Meditación para Imbolc: el manto de Brigit

Escribí esta meditación para el grupo de devoción a Brigit “Kildare” y hoy me he decidido a compartirla por aquí, por si alguien más quiere realizarla.

Feliz Imbolc/Lughnassadh a todos.

Esta meditación está basada en la antigua leyeimbolc6nda que trata acerca de la protección de Brigid, concretamente de la protección que confería su manto. Está pensada para realizarse en la noche de Imbolc/Oimelc, de cara a que la Diosa renueve y bendiga a quien la realice, así como dé su protección en las tareas que vaya a llevar a cabo durante los siguientes meses, que normalmente suelen ser de mayor actividad.

También usaremos la que probablemente sea la oración más conocida de protección que se puede tener con Ella, que es la denominada “Genealogía de Brigid”. Si bien la genealogía es una oración que se puede usar en cualquier momento, si necesitamos un extra de protección. Por ejemplo, ante la sospecha de trabajos mágicos, en momentos de carestía, inseguridad o miedo, o también cuando necesitemos un poco de valor y nos venga bien tener un extra de seguridad para proceder.

Antes de empezar, recuerda sentarte o echarte, adquiriendo siempre una posición cómoda. Como es invierno, puede que necesites taparte con una manta fina, pues la temperatura del cuerpo desciende cuando dormimos y también cuando meditamos. Valóralo en relación a la temperatura que haga donde vayas a meditar. Puedes encender unas velas y poner un poco de incienso que te resulte agradable. Usa ropa cómoda. Recomendamos encarecidamente poner velas y una ofrenda a la Diosa. Ofrendas muy apropiadas pueden ser una poesía, un dibujo, un canto, un baile, o también algo de comida (cerveza, leche o bebidas similares, miel, huevos… y una ofrenda muy bonita es leche materna, en caso de que seas una mamá lactante).

Empezamos por cerrar los ojos. Respiramos normalmente cinco veces, con sus cinco inspiraciones y sus cinco espiraciones. A la sexta inspiración, mientras tomamos aire vamos a contraer todo el cuerpo, mantenemos la contracción un par de segundos y lo relajamos. Volvemos a respirar normalmente, cinco veces, y a la sexta vez, de nuevo, contraemos. Sostenemos esa contracción durante dos segundos más o menos, y relajamos. Repetimos este ciclo una tercera vez y ya nos quedamos respirando normalmente.

Tómate un momento para estar en tu cuerpo. Observa tu estado general, acepta cualquier sentimiento, cualquier estado de ánimo, cualquier sensación. Todas ésas son señales de tu cuerpo y tu mente, que te indican lo mucho que trabajas, lo mucho que te esfuerzas. Es la forma de comunicarse de tu cuerpo. Agradéceselo profundamente, por eso, y por todo su servicio.

Ahora, vamos a valernos de la mente para viajar. Vamos a visualizar un bosque de robles, con un camino en el centro. Sigamos el camino, esperando a que nos lleve donde nos tenga que llevar. Puede que por el camino veamos más cosas, pero de momento no nos vamos a acercar a verlas: lo haremos si no, luego, o quizá en otra ocasión.

Al final, muy a lo lejos, hay una casa con una chimenea que humea. Puede que sea pequeña, pero no te dejes engañar: no todo es lo que parece. Llama a la puerta, Brigit te estará esperando tras ella.

Deja que la Diosa venga a ti de la forma en la que necesites. Hay gente que se sorprende de lo mucho que es capaz de cambiar de forma esta Diosa, así que no tengas preconcepciones. Ella irá a ti como tú necesites verla. Deja que te dé el mensaje que necesites escuchar de su parte.

Ahora, explícale cuáles son tus objetivos (si tienes) para el año, o la razón por la cual necesitas su protección. Brigid te dará su manto: deja que Ella misma te envuelva cariñosamente en él.

Despídete de la Diosa y recuérdale que le vas a dejar una ofrenda al finalizar la sesión, para que disponga de ella como Ella considere. Vuelve por el camino anterior hasta que encuentres una señal que te dirija a tu cuerpo de vuelta, y entonces, vuelve.

Abre los ojos despacio. Recita ahora la genealogía de Brigid, afirmando:

“Cada día y cada noche

Que recito la genealogía de Brigit

No seré muerto, no seré herido

No seré hechizado, no seré maldecido

Ninguno de mis poderes me abandonará

Ni tierra, ni turba, ni césped me cubrirán

Ni fuego, ni sol, ni luna me quemarán

Ni agua, ni lago, ni mar me ahogarán

Ni aire, ni viento, ni vapor me enfermarán

Ni encanto de Hada me llevará

Y estoy bajo la protección de la Doncella Sagrada

Mi gentil madre adoptiva

Mi amada Brigit.”

