Interpretación de los sueños (1)

SUEOS_1Una de las preguntas más habituales en el ámbito del ocultismo es cómo interpretar los sueños. Tanto es así, que mucho autores han hecho diferentes manuales con simbologías que difieren en algunas cosas, dependiendo del gusto de cada uno. Sin embargo, cuando se pregunta “¿Qué crees que significa tal o cual sueño?” se suele contestar “¿Qué crees que significa para ti?”. No se suele remitir a nadie a ningún libro porque existe una confianza en que cada persona encuentre su propio “manual”, así como su forma de entender los mensajes que les manda su propio subconsciente. Me gustaría hacer una introducción a la interpretación de los sueños que pudiera servir al que empieza, para que le sirva como punto de partida hacia ese “manual personal” que todos llevamos dentro. Me voy a tomar también la libertad de exponer con ejemplos de sueños que he tenido y que he ido apuntando con el paso de los años. Personalmente, estudio este tipo de interpretaciones en la Casa de los Sueños de la Orden de Caminantes de mundos correlliana, Orden que me ha ayudado a ahondar en la manera en la que me comunico conmigo misma a través de los sueños.

¿Qué es dormir y qué es soñar?

Cuando dormimos, estamos en un estado fisiológico normal en el cual nuestro cuerpo descansa y se repara. Para ello, entramos en una especie de “suspensión”, en la cual nuestras funciones fisiológicas se ralentizan, es decir, que tenemos menos ganas de ir al baño, nuestro corazón late más despacio, nuestra temperatura disminuye ligeramente y nuestra respiración se hace más lenta y pausada, entre otras muchas cosas, ya que es un estado bastante complejo. El cerebro, ese órgano que nunca duerme, aprovecha que estamos durmiendo para realizar otras funciones. Por ejemplo, se cree que este estado tiene un papel muy importante en la consolidación de los recuerdos. Esos recuerdos pueden salir de forma involuntaria, junto con otras ideas, en algo que se conoce como “ensueño”, que es eso que recordamos como sueños cuando nos despertamos.

Soñamos muchísimo durante el tiempo que empleamos en dormir, pero no nos acordamos de la mayoría. Para que un sueño tenga la suficiente relevancia y lo recordemos, tiene que ser especialmente impactante o estar cerca del momento en el que nos despertaríamos, pero es que además se olvida muy fácilmente, y sobre todo a nivel de detalle.

Sueños premonitorios o sueños del futuro

Lo que nos suele, de alguna forma, intrigar más sobre los sueños es que normalmente no los podemos controlar. Se pueden controlar, pero requiere práctica, y ya hablaré de esto más adelante. Digamos que el humano medio no puede. Por esto mismo, hay quien considera que ciertos sueños muy impactantes pueden tener algún tipo de significado acerca de su futuro o el de los suyos. Hay personas que afirman que sus sueños se hacen realidad. Esto es lo que se conoce como el fenómeno del sueño premonitorio, es decir, un sueño que contiene una premonición. Hay personas que dicen, y a mí me gusta esta teoría, que se tienen sueños premonitorios en base a la conexión que tenemos con la Divinidad, al formar parte de ella, y que llegan a nosotros mediante nuestro Yo Superior, que los deja caer a través del subconsciente.

Por regla general, los sueños muy evidentes no suelen ser premonitorios. ¿Por qué? Pues muy fácil: porque nuestro cerebro a veces utiliza los sueños como una forma de probar situaciones condicionales. Os pongo un ejemplo: yo estoy embarazada ahora mismo, y hace poco que soñé que mi niña nacía con parálisis cerebral (fue bastante angustioso). No considero que este sueño sea premonitorio, porque lo que estaba haciendo mi cerebro en ese momento era probar con un “¿y si pasa esto?”, y reflejar un miedo que tengo como cualquier madre. En el pasado soñé que me tocaba la lotería y hasta veía los números, eché en el sorteo y no me tocó. Lo que quiero decir con esto es que, al menos en mi caso, los sueños que se han cumplido nunca han sido tan obvios. Otras personas pueden tener sueños premonitorios muy exactos, pero no es para nada lo normal.

