Hazlo tú mismo

Ataques mágicos y autodefensa psíquica (1)

He estado de viaje unos días, de vuelta en mi ciudad natal donde me esperaban personas muy queridas para celebrar el cumpleaños de mi hija. No tengo a casi nadie donde vivo, sólo unos pocos amigos (muy buenos, todo hay que decirlo), y el grueso de mi gente vive en Sevilla, así que siempre pillo con muchas ganas la carretera cuando voy para allá.

Lamentablemente, no siempre la gente está igual, así que este viaje ha sido un poco más accidentado en el sentido personal, ya que algunas personas de mi entorno lo están pasando bastante mal. Me acordé de Dion Fortune y su “Autodefensa psíquica” cuando una de las personas más queridas que tengo empezó a relatarme sus problemas y yo, automáticamente, empecé a sentirme mal. Esta persona no lo estaba haciendo queriendo, sólo se estaban dando dos fenómenos a la vez: el hecho de que estaba proyectando gran cantidad de energía mientras lo contaba, y el hecho de que yo soy una esponja emocional. Pero llegué a sentirme tan mal que hasta me mareé. Podría deciros que sentí los “tentáculos” de energía, como dedos, que salían de esta persona e intentaban penetrar en mi campo energético. Fue una suerte de ataque psíquico.

Los ataques mágicos, o ataques psíquicos, son muy raros. Lo más normal es que sea uno mismo el que los provoque. Que nadie me malentienda, en realidad no es que los provoquemos en el sentido literal de la palabra, es que son nuestras propias actitudes mentales y emocionales las que nos provocan bloqueos y demás problemas, que algunas personas pueden interpretar como estar pasando por una mala racha o tener algún tipo de maldición o trabajo mágico hecho.

El ataque psíquico es parecido a lo que describo arriba. Puede ser totalmente no intencionado, como fue lo que yo sentí aquel día, o formar parte de un ritual hecho expresamente para dañar a una persona. Pueden hacerlo personas con conocimientos sobre brujería, o personas que no tengan ningún conocimiento. En mi experiencia, es más común que las personas con pocos o nulos conocimientos sean las que se envalentonen a realizar este tipo de acciones de manera intencionada, porque por lo general desconocen el funcionamiento de la magia.

Sin embargo, es fácil defenderse de los ataques mágicos, ya sea queriendo o no. La primera acción que tenemos que hacer es “cortar” los lazos energéticos, si sentimos por ejemplo lo que yo sentí el otro día, que describo arriba como un tentáculo energético. Es tan fácil como hacer el gesto de cortar con los dedos de manera discreta y, a ser posible, cambiar de posición o alejarse de la otra persona sin que sea demasiado evidente.

Otro recurso sencillo que podemos tener es mantener una adecuada higiene psíquica. La higiene psíquica ha sido tratada en multitud de recursos, pero os dejo aquí un enlace que tengo a mano de una meditación en particular que grabé hace ya algo de tiempo para el canal del Templo de Brigit: https://www.youtube.com/watch?v=yCyu-ppoGu4. En ese vídeo no sólo explico las indicaciones de la higiene psíquica, sino que también guío una meditación muy útil para realizarse diariamente si se necesita.

Otra idea para defenderse de ataques mágicos es realizar una botella de bruja con magia fría. Hablaré de ella en el próximo artículo dedicado a este tema, pero anticipo que es una manera interesante y sencilla de defenderse sin que tengamos que hacer nada de manera constante, incluso consciente. Es de ese tipo de trabajos mágicos que podemos hacer una vez para que sigan funcionando durante mucho, muchísimo tiempo.

(Puedes leer la segunda parte – y final – de este especial haciendo click aquí).

Actividades para preparar Imbolc

2107Como mucha gente sabe que soy devota de Brigit (o Brighid, Bride, Brid…) me preguntan con cierta frecuencia qué cosas hacer en Imbolc. Considero que a veces es igualmente importante hacer alguna actividad para sintonizarnos con un momento del año que hacer un ritual. El ritual nos hace celebrar, mientras que dar algunos pasos previos a la preparación del mismo nos ayuda a sintonizar con el momento del año en el que estamos. Así pues, me he propuesto escribir este artículo para comentar algunas de las cosas que yo hago antes del ritual, para sintonizarme con el momento del año que va a empezar.