Pon la ofrenda para la Diosa, ofreciéndosela a Ella como homenaje por su ayuda y protección.

Quédate en actitud contemplativa tanto tiempo como quieras.

 

El cisne como animal liminal y asociado a Brigit

46dHace pocos días, en el grupo de devoción a Brigit, salió a colación el cisne. Este animal ha estado asociado a Brigit tradicionalmente, y no me han preguntado pocas veces por qué. En mi zona del mundo (vivo en el sur de España) no suele haber cisnes salvajes, sólo parcialmente domesticados, aunque sí hay cisnes salvajes en otras partes del Oeste del continente europeo, especialmente en Francia, Irlanda y Gran Bretaña. Esto se debe a que el cisne es un animal con rutas migratorias asociadas a las estaciones.

En España es común ver aves migratorias, pero normalmente suelen ser especies que buscan el templado clima de África cuando llega nuestro invierno. En cambio, estos cisnes salvajes bajan al sur al llegar dicha estación, ya que ponen sus huevos, incuban y crían durante el verano septentrional en zonas árticas, bajando tan lejos como hasta Francia al llegar octubre o noviembre, cuando el frío en el círculo polar Ártico y sus inmediaciones hace insostenible su supervivencia. Buscan temperaturas más agradables en latitudes más meridionales, en definitiva. Cuando llega el buen tiempo, el cisne vuelve al Norte, repitiéndose el ciclo al año siguiente. Los polluelos aprenden así las rutas migratorias, quedándose con sus padres de uno a dos años, hasta que están listos para formar su propia familia. De esta manera, el cisne suele estar asociado a un primer comienzo (lo que le da su estatus de animal liminal): el cambio de estación. Son uno de los animales que anuncian los cambios de tiempo. Por otra parte, se dice que el cisne es un animal liminal porque se encuentra, como muchas otras aves acuáticas, entre dos elementos: el aire y el agua. Él marca el comienzo del reino del Aire, del Agua, o quizá el comienzo de ambos.

¿Qué puede haber de liminal en una divinidad como Brigit? Por regla general, se considera que tiene de liminal dos características. La primera de ellas es que rige estados de transformación profunda en la persona o en las cosas. Por ejemplo: la forja, por la cual da forma al metal para convertirlo en un objeto; la poesía por inspiración divina, por la cual la persona se convierte en vasija o habla por boca de la diosa (como una especie de poesía oracular o poesía canalizada); así como la maternidad y sus ciclos.

La segunda de ellas es meramente estacional. Hay autores que consideran que Cailleach (la Divinidad que representa el invierno y la meteorología) y Brigit son caras de la misma Divinidad, de manera que la festividad de La Fheile Bride (Imbolc) es un guiño de la diosa del fuego en mitad del invierno, en el que hace aparición como anunciando que los días soleados llegarán. Hay una leyenda que cuenta que Cailleach sale en Imbolc a buscar leña para el resto del invierno, de manera que hace que salga el sol y haga buen tiempo en 1 de febrero para no acabar nevada y empapada. Por eso, la gente suele decir en Irlanda que, si hace buen tiempo en Imbolc, es porque el invierno va a durar unas semanas más. En cambio, si llueve o nieva, es porque el invierno va a acabar. Esta tradición ha llegado a los Estados Unidos de América a través de la inmigración irlandesa, y la vemos inmortalizada en la película “Groundhog Day” (literalmente “El día de la marmota” o Atrapado en el tiempo/Hechizo del tiempo) mediante la marmota mundialmente conocida como Punxsutawney Phil.

Así pues, la festividad de Brigit es una fiesta de límites que se transgreden para anunciar cambios y comienzos, igual que Samhain, igual que Beltane y de la misma forma que Lughnassadh, como un funeral en mitad del verano, lo es.

El carácter limítrofe, liminal y entre estados del cisne queda bellamente expresado en multitud de leyendas y cuentos. Uno de ellos es el popular “Patito Feo” que, personalmente, no encuentro que hable sólo de que no debes juzgar a las personas por su físico, sino que cuenta la historia de un pequeño cisne que ha quedado atrás en su ruta migratoria de vuelta al Ártico y por eso acaba en un lugar que no es el suyo, donde no le reconocen como lo que es. Su principal aventura se debe a intentar ser aceptado como algo que no es, mostrando a los demás lo importante que es el cambio y la adaptabilidad a las situaciones. Se podría sacar algo también muy cristianizado de este cuento, pero no lo haré, ya que creo que la influencia judeocristiana es, hoy por hoy, inevitable en nuestro folklore y es algo con lo que los paganos vivimos a diario.