Son dignos de estudiar los sueños mucho más sutiles y mucho más simbólicos, que suelen tener un impacto fuerte (porque se recuerdan con claridad) y que tienen una especie de “halo” o ambiente determinado. Esto es porque el Yo Superior con frecuencia utiliza el símbolo como forma de expresión y, de hecho, cuando hacemos magia nos centramos en el símbolo para comunicarnos con él. A estos sueños yo los llamo “sueños verdes” como un guiño a la saga de Canción de Hielo y Fuego, y porque en mi caso tienen un color o una iluminación especial (no tiene por qué ser verde, pero bueno). Para ilustrar esta simbología y sutileza que os digo, voy a extraer un sueño en particular de mi libreta, que data de noviembre de 2011, y que ya no tiene relevancia, por tanto no me importa compartirlo:

Estoy en casa, en mi dormitorio, llevo una jaula para pájaros en la mano. Dentro hay una urraca. Me la han dado o regalado pero no me hace mucha gracia tenerla. Mis gatos huelen la jaula muy intrigados, pero no dejo que se acerquen a ella. Le doy de comer al pájaro y subo la jaula arriba del armario, fuera de su alcance. Sé que han pasado varios días, incluso semanas, todos los días alimento al pájaro. En una de ésas veo que mi gata Tormenta se acerca. Es el momento. Bajo la jaula, abro la puerta de la misma y dejo salir al pájaro. Le doy una orden a la gata con la mente: “Ahora”. Ella se abalanza sobre la urraca, lista para atacar, lista para matar. Y mata.

Analicemos: tenemos una urraca dentro de una jaula, dos gatos negros y un ambiente doméstico bastante íntimo, como es mi dormitorio. Cuando nos vamos a un manual de sueños normal y corriente, nos suele decir que las urracas simbolizan los cotilleos, y los gatos negros son un indicativo de mala suerte. Sin embargo, en este caso son mis propios gatos, porque yo tengo dos gatos negros, con lo cual para mí soñar con dos gatos negros no es malo, al revés, es muy bueno. Y más si la gata que ataca es mi gata de toda la vida. ¿Veis cómo depende de la persona? La urraca para mí no es necesariamente negativa porque es un animal muy curioso, pero en este caso no me gustaba tenerla tan cerca, o tan dentro de mi casa. De alguna forma estoy alimentando algo que no me gusta, pero le doy de comer todos los días. Y mi casa, obviamente, pues es lo más íntimo que tengo, es un reflejo de mi entorno.

Y ahora os cuento lo que significa el sueño y lo que extraje de él: por aquel entonces, estaba siendo atacada por personas que estaban haciendo comentarios bastante feos, basándose en la curiosidad y en el cotilleo. Yo había dejado entrar a esas personas muy dentro de mi círculo íntimo porque había confiado en ellos (de ahí que la situación sea en mi casa, de hecho, es en mi dormitorio, que es lo más íntimo de mi hogar) y se estaban aprovechando de esa información íntima (simbolizado por el hecho de darle de comer a la urraca que estaba dentro de la jaula). Sin embargo, cuando llegaba el momento, mi gata, que en mis sueños suele ser una extensión de mí misma, mataba a la urraca cuando yo veía que había llegado el momento adecuado para ponerle fin. Lo que el sueño me estaba diciendo era que tuviera paciencia, que llegaría mi momento de defenderme, y que esas personas no podrían seguir hablando gratuitamente, porque mi propia actitud, de alguna forma, se encargaría de desmentir esos comentarios. También me hablaba de una protección muy fuerte a mi alrededor (de nuevo la gata). Y así sucedió con el paso de los meses. Como quería ejemplificar, éste es el tipo de sueño simbólico que tiene mucha gente y que resulta de alguna forma premonitorio, pero como veis, es muy sutil. Lograr descifrarlo es difícil porque depende del estado anímico en el que nos encontremos, y además hay que conocer muy bien cuál es el “idioma” que habla cada uno, porque cada persona es un mundo.

En el próximo artículo hablaré de cómo “aprender tu idioma de sueños”, de sueños lúcidos y de la libreta que se utiliza para su registro.