En primer lugar, una de mis primeras acciones cuando se acerca Imbolc es meditar. Meditar sobre el ciclo en el que me encuentro, aquello que quiero conseguir. Como la marea de Imbolc coincide con el comienzo del año civil, intento sintonizar estos pensamientos con los proyectos que yo misma me he propuesto para el año que está comenzando. Como no todo el mundo es igual, las personas que prefieren no tener propósitos o proyectos por año nuevo, sino que los hacen sobre la marcha, pueden sencillamente meditar sobre el significado de Imbolc. Por ejemplo, aquellas cosas de nosotros mismos que hemos conseguido llevar a cabo y las que nos gustarían en el futuro. Imbolc es una fiesta muy relacionada con la maternidad y la paternidad (en tanto que es una celebración del nacimiento de las crías de los animales), pero hay muchas formas de ser padre o madre, no tiene por qué ser de un vástago en el sentido literal de la palabra. A veces, nuestros proyectos son como nuestros hijitos.

Una de las cosas que más beneficiosas encuentro para hacer por estas fechas es limpiar todo lo pasado para poder construir sobre una superficie limpia. Esto está muy relacionado con el ejercicio de soltar que expliqué en la actividad 1 de la campaña “La paz es un estado mental”. Para poder poner en pie todo lo que queremos, esa vida nueva, muchas veces hay que abrir las ventanas al aire nuevo y dejar que el antiguo se vaya, remover la energía y quitar la basura. Para esto, una limpieza física de la casa o del negocio siempre va bien. Si te gustaría hacerlo “a lo natural” escribí un artículo aquí sobre este tema que quizá te pueda interesar. Entiendo que limpiar es necesario para construir, porque siempre que se construye sobre situaciones o cosas ya existentes, si no se ha saneado la situación antes, muchas veces el proyecto o lo que queramos hacer hereda parte de esas estructuras anteriores, con lo bueno y lo malo. Por eso hace falta sanear antes de empezar.

Pasear es de esas cosas básicas para sintonizar con cualquier ciclo, pero cercano a Imbolc lo encuentro especialmente útil. La razón es que no paseamos tanto en esta fecha del año, porque rápidamente se hace de noche, porque hace frío… pero la naturaleza sigue en estas fechas, siempre sigue su camino y no se ha ido a ninguna parte. Encuentro que conocemos muy poco de Imbolc, tan poco que, por ejemplo, lo que leo en internet de lo que se celebra en este sabbat muchas veces no se corresponde con el ciclo natural, con lo que está pasando fuera de nuestros libros, que están llenos de teoría. Hay que salir más y quedarse menos en lo que nos cuente Fulanito, por muy prestigioso autor que sea.

Otra actividad interesante es estratificar semillas en casa. Para quienes no estén familiarizados con el término, estratificar en casa es imitar de forma artificial un proceso que se da en la naturaleza en estas fechas: algunas especies de plantas necesitan un choque de frío durante un cierto número de semanas para poder germinar adecuadamente, pues están programadas para nacer tras haber pasado por un periodo de letargo. Esto sucede en la naturaleza cuando estas semillas se quedan bajo la nieve o bajo las hojas a una temperatura muy fría, durante las largas semanas de invierno. No todas las especies necesitan este letargo, pero muchos de los árboles que vemos y que tanto adoramos sí lo necesitan. Para estratificar, sólo necesitas un tipo de tierra adecuado a las necesidades del árbol que vayas a plantar y, normalmente, una nevera casera o un sitio al aire libre muy frío. Puedes ver una explicación de las necesidades de cada especie aquí. Adelanto que el proceso requiere mucha paciencia, pero es una manera de conectar para quienes adoran la jardinería y están mordiéndose las uñas por no poder plantar nada hasta Ostara.

