¡Así sea!”

Deja la vela como ofrenda a tu Yo Superior, que estará actuando para manifestar tu Voluntad. La magia con nudos es muy popular pero en este caso hemos elegido seis nudos, ya que este número está asociado al amor.

Recuerda: 

Todo esto se realiza sin dañar a nadie.

Piénsalo bien antes de realizar hechizos de amor, hazlos sólo si consideras que necesitas ayuda extra.

No vale hacer esto para olvidar otros amores. Un clavo no saca otro clavo, por mucho que diga el refranero popular.

Realiza tus hechizos en la intimidad y sin distracciones. ¡Apaga el teléfono móvil!

Esto no sirve para hacer amarres. En Wicca no se hacen amarres. Está feo.

Hechizos de amor (1) : de la naturaleza del amor y otras hierbas

Tendría 20 descargaaños, y salía con un chico guapo guapísimo, que tenía una hermana igualmente guapa guapísima y que hacía meditación budista. Estábamos un día enfrascadas en una conversación de ésas profundas que sólo se dan de forma casual, cuando me explicó que a ella le estaban enseñando en sus clases de meditación que el amor que vemos ahora en canciones y en mensajes con los que nos bombardean no es realmente amor sino posesión. Estaba de moda una canción de Amaral, “Sin ti no soy nada”, y ella comentaba que la verdadera naturaleza del amor, de acuerdo con sus maestros de meditación budista, era la de la libertad y la de sentirse completo en sí mismo, algo muy alejado del concepto de la canción cantada por Eva Amaral en aquel entonces. Pasaron los años, aquella relación con el chico guapo guapísimo se acabó, y acabé envuelta en una relación con un individuo de tendencias materialistas, que afirmaba que eso era una tremenda paparruchada porque “Te quiero” implica “Te poseo”. La verdad, no podía sentirme más en desacuerdo. Quizá fue una de las razones por las que salí espantada de aquella relación.

Haciendo un análisis de toda mi vida sentimental y de toda mi ideología, encuentro que aquella diferenciación entre “amor” y “posesión” que hacían los budistas que le daban clase a aquella chica es la que he aspirado a tener toda mi vida. No sé si me marcó o es que siempre fui así de independiente, lo cierto es que no concibo una relación en la que las personas sean propiedad de otra persona. Más bien creo que siempre elegí voluntariamente estar con alguien y, en el momento en el que se asomó un atisbo de posesión que pudiera poner en jaque mi propia libertad, salí volando de la situación. Si lo llevo a cabo con mi pareja, eso él lo dirá, pero no debe estar muy descontento si aún me aguanta tras ocho años juntos y una hija común en camino.

¿Qué dice del amor la Wicca? Nunca oí nada que no fuera “perfecto amor y perfecta confianza”, pero no hay grandes discursos acerca de la naturaleza del amor, y tampoco es que los sacerdotes wiccanos sean mucho de subirse a púlpitos y predicar el amor entre semejantes. Me da la sensación de que la cosa queda en un “vive y deja vivir”, vamos, sé feliz e intenta no estorbar en la felicidad ajena. Creo que por eso me parece tan importante la libertad en líneas generales. Lo que ocurre con la libertad es que requiere de grandes dosis de confianza, porque si no confías no puedes dejar a los demás ser libres y surge esa posesión que a ratos se convierte en enfermiza. Por otra parte, siempre me ha parecido que dejar a los demás ser libres implica la confianza en que sabrán solucionar las consecuencias derivadas de sus actos. En definitiva, para mí el amor se cimenta en esa confianza y en esa libertad que les damos a los demás y a nosotros mismos para ser y llevar a cabo esa Voluntad por la que estamos en esta existencia. Así como llegar a ese propósito en la vida que tanto nos esforzamos por conseguir.

Como wiccana, para mí el amor se da en libertad y entre iguales. Como en el ámbito del aprendizaje, creo que no puede haber amor si la relación genera estrés o coacción en alguna de las personas que la integran. El amor, a múltiples niveles (no sólo el amor por una pareja) me ha enseñado muchas cosas de los demás en las que me he podido ver reflejada yo misma. Pero siempre con la distancia suficiente como para darme cuenta de que la persona es un ente independiente, una persona completa igual que lo soy yo. ¿Por qué buscar el amor, entonces? Para aprender más sobre nosotros, para caminar junto a alguien, pero no para “tener” o “poseer” a nadie. Las personas no son objetos. Las personas tienen su propia voluntad, sus propios proyectos y necesitan su espacio.