Ese concepto BDSM de la suma sacerdotisa

Latigo Hoy, haciendo referencia a un supuesto elemento en el ritual de iniciación con unos amigos en el foro de wiccanos, me he acordado de una anécdota. Hace un par de años recibimos en el Templo un email, cuanto menos, surrealista. Era una persona que quería venir al Templo a servir como esclava o algo así y ponerse a mis pies. La verdad, no sabíamos cómo reaccionar, porque no queríamos hacerle daño a la persona, ni que se sintiera incómoda, ni ofenderla, pero ante todo queríamos aclarar que la suma sacerdotisa es una autoridad dentro del coven pero no ejerce dicha función más allá de los rituales o de la formación que le toque dar. Y que, por supuesto, los compañeros del coven no son esclavos, sino eso, compañeros.

Me extrañó aquel concepto pero lo he visto repetido varias veces y después de eso me han llegado propuestas similares, no tan fuertes pero sí con las mismas connotaciones. ¿De dónde viene ese concepto tan BDSM de la suma sacerdotisa y de la forma en la que ejerce su autoridad? Para los que no lo sepáis, el BDSM incluye una serie de prácticas sexuales, y son las siglas de Bondage (ataduras), Dominación, Sumisión y Masoquismo.

Aventurándome mucho, creo que esta concepción del BDSM wiccano puede venir de la frecuente mención al supuesto látigo, que tantos ríos de tinta ha producido. Llevo ya varios años ejerciendo como sacerdotisa, y varios años viendo de forma recurrente en foros wiccanos la típica pregunta sobre el látigo que supuestamente se utiliza en algunas tradiciones cuando se va a iniciar a alguien. Como mínimo sale 5 ó 6 veces al año. Cada vez que veo esa pregunta me muero de la risa porque parece que aquí las sacerdotisas somos unas dominantes que nos dedicamos a lacerar espaldas ajenas como hobby. A veces me dan ganas de decir “sí claro, en mi tiempo libre me dedico a azotar acólitos” (nótese el sarcasmo). En realidad, en mi tradición no es habitual el uso del látigo (yo nunca lo he usado), pero sí se utilizan con frecuencia cuerdas y cuchillos para las iniciaciones de algunos grados, no de todos. El uso de estas herramientas es totalmente simbólico y no voy a entrar aquí en desvelar qué significan, pero tienen de hecho varios significados y se utilizan principalmente, como os podéis imaginar, con el objetivo de hacer que el nuevo iniciado pase por un ritual rico en simbología, sin que vea afectada su integridad física ni psicológica. Vamos, que no le pegamos a nadie ni le causamos traumas.

Y por supuesto, nada de esto tiene una connotación sexual. En mi grupo incluso menos porque vamos todos vestidos. En grupos en los que se hace el rito desnudo imagino que tampoco, ya que cuando estás en el ritual estás en el ritual y no estás pensando en otras cosas, ni siquiera en que se llevan las cositas al aire. Total, van todos desnudos, ¿para qué van a fijarse los demás en tus cositas?

La figura de la suma sacerdotisa se basa en otro concepto, que se llama autoridad moral. Significa que se respeta a la persona que te está formando y enseñando, pero no que tengas que besarle la liga* cada vez que te la enseñe (si es que alguna vez la enseña), ni rendirle pleitesía. La suma y/o el sumo son los que organizan los rituales y los dirigen, por eso se les presta atención, se preocupan por el bienestar del coven y toman las decisiones administrativas necesarias. Y por supuesto, inician a otros miembros. Son como el padre y la madre del coven. Pero padre y madre no significan “amo y ama”. Significa que cuando acaba el ritual cada uno para su casa. Hay covens en los que hay amistad, hay otros covens en los que la gente sólo se reúne para hacer rituales y fuera del círculo ni siquiera son amigos. Raramente veréis a sumas sacerdotisas ejercer su autoridad fuera de lo que suceda en sus Templos, círculos, covens o rituales. Y en ningún caso le pegarán a nadie, ni fuerte, ni flojo, ni nada. En realidad, los rituales wiccanos tienen mucho de concentración y poco de connotaciones abiertamente sexuales.