También puedes purificar tu cuerpo de la manera que más te apetezca. Una autora pagana (ahora mismo no recuerdo si era Z. Budapest o Starhawk), en un libro que me leí hace mucho tiempo, comentaba que “peinaba” su aura todas las mañanas mientras se duchaba. Ésta puede ser una buena idea de actividad que realizar para sintonizar con esta época del año. Darse baños rituales, hacer un poco de dieta detox a base de comer muchas frutas y verduras de temporada (¡que las hay, aunque sea invierno!), eliminar el azúcar añadido durante un mes de la comida o, si eres practicante de Reiki, darse Reiki o energía todos los días a uno mismo, son ideas para sentirse mejor de cara a cuidar a ese niño interior que requiere cuidados al acercarse Imbolc.

Por último, puedes encender velas. Da igual si son de led o combustibles. Da igual si son de parafina o de cera de abejas. Lo que tú prefieras y vaya más acorde con tus pensamientos y necesidades ecológicas, económicas y personales. Enciende esa luz de la esperanza que todos llevamos dentro y que estos momentos empieza a hacerse realidad en la naturaleza. De eso trata Imbolc: es un festival de la crianza, de la niñez, del cuidado y el mimo. La esperanza es lo que más cariño necesita del mundo, porque es frágil como el cristal. Pero si se la alimenta, si se la cuida, se convierte en el motor de nuestro mundo.

La Paz es un estado mental: actividad 1, soltando y practicando el agradecimiento #pazesunestadomental

IMG_20160106_195155Como parte de nuestra campaña “La Paz es un estado mental”, hoy os presentamos nuestra primera actividad, consistente en dos ejercicios. Así inauguramos el ciclo. Iremos a una actividad por mes, 12 en total al cabo del año.

A veces cuando caminamos un sendero espiritual sentimos que debemos ir más allá. Explorar más, tener más. Esto está bien, pero en demasía puede causar cierta desazón. Desazón por no tener suficiente. Esto pasa en nuestra cultura porque estamos en una sociedad muy materialista y dominada por el marketing, que nos lleva a creer que no tenemos suficiente. Los publicistas son muy listos y han sabido crear, desde que estamos en el sistema de libre mercado, necesidades para productos que en realidad no vamos a usar ni necesitaríamos. Por poner un ejemplo, como me convertí en madre recientemente, os puedo garantizar que jamás usé ciertas cosas para la bebé que a mi alrededor me decían que eran indispensables (por ejemplo el capazo para el cochecito) y luego resultaron ser una pérdida de dinero y tiempo. En todos los aspectos de la vida puede pasar esto, incluyendo el espiritual.

Así pues, empecemos nuestra actividad doble con un primer ejercicio, que consistirá en evaluar lo siguiente:

  • ¿Qué cinco cosas, saberes, actitudes o relaciones te han resultado inútiles y/o una pérdida de tiempo o dinero en el año 2015?
  • Medita y razona tu respuesta.
  • ¿Qué hiciste para soltar ese vínculo, o qué necesitas para soltar el vínculo con eso que te ha resultado tan inútil?
  • ¿Cómo crees que te beneficiarás de soltar esos vínculos o transformar esos objetos, si se trata de cosas físicas?
  • Comprométete contigo mismo/a: 2016 será un año mucho más limpio a nivel de cachivaches, actitudes y relaciones. Y recuerda: si en algún momento sientes que algo es inútil en tu vida, no te angusties, ¡esas cosas pasan!

Ahora toca la segunda parte, que es valorar lo que se tiene. Muchas veces esta parte es más difícil que la anterior, porque criticar el pasado o el presente es sencillo, pero decir lo bueno que se tiene es menos fácil. Nos han enseñado a callarnos lo bueno para no despertar envidias. Para quienes todavía temen el “qué dirán”, no hay de qué preocuparse: este ejercicio es sólo para nosotros.

Este ejercicio consiste en encontrar un bote vacío, de cualquier material transparente. Por ejemplo, cristal. Si es reutilizable, mejor. En la fotografía de arriba estoy reutilizando el bote que usé para este mismo ejercicio el año pasado, y como me gustó tanto lo voy a volver a hacer en este 2016. Si no recuerdo mal, era un bote sencillo de garbanzos cocidos, que lavé y sequé concienzudamente (y dejé orear un poco, porque hay botes de conservas que huelen francamente mal). Yo no lo he decorado porque soy más bien espartana en mis maneras, pero hay quien lo decora, le pone lazos o carteles por fuera.