Es por ello que soy tan reacia a dar filtros y hechizos de amor, a realizar amarres y demás, tema al que me gustaría aludir en la siguiente ocasión, y por lo que creo que muchas personas, también wiccanas, se sienten tan reticentes a tratar este tema en las discusiones al respecto. Es cierto que a veces nos dicen eso de “hay que ver, un bruja que no quiere dar lecciones sobre cómo atraer otras personas a las vidas de los demás”. Pues es cierto, y no porque los hechizos no funcionen, que funcionan, sino porque existe una base moral en la Wicca que nos hace pensar en que el amor, como todo, se crea en libertad. Y la magia, en determinados contextos, no deja de ser una forma de coacción. Si se quiere amor en la vida, hay muchas formas de conseguirlo, y no será la primera vez que alguien pide amor y los dioses le ponen en su camino un dulce y simpático perrito.

En el próximo artículo daré algunas pinceladas sobre los hechizos de amor en sí, cómo funcionan y algunas recomendaciones.

Teoría sobre los vampiros psíquicos

El otro día en un foro hicieron una pregunta sobre los vampiros psíquicos y sobre la razón por la cual extraen energía de los demás. Yo contesté desde mi propio punto de vista y un poco a salto de mata, pero cuando releí mi concepción la verdad es que me gustó. Se basaba un poco en mi propia experiencia, mezclada con mis conocimientos sobre chakras y trabajo energético, así que me he llevado unos días pensando en cómo refinarla. Me he animado a ponerla por aquí, por si a alguien le sirve. También porque ya he dicho muchas veces que escribir me ayuda a ordenar mis ideas y que este blog es una suerte de método terapéutico para mí.

Un poco sobre el sistema energético del cuerpo

Nuestro sistema energético es una de las herramientas más perfectas que tenemos, pero está en contacto muy estrecho con el resto de los niveles de nuestro ser. Por tanto, todo lo que suceda en otros niveles afecta a nuestro cuerpo sutil energético, porque todo funciona como un sistema completo e interdependiente. Una persona sana y sin problemas aparentes que puedan afectar a su vida normal tiene un sistema energético sano, en el que la energía fluye, ni mucho ni poco, a través de los diferentes canales de que dispone su cuerpo.

Se suele decir que tenemos siete chakras (Muladhara, Suadhishtana, Manipura, Anajata, Vishudda, Ajña y Sajasrara) o centros energéticos principales, pero en realidad tenemos muchísimos más. Escribí sobre chakras hace unos años aquí y aquí, por si queréis saber más. Los chakras están conectados por unas vías llamadas nadis, por las cuales circula la energía, llevándola a todo nuestro cuerpo. Los chakras pueden tener diferentes problemas: pueden estar bloqueados (que es lo que se suele decir) pero también pueden estar desequilibrados (cuando van en la dirección opuesta a la que deberían girar) o demasiado abiertos.

No es raro encontrarse un bloqueo en cualquier chakra, con otro chakra demasiado abierto justo al lado. Es una forma del cuerpo sutil de defenderse y mantener su estado armónico. Pero siempre que tenemos un chakra demasiado abierto es un problema, por mucho que nos parezca que eso es bueno porque es sinónimo de tener “mucha energía”. En realidad los chakras demasiado abiertos pierden energía como un grifo a toda potencia y eso nos puede causar pérdidas energéticas que, además, se pueden ver reflejadas en diferentes aspectos de nuestra vida.

¿Qué podemos entender por un vampiro psíquico?

Hay personas que pueden necesitar atención a toda costa y todo el tiempo, demandando mucho de los demás, aprovechándose de ellos o tomando cosas que no les corresponde tomar. Pueden ser individuos egoístas que llegan a nuestra vida y nos dejan “exhaustos” o deprimidos de algún modo. En mi experiencia, monopolizan conversaciones y personas, malmeten y lloran como forma de dar pena a los demás y así seguir obteniendo su atención o su beneficio. Para mí, eso es un vampiro psíquico. De éstos hay en todas partes, no se libra ningún grupo, ni ninguna religión, ni ninguna profesión.

Lo cierto es que la vida de estos individuos es ciertamente triste. Les falta algo que ellos no tienen y necesitan sacarlo de los demás. Normalmente esa pérdida o esa falta la suplen mediante la atención y la energía de los demás, problema causado por regla general por chakras demasiado abiertos. Así pues, parasitan esa atención y, con ella, esa energía. Lo curioso viene ahora: no hacen nada con la energía que roban, simplemente la desechan. Igual que no sacan nada productivo de las relaciones que establecen, sólo meterse en medio o lograr esa atención tan deseada. La explicación, a nivel energético, es simple: si existe una fuga de esa energía personal que ellos tienen (como un grifo que nos hemos dejado abierto y sin control que salpica por todas partes), la reacción natural es conseguir energía a toda costa para que el sistema pueda seguir funcionando correctamente. De lo contrario, ellos pierden energía y por eso necesitan parasitarla. Cuando se quedan solos o no se les hace caso, se deprimen o montan en cólera, y vuelven a pedir ayuda, normalmente de otras víctimas. Suelen pedir más energía en forma de reclamos a los demás, pidiendo ayuda constantemente o intentando llamar la atención de forma enfermiza, a veces incluso en cosas que son únicamente responsabilidad de ellos, o que pueden solucionar perfectamente por sí solos si piensan un poco.