(*) La liga es una prenda de vestir asociada al tercer grado en algunas tradiciones y que normalmente llevan las mujeres. En la Tradición Correlliana es de color rojo y normalmente se omite. Aunque a mí me encanta. Será porque es lencería fina.

La triste realidad del radicalismo religioso

_80443102_statueexpsni2Hace unos días salía a la palestra otro ejemplo de radicalismo religioso que, tristemente y salvo por las órdenes druidas que han hecho todo lo posible por darlo a conocer, apenas ha logrado calar en la comunidad pagana en general. Se trata del robo de la estatua de Manannan Mac Lir, una deidad de los mares irlandesa a la que se había puesto una efigie en Derry, Irlanda del Norte, hacía algo más de un año. El crimen fue presuntamente perpetrado por radicales, ya que, tras ser arrancada de raíz de su pedestal, los criminales pusieron en su lugar una cruz de madera con la frase “No tendrás dioses ajenos ante mí” (“Thou shalt have no other gods before me” en inglés), texto perteneciente a uno de los 10 mandamientos.  La estatua estaba realizada en fibra de vidrio y acero inoxidable, en contraste con las que se realizan en bronce, y por tanto el interés en su robo no era por los materiales en los que estaba realizada, de acuerdo con las autoridades locales.

Lo primero que me vino a la cabeza cuando leí la noticia es que, afortunadamente, no había habido víctimas físicas esta vez. Aunque sí víctimas ideológicas y de otra índole, por supuesto. Para empezar, las muchísimas personas que utilizan el panteón irlandés para su cultos, siguiendo por los muchos turistas que acudían a ese punto de la ciudad de Derry a ver la estatua, que se había hecho famosa desde que se instaló en aquel punto. El radicalismo religioso es un tema en auge en estos momentos en nuestra sociedad y, como paganos, no podemos simplemente ignorarlo. También nos va a tocar a nosotros. Desde la creciente islamofobia debido a los atentados en Francia de hace unas semanas, todo el mundo se está radicalizando. Todo el mundo empieza a ver al que es diferente con unos ojos distintos.

No somos una excepción a este estado de shock que estamos viviendo. Frecuento mucho un foro en el que normalmente charlamos de muchas cosas relacionadas con la Wicca. Se escribieron unos cuantos mensajes por lo de Charlie Hebdo, la gente dio su opinión, no pasó nada, todo el mundo muy civilizado. Siempre me he sentido muy en casa en ese foro, la gente siempre ha tenido sus piques, pero nunca ha ido más allá. Desde que practico Wicca llevo viendo hasta la saciedad mensajes de gente metiéndose con las religiones monoteístas clásicas en la comunidad pagana por el simple hecho de no estar de acuerdo con ellas, por ser conversos de ellas, pero cuando crecen se dan cuenta de que meterse con otras religiones no conduce a nada y que, de hecho, no les hace mejores paganos. Ellos pueden creer en cosas diferentes, pero son personas igual que nosotros. Y en este momento todos tenemos mucha incertidumbre por lo que está sucediendo en el mundo. Es completamente normal. Es humano.

He tenido que aprender a ignorar a los radicales de mi propia comunidad, hasta que el mensaje ha ido más allá. Para mi sorpresa, ese sitio (y otros) que yo pensaba que estaba lleno de gente normal se ha llenado de mensajes anti-religiones de libro. He leído por ahí incluso a gente que abogaba por establecer “mandamientos” dentro de las fes paganas. Se han apropiado del discurso de la destrucción de religiones, del discurso de “somos mejores, estábamos primero y no vamos haciendo daño a nadie, se merecen un castigo por tomar lo que no deben”. ¡Y todo esto sin que nadie comentara nada del robo de la estatua, sólo por el hecho de que se odia a otra religión! Es decir, que hemos estado tan inmersos en ese odio que ni siquiera nos hemos dado cuenta de cuándo se podría haber estado siendo atacado a nivel de comunidad, pero claro, se les odia por el mero hecho de existir, no porque dos o tres individuos hayan cometido un crimen. Bonita forma de mirarse el ombligo.