Una vez conseguido el recipiente, ya tenemos nuestro bote de agradecimiento.

El ejercicio es sencillo: este amiguito nos acompañará durante todo 2016, recibiendo nuestros agradecimientos por todo lo bueno que nos vaya pasando, aquello que consideramos que debemos agradecer al Universo. Se trata de poner en un papelito, conforme os suceda algo bueno, aquello que os ha sucedido y la fecha. Como veis, yo ya he estrenado el mío. Según mi experiencia, éstos son los consejos que tengo que daros para su utilización:

  • Podéis utilizar todas las clases de papel que queráis. Es muy bonito verlo lleno de papeles de distintas formas y colores al finalizar el año.
  • Os aconsejo que pongáis la fecha en el suceso que tenéis que agradecer, porque luego uno se olvida de cuándo pasó x o y.
  • Tenedlo a la vista para que recordéis cuando lo veáis que hay cosas que agradecer y os dé el impulso de usarlo.
  • Si lo vais a decorar, es preferible que la decoración no sea demasiado opaca, porque lo bonito del ejercicio es ver cómo se va llenando poco a poco.
  • Si lo veis vacío o falto de papelitos, en vez de lamentarse por ello es mejor preguntarse si no habrá algo que agradecer que estemos olvidando.
  • Al finalizar el año lo abriremos. ¡Eso lo contaré en la última actividad del año, la de diciembre!

Esto es todo por ahora. En febrero volveré a tocar este tema con una segunda actividad. Recuerda que la Paz es un estado mental, así que, ¡que tengas Paz en tu interior! Acuérdate de que puedes participar con el hashtag #pazesunestadomental si quieres compartir los resultados y/o fotografías de tus ejercicios, en tu red social favorita.

Idea para propósito de año nuevo: sanando emociones

sanacion_energeticaSon conocidos los propósitos de año nuevo que muchos nos hacemos, y que marcan una lista de buenas intenciones que, en muchas ocasiones, quedan en eso. Sin embargo, hay propósitos de año nuevo que se pueden hacer de forma sencilla y que suponen el inicio de un cambio vital importante.

Personalmente, llevo un tiempo sanando emociones, iniciando cambios (y dejando que se inicien), algo que ha surgido a través de otro cambio, el más grande de mi vida. El nacimiento de mi hija ha sido un revulsivo, ha puesto toda mi vida patas arriba, como suele suceder con todos los procesos de adaptación grandes, y ha sacado a la luz esas emociones que necesitan ser curadas de alguna manera, que se han quedado estancadas y que necesitan desatascarse. Como una corriente de agua que se ha quedado atrapada en un recodo del río, y que crea un mal olor indescriptible. En las emociones, lo que eso crea es insatisfacción con la vida de uno mismo.

Por si alguien lo necesitara, quisiera compartir hoy el método que estoy siguiendo y que perfectamente puede servir como propósito de año nuevo que, además, se basa en tangibles y es muy efectivo y fácil de cumplir. Tiene un poco de magia pero sobre todo mucho sentido común. Tiene un poco de mí y un poco de todo el mundo que ha cruzado su camino con el mío, porque también se aprende mucho de las personas con las que te cruzas. Y, ante todo, mucho trabajo acuático y Sacerdocio del Mar, que estamos hablando de emociones y éstas son acuáticas por excelencia.

Lo primero que he hecho ha sido deshacerme de lo que ya no usaba. Desde ropa hasta gadgets, pasando por zapatos, y eso que me encantan los zapatos. Una buena limpieza de armarios te hace ver con lo que eres capaz de vivir, que en realidad es más bien poco. Todas esas cosas que no te sirven para nada, son tangibles y, por tanto, cuantificables, te hace pensar en cuántas cosas acumulas que no son necesarias, que traen recuerdos desagradables o que están ocupando tiempo y energía en tu cabeza. Añadí a esta lista regalos que me habían hecho y ni siquiera me gustaban, por ejemplo un pastillero de porcelana que me regalaron una vez (no soy conocida por tomar muchas medicinas, así que iba a hacer más bien poco con un pastillero), o una camisa que habían comprado pensando en otra persona y no en mis gustos.