Para ilustrarlo, diré que conocí a una persona que era así.  Hablaba a gritos, constantemente demandaba cosas y no daba nada a cambio. Te hacía sentir agotada. Tenía una lámpara de araña en su casa y, con la excusa de que tenía problemas de espalda, hacía que un miembro de su familia en particular fuera a limpiarle la lámpara, cristal por cristal y tal como ella quería y decía, sin dar ni las gracias, en lugar de llamar a una empresa especializada en ello (y tenía dinero para permitírselo). Años después la relación con su familia se deterioró debido a los continuos desplantes, y ella acabó vendiendo la lámpara, diciendo ante sus amigos y conocidos que la había vendido “porque nadie quería ir a limpiarle la lámpara a pesar de la cantidad de problemas que tenía de espalda”. Esta misma persona se iba de viaje por vacaciones y, al volver, sacaba la colada en casas ajenas para meter su ropa sucia, pues según ella después de las vacaciones tenía “derecho a descansar y que otros le lavaran la ropa”. Su falta de respeto era tolerada por su entorno porque se dedicaba a dar pena con sus problemas de espalda.

Así pues, mi teoría personal sobre los vampiros psíquicos y demás gentes tóxicas es que tienen un desequilibrio, normalmente mental, que se traduce a nivel energético en chakras demasiado abiertos, o viceversa. Como los niveles del individuo están muy unidos, eso también puede causar lesiones o traducirse en problemas físicos (como en el caso expuesto anteriormente). Al no valorar esa energía que reciben, la desechan, y ni siquiera son conscientes de la cantidad de energía que necesitan y demandan. Para ellos simplemente es natural demandar y recibir esa energía.

Afortunadamente este tipo de persona no abunda demasiado. O, cuando ya tienes experiencia, aprendes a detectarla rapidísimo. Eso sí, rara vez piden ayuda a otras personas para solucionar su problema, porque han aprendido a vivir así. La mejor solución a esto es alejarse poco a poco de la persona si nos hace sentir muy mal. Los ejercicios de higiene psíquica (tal como el blindaje de aura propuesto aquí) también nos pueden ayudar a mantener intacto nuestro sistema energético.

Mancias no tan comunes

Dicen que “así arriba como abajo” y que casi cualquier cosa puede ser un augurio por el plan divino y demás. Aunque no estoy especialmente obsesionada con esas cosas, la verdad. Cuando se me cruza un gato negro, por ejemplo, y como un chiste gráfico que me enseñaron hace poco, pienso que eso significa que el gato iba a alguna parte. Sin embargo, es cierto que a los humanos nos encanta descubrir nuevas mancias y que hemos inventado mancias de todas las clases, para todos los gustos y colores.

Se me ha ocurrido hace un rato que podía compartir con vosotros algunas de las mancias no tan comunes que han aparecido en libros, y en medios de comunicación también. Algunas son más conocidas, otras son desconocidas si no se ha tenido la posibilidad de leer a determinados autores, y luego está ese grupo de mancias que a mí me personalmente me da un poco de grima, pero supongo que el saber no ocupa lugar y está bien saber que existen. Otra cosa es que nos vayamos a lanzar a practicarlas todas. Ya veréis por qué apostillo esto.

Lectura de los posos del café o el té. Éste es un clasicazo entre los clasicazos. Se asocia mucho con la magia gitana, especialmente en los países anglosajones, aunque en mi país lo máximo que me dicen las gitanas que paran en la puerta de la Catedral es que me van a leer la mano y que les dé 6 euros por algo a lo que ellas llaman ramita de romero, y que yo sé a ciencia cierta que es un trozo de arrayán cortado directamente de los setos de la plaza que está dos calles más allá. A lo que iba. La lectura de los posos trata de leer la buenaventura del bebedor mediante los símbolos que el té o o el café deje en el fondillo de la taza. En los tiempos modernos es muy difícil hacerlo porque nos hemos vuelto aficionados al té de bolsita o a los recipientes parecidos a coladores, pero si alguna vez preparáis té a la antigua usanza veréis que casi siempre deja poso. Eso es lo que se lee. Lleva, por lo que tengo entendido, bastantes años de práctica.