Y ahora volviendo al tema, puede que dos o tres personas hayan robado un Manannan Mac Lir, pero eso no significa que mañana el Papa vaya a decir que somos unos idólatras y que merecemos ver quemadas todas nuestras estatuas. Dos o tres o cuatro personas no hacen una religión de miles de millones de creyentes. El mundo ha cambiado, y no podemos seguir viviendo en la época de las hogueras, en la que nos refugiamos para sacar a flote todo nuestro odio. No podemos seguir viéndonos como mártires porque, perdonadme por lo que voy a decir, jamás los neopaganos hemos sido los quemados en esas hogueras inquisitoriales. Las brujas de antaño no éramos nosotros. No somos herederos de ninguna de ellas, por mucho que algunos se empeñen en demostrar su linaje. Las brujas de antaño a las que quemaban eran, en su inmensa mayoría, personas normales a las que convenía matar por parte de dos o tres hacendados ricos que querían más tierras.

Lo que quiero decir con esto es que, ha pasado lo de Charlie Hebdo, ha pasado lo de Manannan Mac Lir, y pasarán muchas cosas relacionadas con el odio interreligioso, pero esto no justifica el tinte ya grosero que está tomando la radicalización de nuestras fes en las últimas semanas. No vamos a poder combatir a radicales con más radicalismo. Creo que se está perdiendo el Norte, porque lo estamos perdiendo la mayoría de las religiones del planeta debido a toda esa incertidumbre. Pensemos un poco. Confiemos en las leyes y, si no nos gustan las leyes, cambiemos a los dirigentes porque todavía tenemos ese poder. Pero no sigamos con el discurso de “somos mejores” que tanto de moda se ha puesto, porque no lo somos. Tengamos en mente que una sola persona no hace a todo un colectivo, que en esos grupos hay gente honesta y honrada que viven su religión de forma pacífica. Al final todos queremos lo mismo: alimento, un hogar, una seguridad, un día soleado en el que poder tomarse una bebida fresca, y un día de lluvia en el que tomarse algo caliente. Apostemos por el diálogo interreligioso y no por el odio. Y confiemos en que los criminales de Manannan Mac Lir recibirán su merecido, igual que los de Charlie Hebdo, igual que los muchos que incitan a otras personas a embarcarse en absurdas guerras santas que sólo llevan a un mismo destino.

¿El enemigo? Su sentido del honor no era menor que el tuyo, juzgo. Te preguntas cuál es su nombre, de dónde viene, y si realmente era malvado en su corazón. Qué clase de mentiras o amenazas le llevaron a alejarse de su casa, y por qué no preferiría haberse quedado en ella… en paz. La guerra hará cadáveres de todos nosotros.

– Faramir a Frodo, en la película “Las dos torres”, basada en la novela homónima de la saga de “El señor de los anillos”, de J.R.R. Tolkien.

Para más información sobre el robo de la estatua: http://www.bbc.com/news/uk-northern-ireland-30919259

Si os interesa el diálogo interreligioso y queréis hacer algo por alejarnos de radicalismos, os recomiendo URI: https://www.uri.org/spanish

Teoría sobre los vampiros psíquicos

El otro día en un foro hicieron una pregunta sobre los vampiros psíquicos y sobre la razón por la cual extraen energía de los demás. Yo contesté desde mi propio punto de vista y un poco a salto de mata, pero cuando releí mi concepción la verdad es que me gustó. Se basaba un poco en mi propia experiencia, mezclada con mis conocimientos sobre chakras y trabajo energético, así que me he llevado unos días pensando en cómo refinarla. Me he animado a ponerla por aquí, por si a alguien le sirve. También porque ya he dicho muchas veces que escribir me ayuda a ordenar mis ideas y que este blog es una suerte de método terapéutico para mí.

Un poco sobre el sistema energético del cuerpo

Nuestro sistema energético es una de las herramientas más perfectas que tenemos, pero está en contacto muy estrecho con el resto de los niveles de nuestro ser. Por tanto, todo lo que suceda en otros niveles afecta a nuestro cuerpo sutil energético, porque todo funciona como un sistema completo e interdependiente. Una persona sana y sin problemas aparentes que puedan afectar a su vida normal tiene un sistema energético sano, en el que la energía fluye, ni mucho ni poco, a través de los diferentes canales de que dispone su cuerpo.