Lo segundo, una buena limpieza de facebook, sobre todo grupos y páginas. Es increíble la gran cantidad de basura que comparten algunas páginas y grupos, muchas veces copiada y pegada de otras fuentes, o que directamente se usa para publicidad. También tuve que hacer una limpieza de contactos, con todo cariño, pero teniendo en mente quiénes son las personas de las que quiero rodearme. Este paso es importante porque hay personas que añaden mucha basura a las emociones de uno: cotilleos, malos rollos, rumores, conflictos… Luego de eso, empieza la limpieza de emociones.

Para lo de las emociones me he valido de un cuaderno. Me encantan los cuadernos, hacer listas, planes… así que esta vez era indispensable anotar todas las emociones que sentía y explicar por qué las sentía, si había alguna razón. Mi objetivo era hacer un análisis de la causa que había detrás de todos los sentimientos, positivos y negativos. Identificar las áreas de mejora de mi vida, para poder ser más feliz y estar más satisfecha con mi vida.

He aplicado lo que en mi trabajo llamamos “análisis de causa raíz”. Una vez identificado y descrito en detalle un problema o una situación que me hacía infeliz por alguna razón, me he hecho un máxico de cinco preguntas tipo “Por qué” hasta encontrar la causa raíz, que es una causa tangible, la cual es el origen teórico del problema, por ejemplo:

– ¿Por qué no me siento cómoda con mi vida? Porque no se colman mis expectativas de actividades y curiosidad naturales.

– ¿Por qué no se colman dichas expectativas? Porque no existe oferta donde vivo para ello. Por tanto, la causa raíz de este problema es el sitio donde vivo. La solución es cambiar de lugar de residencia.

Este análisis se tiene que hacer con un poco de cabeza y con tiempo, no vale correr. A veces veremos que más de un problema tienen la misma solución, por ejemplo hablar más las cosas o comunicarse con más eficacia suele ser una causa común de muchas dificultades que tiene la gente hoy en día. Identificar las causas es el inicio de hacer planes para mejorar esas emociones y conseguir sanarlas. Hay cosas que se solucionan con tangibles, hay otras que se solucionan con soluciones más abstractas, como practicar la meditación o entregarse al conocimiento profundo de determinadas disciplinas espirituales de nuestro gusto.

Lo siguiente sería hacer el plan de lo que se quiere conseguir, que es lo que estoy haciendo yo ahora mismo y lo que suele llamarse “los propósitos de año nuevo”. El problema común de estos propósitos es que los dejamos porque nos ponemos metas demasiado altas o muy poco factibles. Así que, hay que ser realista, darse cuenta de cuánto tiempo se tiene e, incluso, ponerse metas para más tiempo que el año que se comienza. En mi caso, me estoy buscando metas incluso para dentro de diez años, lo cual me da seguridad.

Espero que estas ideas de cómo sanar emociones de una forma pragmática os parezcan útiles. Como siempre, cada maestrillo tiene su librillo y lo que me sirve a mí puede que no le sirva a los demás, pero si vale para dar algunas ideas a quien realmente tenga que ponerse manos a la obra a cambiar su vida, me doy por más que satisfecha.

Feliz 2016 a todos.

El Ego (no es lo mismo que ser egoísta)

15-EL-DIABLOHace unos años comenté con alguien lo mucho que me gustaba un tercero como persona, lo mucho que valoraba su trabajo y lo estupendo que me parecía. Ella me contestó “ya, pero tiene muchos ego trips” (algo así como que tenía momentazos en los que alimentaba su ego). La contestación me dejó un poco fría, porque yo no consideraba que esa tercera persona fuera con grandes ínfulas por la vida, simplemente me parecía alguien trabajador y con ganas de hacer cosas, sin demasiadas alharacas. ¿Dónde estaba el Ego en eso? ¿Qué había de ganas de inflar su ego en el hecho de trabajar y hacerlo dándolo todo? A partir de aquello, siempre he pensado en el tema del ego como algo importante, sobre todo porque se tiene mucho en la boca en el ámbito del paganismo y con el uso masivo de las redes.

