El elemento Fuego

El fuego tiene una cualidad transmutadora muy evidente: es capaz de destruir casi cualquier cosa, reduciéndola a cenizas. Pero también está presente como un elemento dador de vida y necesario para nuestra salud, pudiéndose encontrar en el calor del Sol, del que depende el sistema creado en el planeta Tierra. Las formas más famosas de Magia implican casi siempre el uso de este elemento, empleado tanto para destruir como para atraer algo mediante los hechizos adecuados.

Normalmente, como es lógico, utilizamos este elemento mediante la magia de las velas, aunque también podemos quemar algún objeto (normalmente un papel escrito) para realizar la manifestación o el destierro de lo que nosotros queramos.

Tanto si utilizamos velas como si no, es importante contar con las medidas de seguridad necesarias a la hora de manipular este elemento, por ejemplo un plato metálico o algo que no se vaya a quemar. Debemos tener en cuenta, por otro lado, que el objeto en el que depositemos cosas ardiendo va a estar muy caliente, con lo cual es aconsejable protegerse las manos antes de manipular un contenedor que tenga dentro algo que esté ardiendo. También es importante contar con una tapadera o con agua fresca para poder apagar el fuego en caso de emergencia y antes de que vaya a mayores. Es importante no realizar jamás magia del fuego junto a cortinas o ropa de cama, y evitar meter las mangas de la ropa en la llama. Recordad que no resultará nada mágico provocar un incendio ni que nos hagamos daño.

Correspondencias del elemento Fuego

– Correspondencia con la Deidad: El Dios, lo Masculino.

– Punto Cardinal: Sur.

– Momento de la existencia: Adolescencia.

– Herramienta Wiccana: La varita.

– Palo en el Tarot: Bastos.

– Características: Caluroso, Seco.

– Cualidades: Transmutación, Creación, Manifestación.

– Color: Rojo.

– Representaciones en el altar: Velas.

– Signos zodiacales: Aries, Leo y Sagitario.

– Criaturas asociadas: Salamandras.

Manifestando nuestros anhelos con el Elemento Fuego

Gracias a su capacidad para transmutar, el elemento Fuego tiene la capacidad de hacer que se vuelvan realidad todos aquellos anhelos y deseos que aún están en nuestra mente como simples ideas. Debemos pensar que el Aire es idea que alimenta el Fuego de la creación, con lo cual utilizando este elemento estamos usando la ley de atracción (los parecidos se atraen): usando el fuego como metáfora, estamos convirtiendo esa idea (Aire) en una manifestación física tangible (Fuego).

Así pues, podemos utilizar este elemento de dos formas diferentes:

– Mediante el uso de velas, en cuyas características no entraremos aquí, ya que su estudio nos llevaría varios artículos.

– Mediante la quema de un papel con nuestro deseo.

Nos centraremos aquí en la segunda fórmula, debido a su sencillez. Habiendo preparado nuestro ritual de la forma en la que queramos, escribimos en un papel y siempre en positivo nuestro deseo, intentando ser lo más específico posible. Por ejemplo:

“Mi negocio vende muchos productos y consigo dinero para vivir con ello, y sin dañar a nadie”.

Luego, prendemos fuego al papel (normalmente por un lado, si lo encendemos en medio tendremos que estar quemando trozos pequeños después) y nos concentramos en nuestro deseo, mientras decimos algo al efecto:

“Fuego transmutador, con tu ayuda consigo lo que deseo”.

La misma fórmula se puede utilizar para destruir trabas u otras cosas que no queremos en nuestra vida, pero en luna menguante y cambiando las fórmulas empleadas. Por ejemplo, escribimos algo como:

“Me siento sano, alegre y feliz. Transmuto mi enfermedad de (dolencia) en salud”.

Y decimos algo al efecto:

“Fuego transmutador, con tu ayuda elimino de mi vida lo que no deseo, y devuelvo esa energía al Universo para que sea utilizada para el mejor de los bienes”.

También podemos ofrecer esa energía que no necesitamos a alguna deidad del Fuego, que siempre agradecen las ofrendas en forma de este elemento.

Meditando con el elemento Fuego

Una llama es una buena opción cuando necesitamos concentrarnos en algo para meditar o incluso en Yoga. Por ejemplo, a muchas personas les sirve el fijarse un punto de referencia para hacer asanas en equilibrio (como el árbol). Para este tipo de ejercicios usamos siempre una única vela como foco, porque la vela quema siempre al mismo ritmo y se trata de mirar algo que nos relaje y no nos distraiga. Es importante tener la llama a una distancia segura para no dañarnos los ojos, puesto que vamos a estar bastante tiempo mirándola fijamente. Además, debemos poner la vela sobre un candelabro sencillo para que no nos distraiga ni desconcentre, y fuera del alcance de corrientes de aire que puedan hacer que la llama arda de forma errática.

Para utilizar esta técnica, nos fijamos en la llama mientras nos concentramos en nuestra respiración. Al principio veremos que estamos demasiado pendientes de no pestañear, pero no se trata de eso sino de concentrarse en la llama como método para vaciar nuestra mente de pensamientos. Nos dejamos llevar tanto tiempo como podamos, al principio será poco y con más práctica veremos que aguantamos sin pensar en nada mucho más.

Adivinación con Fuego

Hay muchos tipos de adivinación con Fuego. Éstos son algunos ejemplos:

– Velomancia. Se trata de encender una vela mientras nos concentramos en una pregunta, dejarla consumirse completamente sin moverla ni alterarla, y luego estudiar las formas resultantes de la combustión. Se buscan en ella estrellas, cruces, puntos negros de la mecha y otras formas.

– Observación del Fuego. Es similar al scrying que se puede hacer con agua o con un espejo negro. Centramos nuestra vista en una vela o, idealmente, en una hoguera, y dejamos que nuestros pensamientos fluyan. Al principio sólo obtendremos pensamientos inconexos, pero es importante ir tomando confianza con la técnica y, sobre todo, apuntar nuestros resultados para poder analizarlos más tarde y compararlos con la realidad.

Deidades del Fuego

Un último apunte es la gran cantidad de deidades relacionadas con el fuego que existen. Entre ellas, tenemos a Brighid (o Brigit) y Vesta, dos famosas diosas de los panteones celta y romano respectivamente. Como hemos dicho más arriba, el devoto de estas deidades puede encontrar útil el dedicarles fuego con cierta asiduidad.

7 respuestas a El elemento Fuego

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