Se suele decir que tenemos siete chakras (Muladhara, Suadhishtana, Manipura, Anajata, Vishudda, Ajña y Sajasrara) o centros energéticos principales, pero en realidad tenemos muchísimos más. Escribí sobre chakras hace unos años aquí y aquí, por si queréis saber más. Los chakras están conectados por unas vías llamadas nadis, por las cuales circula la energía, llevándola a todo nuestro cuerpo. Los chakras pueden tener diferentes problemas: pueden estar bloqueados (que es lo que se suele decir) pero también pueden estar desequilibrados (cuando van en la dirección opuesta a la que deberían girar) o demasiado abiertos.

No es raro encontrarse un bloqueo en cualquier chakra, con otro chakra demasiado abierto justo al lado. Es una forma del cuerpo sutil de defenderse y mantener su estado armónico. Pero siempre que tenemos un chakra demasiado abierto es un problema, por mucho que nos parezca que eso es bueno porque es sinónimo de tener “mucha energía”. En realidad los chakras demasiado abiertos pierden energía como un grifo a toda potencia y eso nos puede causar pérdidas energéticas que, además, se pueden ver reflejadas en diferentes aspectos de nuestra vida.

¿Qué podemos entender por un vampiro psíquico?

Hay personas que pueden necesitar atención a toda costa y todo el tiempo, demandando mucho de los demás, aprovechándose de ellos o tomando cosas que no les corresponde tomar. Pueden ser individuos egoístas que llegan a nuestra vida y nos dejan “exhaustos” o deprimidos de algún modo. En mi experiencia, monopolizan conversaciones y personas, malmeten y lloran como forma de dar pena a los demás y así seguir obteniendo su atención o su beneficio. Para mí, eso es un vampiro psíquico. De éstos hay en todas partes, no se libra ningún grupo, ni ninguna religión, ni ninguna profesión.

Lo cierto es que la vida de estos individuos es ciertamente triste. Les falta algo que ellos no tienen y necesitan sacarlo de los demás. Normalmente esa pérdida o esa falta la suplen mediante la atención y la energía de los demás, problema causado por regla general por chakras demasiado abiertos. Así pues, parasitan esa atención y, con ella, esa energía. Lo curioso viene ahora: no hacen nada con la energía que roban, simplemente la desechan. Igual que no sacan nada productivo de las relaciones que establecen, sólo meterse en medio o lograr esa atención tan deseada. La explicación, a nivel energético, es simple: si existe una fuga de esa energía personal que ellos tienen (como un grifo que nos hemos dejado abierto y sin control que salpica por todas partes), la reacción natural es conseguir energía a toda costa para que el sistema pueda seguir funcionando correctamente. De lo contrario, ellos pierden energía y por eso necesitan parasitarla. Cuando se quedan solos o no se les hace caso, se deprimen o montan en cólera, y vuelven a pedir ayuda, normalmente de otras víctimas. Suelen pedir más energía en forma de reclamos a los demás, pidiendo ayuda constantemente o intentando llamar la atención de forma enfermiza, a veces incluso en cosas que son únicamente responsabilidad de ellos, o que pueden solucionar perfectamente por sí solos si piensan un poco.

Para ilustrarlo, diré que conocí a una persona que era así.  Hablaba a gritos, constantemente demandaba cosas y no daba nada a cambio. Te hacía sentir agotada. Tenía una lámpara de araña en su casa y, con la excusa de que tenía problemas de espalda, hacía que un miembro de su familia en particular fuera a limpiarle la lámpara, cristal por cristal y tal como ella quería y decía, sin dar ni las gracias, en lugar de llamar a una empresa especializada en ello (y tenía dinero para permitírselo). Años después la relación con su familia se deterioró debido a los continuos desplantes, y ella acabó vendiendo la lámpara, diciendo ante sus amigos y conocidos que la había vendido “porque nadie quería ir a limpiarle la lámpara a pesar de la cantidad de problemas que tenía de espalda”. Esta misma persona se iba de viaje por vacaciones y, al volver, sacaba la colada en casas ajenas para meter su ropa sucia, pues según ella después de las vacaciones tenía “derecho a descansar y que otros le lavaran la ropa”. Su falta de respeto era tolerada por su entorno porque se dedicaba a dar pena con sus problemas de espalda.