Mucha gente en mi entorno dice lo que hace, yo incluida, y comparte estampas de su vida, ya sea en fotografía o por escrito, más con las redes sociales. Creo que decir lo que se hace o publicar una foto no siempre es publicitarse como podría llegar a pensar la persona que me soltó lo del ego trip, creo que es intentar conectar con otra gente. Lo que ocurre es que las redes sociales han convertido nuestras vidas en escaparates, ya sea con fines totalmente inocuos como compartir con los amigos y la familia, o realmente usarlas como una herramienta para publicitarse. De ahí que, cuando alguien dice lo que hace surge ese pensamiento de escasez, endémico de nuestra sociedad: el “yo no lo tengo o yo no lo hago pero él sí lo tiene o lo hace, por tanto lo quiero”. Lamentablemente, vivimos en una sociedad que se basa en la creación de necesidades, así que  también es una sociedad bastante dada a las envidias, a necesitar lo que los demás tienen, en lugar de buscar un camino propio: el del placer de hacer lo que a uno le gusta, sin importarle la imagen que se dará ante los demás.

Esto me parece triste, porque he visto a personas estupendas ser tildadas de tener un gran Ego por hacer algo y querer compartir las cosas que han hecho. O de hacer cosas con el único fin de inflar su Ego mediante la aprobación externa. Así pues, cuando alguien me habla del Ego de un tercero, no puedo evitar pensar “¿Ego suyo, o envidia tuya?”.

El Ego como herramienta

Creo que existe un abuso tan grande del término Ego que hemos perdido el concepto que tiene detrás. Ego significaba Yo en latín. Todos tenemos un Yo, es inevitable. Por tanto, varias corrientes de la Psicología han usado el término Ego para ilustrar una parte del individuo (que me perdonen los psicólogos por una definición tan burda). Es importante matizar que no existe, en principio, una demonización del Ego. Lo que ocurre es que se utiliza el prefijo latino ego- en palabras con una connotación bastante negativa, por ejemplo egoísta o egocéntrico, de ahí que lo que unos toman como una parte de nosotros mismos, los otros lo han acercado a la connotación negativa que tienen esas palabras en nuestra cultura. Pero de ahí a que la palabra Ego en sí sea negativa hay un gran trecho.

Siempre digo del Ego, del Yo, que creo que es como un martillo: lo usas cuando necesitas clavar un clavo, pero no vas dando martillazos en la cabeza a los demás. Soy de la opinión de que una reafirmación del Ego sirve para cosas como reafirmarse uno mismo, seguir adelante en momentos difíciles, no achantarse ante los problemas, etc. Veo un paralelismo entre ese concepto del Yo y lo que se ha denominado muchas veces Amor Propio o voluntad para hacer frente a los problemas u obstáculos. Sin embargo, como todo, la auto-afirmación también puede llevarnos a ser esclavos de nuestro propio Yo. Ésa sería, desde mi punto de vista, la parte negativa de realzar nuestro Ego.

No he escuchado que el Ego sea un problema a ser suprimido en las religiones paganas, aunque se le mencione mucho en términos coloquiales ajenos a las creencias que seguimos. En las religiones orientales, en cambio, sí es objeto de discusión, y creo que por ahí viene la confusión de muchos paganos con el tema del Ego. Creo que el concepto oriental y el concepto occidental del término son completamente diferentes, y a veces usamos los términos orientales sin saber muy bien a qué se refieren esas creencias que nos son ajenas, copiamos las meditaciones para controlar o suprimir el Ego sin saber muy bien cuál es el objetivo en las creencias y prácticas en las que éstas surgen, y acabamos haciendo un mejunje que me parece muy raro y que, sobre todo, no casa con la ideología de la cultura en la que nos han educado a la mayoría.