Fisionomía. La primera vez que oí hablar de este arte adivinatorio fue en mis estudios de Segundo Grado. Básicamente dice que todo tiene un significado en tu cuerpo, hasta la forma en la que tienes los dedos de los pies. En la antigüedad  fue una “ciencia” muy apreciada, y concretamente una de sus sub-disciplinas, la Frenología (basada en el estudio de la forma de la cabeza) se popularizó muchísimo hará un par de siglos. Se supone que permite el estudio del carácter de las personas a través de sus rasgos físicos. Pero (siempre hay un pero) como las personas pueden cambiar a lo largo de su vida, no siempre es una disciplina que nos sirva, en caso de que el ambiente y la propia persona hayan modelado su carácter. Entre sus sub-disciplinas se encuentra la que practican las gitanas de mi zona: la Quiromancia o lectura de las manos.

Con gemas o Gemomancia. Los grandes expertos en éstas se atreven a adivinar con gemas y piedras semipreciosas, tirándolas sobre una superficie e interpretándolas según caigan y por las formas que dejen en la superficie o tapete sobre el que trabajen. Creo que es un arte muy difícil de dominar, pero conozco personas capaces de esto. Honestamente, me parece que hay que tener mucha afinidad con las piedras, estudiar mucho y conocer también el carácter de cada una de las piezas que tienes en tu kit de adivinación con piedras, porque no todas las gemas, a pesar de ser del mismo tipo, tienen el mismo carácter. Esto lleva mucho tiempo meditativo.

Anomancia. Lo habéis leído bien y es lo que pensáis. Se trata de la adivinación a través de los pliegues del ano, y no es ninguna broma. La primera vez que lo vi, creo que en un programa de televisión, fue a través de un vidente de ésos de dudosa fama. Luego me enteré de que había sido popularizada por Alejandro Jodorowsky, un señor al que, si no estuviera casada, le pediría que me hiciera un hijo (no sé lo que tiene, pero me resulta sexy). Las tres grandes pegas que le veo a este método es que no hay un manual exacto de cómo interpretar cada arruguita, no se puede practicar fácilmente porque no todo el mundo te deja que le mires el ano (“Buenas tardes señor, ¿me deja que le mire el ano y así le diga su futuro? No soy exacta, es que estoy en prácticas”), y además no todo el mundo tiene el mismo nivel de higiene. Por otra parte, ¿qué pasa si alguien tiene algo que interfiera con la lectura, como una hemorroide externa? ¿Altera eso el pronóstico? ¿Tendría algún significado? Lo veo difícil.

Adivinación por los lunares. Ésta es una de las sub-disciplinas más conocidas de la Fisionomía, junto con la Frenología y la Quiromancia. Me resulta divertida. Se basa en el pronóstico del futuro mediante la lectura de los lunares dentro del cuerpo de la persona. Es decir, que si yo veo a alguien que tiene un lunar en el pecho izquierdo, pensaría que es una persona que despierta una gran sensualidad y que tiene muchos admiradores, por tanto no le van a faltar las proposiciones románticas. Si es en el derecho, es que será enamoradiza. Y así un largo etcétera.

Augurios con animales. Ésta es poco usada pero muy típica cuando se empieza en estos temas, porque hay gente que pregunta cuando es todavía bastante novato en las mancias qué significa que entre x insecto o que se le cruce un animal. Lo primero que hay que pensar es que los animales viven en este mundo también, y que si mañana te encuentras con que te ha entrado una cucaracha en casa no es que sea un mal augurio, ¡es que el bicho ha entrado en tu casa a comer, a qué si no! Es como el ejemplo del gato que puse arriba. Si entran moscas en casa, se dice que son habladurías, pero hay que pensar que si se abren las ventanas y es época de moscas, pues es normal que entren. Aclarado esto, lo interesante del augurio es que se pide. Es decir, se hace una pregunta al universo y se espera a la señal del primer animal que pase. Cuando ha pasado, se analiza bien lo que el animal significa para nosotros, nada de mirarlo en libros, se tiene que hacer el análisis para uno, porque el universo manda las señales para uno mismo. Y ya está, así de simple. Hay momentos, sin embargo, en el que estos augurios con animales pueden darse sin pedir nada al universo conscientemente, sino que se trata de señales del Yo Superior o de la Divinidad. Estos casos son raros, y lo importante aquí es centrarse, meditar y plantearse si uno ha pedido de alguna forma esa señal. Una vez pedida, hay que hacer exactamente lo mismo: meditarlo uno.

Me habré dejado muchas en el tintero, pero creo que ahí van unas cuantas mancias poco comunes, especialmente para la gente a la que le encante investigar. Como veis, son mancias que requieren muchos años de estudio y práctica, pero al final y al cabo, ¿y qué mancia, hasta la más conocida, no requiere eso mismo?

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