Así pues, mi teoría personal sobre los vampiros psíquicos y demás gentes tóxicas es que tienen un desequilibrio, normalmente mental, que se traduce a nivel energético en chakras demasiado abiertos, o viceversa. Como los niveles del individuo están muy unidos, eso también puede causar lesiones o traducirse en problemas físicos (como en el caso expuesto anteriormente). Al no valorar esa energía que reciben, la desechan, y ni siquiera son conscientes de la cantidad de energía que necesitan y demandan. Para ellos simplemente es natural demandar y recibir esa energía.

Afortunadamente este tipo de persona no abunda demasiado. O, cuando ya tienes experiencia, aprendes a detectarla rapidísimo. Eso sí, rara vez piden ayuda a otras personas para solucionar su problema, porque han aprendido a vivir así. La mejor solución a esto es alejarse poco a poco de la persona si nos hace sentir muy mal. Los ejercicios de higiene psíquica (tal como el blindaje de aura propuesto aquí) también nos pueden ayudar a mantener intacto nuestro sistema energético.

Mancias no tan comunes

Dicen que “así arriba como abajo” y que casi cualquier cosa puede ser un augurio por el plan divino y demás. Aunque no estoy especialmente obsesionada con esas cosas, la verdad. Cuando se me cruza un gato negro, por ejemplo, y como un chiste gráfico que me enseñaron hace poco, pienso que eso significa que el gato iba a alguna parte. Sin embargo, es cierto que a los humanos nos encanta descubrir nuevas mancias y que hemos inventado mancias de todas las clases, para todos los gustos y colores.

Se me ha ocurrido hace un rato que podía compartir con vosotros algunas de las mancias no tan comunes que han aparecido en libros, y en medios de comunicación también. Algunas son más conocidas, otras son desconocidas si no se ha tenido la posibilidad de leer a determinados autores, y luego está ese grupo de mancias que a mí me personalmente me da un poco de grima, pero supongo que el saber no ocupa lugar y está bien saber que existen. Otra cosa es que nos vayamos a lanzar a practicarlas todas. Ya veréis por qué apostillo esto.

Lectura de los posos del café o el té. Éste es un clasicazo entre los clasicazos. Se asocia mucho con la magia gitana, especialmente en los países anglosajones, aunque en mi país lo máximo que me dicen las gitanas que paran en la puerta de la Catedral es que me van a leer la mano y que les dé 6 euros por algo a lo que ellas llaman ramita de romero, y que yo sé a ciencia cierta que es un trozo de arrayán cortado directamente de los setos de la plaza que está dos calles más allá. A lo que iba. La lectura de los posos trata de leer la buenaventura del bebedor mediante los símbolos que el té o o el café deje en el fondillo de la taza. En los tiempos modernos es muy difícil hacerlo porque nos hemos vuelto aficionados al té de bolsita o a los recipientes parecidos a coladores, pero si alguna vez preparáis té a la antigua usanza veréis que casi siempre deja poso. Eso es lo que se lee. Lleva, por lo que tengo entendido, bastantes años de práctica.

Fisionomía. La primera vez que oí hablar de este arte adivinatorio fue en mis estudios de Segundo Grado. Básicamente dice que todo tiene un significado en tu cuerpo, hasta la forma en la que tienes los dedos de los pies. En la antigüedad  fue una “ciencia” muy apreciada, y concretamente una de sus sub-disciplinas, la Frenología (basada en el estudio de la forma de la cabeza) se popularizó muchísimo hará un par de siglos. Se supone que permite el estudio del carácter de las personas a través de sus rasgos físicos. Pero (siempre hay un pero) como las personas pueden cambiar a lo largo de su vida, no siempre es una disciplina que nos sirva, en caso de que el ambiente y la propia persona hayan modelado su carácter. Entre sus sub-disciplinas se encuentra la que practican las gitanas de mi zona: la Quiromancia o lectura de las manos.