Como no pertenezco a ninguna cultura oriental, no hablaré aquí del concepto oriental del Ego. Hacerlo sería un ejercicio de osada ignorancia, y seguro que hay personas más versadas en el concepto del Ego de las culturas orientales ahí fuera. Sin embargo, puedo hablar más o menos de la simbología del Ego en la simbología occidental, principalmente en el Tarot que es el campo que conozco.

El Diablo en el Tarot como Ego

Los paganos no creemos en el Diablo, y sin embargo el Diablo está presente en la mayor parte de mazos de Tarot. A mi entender, el Diablo del Tarot es ese Ego desbocado. Es algo de ti mismo que te esclaviza, que no te deja ser tú mismo. No es hacer cosas para sentirte bien, porque tienes todo el derecho a ello (un pensamiento que, por cierto, algunos considerarían egoísta en nuestra sociedad), es que sin determinadas cosas no tengas forma alguna de sentirte bien o completo en ti mismo.

El Diablo habla de adicciones y de auto-indulgencias. Pensemos en cualquier medicamento para calmar un dolor muscular. Sirve mientras tienes el problema, pero si continúas con el tratamiento después, te puede generar una adicción, una esclavitud. Por tanto, te conviertes en esclavo de ese medicamento. Me parece que el Ego es parecido en ese sentido. Sirve cuando necesitas dar un figurado golpe en la mesa, no diluirte en las opiniones de los demás, buscar tu propio camino, y un larguísimo etcétera, pero a veces, cuando se saca demasiado a pasear, se puede llegar a usar fuera de contexto y acabar siendo más un grillete que a uno le fastidie sus relaciones personales que una herramienta necesaria para ciertas ocasiones.

Una persona puede ser un estupendo músico y amar lo que hace. Pero si toca por el placer del aplauso y no puede vivir sin él, si deja de importarle su amor por la música y sólo lo hace por el reconocimiento, será feliz mientras tenga esa fama y ese reconocimiento. En cuanto la fama (que es una mala amante, porque es muy volátil), algo externo, se vaya, dejará de ser feliz. En cambio, si su felicidad se basa en hacer lo que le gusta, en encontrar en sí mismo esa felicidad de tocar su instrumento o expresarse mediante la música, poco le importará ser más o menos famoso mientras su arte y hacer lo que le gusta le permita ganarse la vida. Un saludo desde aquí a todos los músicos que luchan por llegar a fin de mes, que son muchos y trabajan muy duro.

Lo que me parece más interesante del Diablo, al igual que lo interesante del sobre-uso de la exposición del Ego (o de uno mismo), es que el grillete es ilusorio. Las personas que están atadas a ese Diablo del mazo de tarot tienen el espacio suficiente en sus cadenas y grilletes como para poder quitarse el vicio cuando ellos quieran, sólo que no se dan cuenta. Basta con actuar desde el corazón, creo yo, desde el principio egoísta (¡sí, egoísta! Voy a reivindicar el término egoísta como algo positivo) de que se hacen las cosas para que nos sintamos bien con nosotros mismos y de las que no seamos esclavos, sino que nos permitan ser libres y felices, sin buscar el reconocimiento por nuestras acciones y trabajos, sino por el placer de hacer lo que nos haga felices. Obviamente, esto requiere un gran equilibrio en los tiempos que corren pero, como siempre, creo que merece la pena intentarlo.

A la persona que me hizo el comentario hace años sobre aquella tercera persona, y de la que hablaba al principio, si la tuviera delante ahora le diría que basta con que alguien actúe desde el corazón, y no por lograr el reconocimiento ajeno, para que no se considere que está teniendo un ego trip, sino un camino de auto-conocimiento a través de las cosas que le hacen verdaderamente feliz. Creo que ése es el quid de la cuestión, pero claro, como siempre, ésta es mi opinión.

PD: Considero que los caminos espirituales son egoístas por definición, en tanto que los recorremos por y para nosotros. Por tanto, el egoísmo no siempre es negativo. Esa connotación es judeocristiana. A la próxima diva-sacerdotisa (o divo-sacerdote) que me diga que por buscar mi felicidad y no “servir” a todo el que me cruce por delante soy una mala pagana, la voy a mandar al guano.

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