Con gemas o Gemomancia. Los grandes expertos en éstas se atreven a adivinar con gemas y piedras semipreciosas, tirándolas sobre una superficie e interpretándolas según caigan y por las formas que dejen en la superficie o tapete sobre el que trabajen. Creo que es un arte muy difícil de dominar, pero conozco personas capaces de esto. Honestamente, me parece que hay que tener mucha afinidad con las piedras, estudiar mucho y conocer también el carácter de cada una de las piezas que tienes en tu kit de adivinación con piedras, porque no todas las gemas, a pesar de ser del mismo tipo, tienen el mismo carácter. Esto lleva mucho tiempo meditativo.

Anomancia. Lo habéis leído bien y es lo que pensáis. Se trata de la adivinación a través de los pliegues del ano, y no es ninguna broma. La primera vez que lo vi, creo que en un programa de televisión, fue a través de un vidente de ésos de dudosa fama. Luego me enteré de que había sido popularizada por Alejandro Jodorowsky, un señor al que, si no estuviera casada, le pediría que me hiciera un hijo (no sé lo que tiene, pero me resulta sexy). Las tres grandes pegas que le veo a este método es que no hay un manual exacto de cómo interpretar cada arruguita, no se puede practicar fácilmente porque no todo el mundo te deja que le mires el ano (“Buenas tardes señor, ¿me deja que le mire el ano y así le diga su futuro? No soy exacta, es que estoy en prácticas”), y además no todo el mundo tiene el mismo nivel de higiene. Por otra parte, ¿qué pasa si alguien tiene algo que interfiera con la lectura, como una hemorroide externa? ¿Altera eso el pronóstico? ¿Tendría algún significado? Lo veo difícil.

Adivinación por los lunares. Ésta es una de las sub-disciplinas más conocidas de la Fisionomía, junto con la Frenología y la Quiromancia. Me resulta divertida. Se basa en el pronóstico del futuro mediante la lectura de los lunares dentro del cuerpo de la persona. Es decir, que si yo veo a alguien que tiene un lunar en el pecho izquierdo, pensaría que es una persona que despierta una gran sensualidad y que tiene muchos admiradores, por tanto no le van a faltar las proposiciones románticas. Si es en el derecho, es que será enamoradiza. Y así un largo etcétera.

Augurios con animales. Ésta es poco usada pero muy típica cuando se empieza en estos temas, porque hay gente que pregunta cuando es todavía bastante novato en las mancias qué significa que entre x insecto o que se le cruce un animal. Lo primero que hay que pensar es que los animales viven en este mundo también, y que si mañana te encuentras con que te ha entrado una cucaracha en casa no es que sea un mal augurio, ¡es que el bicho ha entrado en tu casa a comer, a qué si no! Es como el ejemplo del gato que puse arriba. Si entran moscas en casa, se dice que son habladurías, pero hay que pensar que si se abren las ventanas y es época de moscas, pues es normal que entren. Aclarado esto, lo interesante del augurio es que se pide. Es decir, se hace una pregunta al universo y se espera a la señal del primer animal que pase. Cuando ha pasado, se analiza bien lo que el animal significa para nosotros, nada de mirarlo en libros, se tiene que hacer el análisis para uno, porque el universo manda las señales para uno mismo. Y ya está, así de simple. Hay momentos, sin embargo, en el que estos augurios con animales pueden darse sin pedir nada al universo conscientemente, sino que se trata de señales del Yo Superior o de la Divinidad. Estos casos son raros, y lo importante aquí es centrarse, meditar y plantearse si uno ha pedido de alguna forma esa señal. Una vez pedida, hay que hacer exactamente lo mismo: meditarlo uno.

Me habré dejado muchas en el tintero, pero creo que ahí van unas cuantas mancias poco comunes, especialmente para la gente a la que le encante investigar. Como veis, son mancias que requieren muchos años de estudio y práctica, pero al final y al cabo, ¿y qué mancia, hasta la más conocida, no requiere eso mismo?