También es muy recurrente la idea de que los cisnes son, en realidad, personas. Esto lo vemos en el cuento “Los doce cisnes salvajes” popularizado por Hans Christian Andersen, analizado en su día por la tradición Reclaiming y publicado en un libro por Hilary Valentine y Starhawk. Las autoras lo toman como punto de partida para un entrenamiento en las artes mágicas, con un resultado similar al proceso por el cual pasa el Patito Feo. Es decir, que son procesos dolorosos o áridos como el frío invierno, pero que al llegar el verano y la cosecha del alma tienen su recompensa. Es el mismo tránsito de recogimiento interno y de acopio de provisiones que hemos pasado desde Samhain hasta Imbolc, y que paulatinamente se irá transformando hasta llegar a Beltane. Igual que la Diosa de la Forja nos va transformando mediante sus misterios.

Finalmente pero no menos importante, está la leyenda irlandesa de Los hijos de Lir. La historia, traducida del resumen ofrecido en Wikipedia en inglés, dice así:

Bodb Derg fue elegido rey de los Tuatha Dé Danann, para fastidio de Lir. Para apaciguar a Lir, Bodb le dio a una de sus hijas en matrimonio, Aoibh. Ésta le dio a Lir cuatro hijos: una chica, Fionnuala, y tres chicos, Aodh, y los gemelos Fiachra y Conn.

Aoibh murió y sus hijos la echaban mucho de menos. Queriendo tener a Lir contento, Bodb le mandó otra de sus hijas, Aoife, para que se casara con él.

Celosa del amor de sus hijos entre ellos y hacia su padre, Aoife planeó librarse de los niños. Yendo de viaje a casa de Bodb con éstos, ordenó a sus sirvientes que los mataran, pero los sirvientes se negaron. Enfadada, trató de matarlos ella misma pero no tuvo el valor para hacerlo. En su lugar, usó su magia para convertirlos en cisnes. Cuando Bodb supo de esto, transformó a Aoife en demonio para toda la eternidad.

Como cisnes, los niños tuvieron que pasar 300 años en Lough Derravaragh (un lago cercano al castillo de su padre), 300 años en el Mar de Moyle, y 300 años en las aguas de Irrus Domnann, en Erris, cerca de la isla Inishglora (Inis Glauaire). Para terminar con el hechizo, tuvieron que ser bendecidos por un monje, ya que San Patricio había convertido Irlanda al Cristianismo durante el tiempo en el que ellos habían vivido siendo cisnes.

Dicen algunas fuentes de esta leyenda que cuando el hechizo hubo terminado, el monje que bendijo a los niños vio simplemente a una gentecilla que se desvanecía por el paso de los años que habían pasado convertidos en cisnes. Esto viene a mostrar que habían pasado muchos años (si hacemos cuentas, 900 años) y que, al ser Tuatha Dé Danann, estos niños-cisne eran seres sobrenaturales como en las leyendas de antaño, los cuales son eliminados por la llegada del Cristianismo (la figura del monje). El hecho de que sean cisnes, incluso en esta adaptación claramente cristiana del mito, no es casual: el cisne sigue siendo, simbólicamente, un animal de comienzos. La leyenda, así contada, dice muy claramente que es el comienzo de una nueva etapa para Irlanda: una era sin Tuatha Dé Danann y sin las antiguas leyendas, en la que impera el Cristianismo. En la que se deshacen los hechizos y encantos de la mítica tribu de la Isla Esmeralda. Afortunadamente para muchos de nosotros, las leyendas siguen vivas.

Sin embargo, también dice otras cosas: habla de que para los irlandeses, la figura maternal era importante y que las mujeres se hacían cargo de los hijos de otras mujeres, siendo algo horrible el infanticidio, tanto como para que los sirvientes se nieguen a realizar el crimen. Aoife desea realizar el asesinato entre su casa y la de su padre, dando a entender que el hogar era algo sagrado como para mancharlo con una atrocidad así.

Por otro lado, los niños-cisne pasan mucho tiempo intentando encontrar su hogar de vuelta, y esto es acorde con la propia naturaleza del cisne, que si no es enseñado por sus padres acerca de las rutas migratorias, no consigue volver a encontrar el lugar correcto al que ir cuando hay un cambio de estación. El mito nos muestra que hay que dejar a los hijos volar tras enseñarles lo adecuado para manejarse en la vida, y que los padres, aunque deben ser cariñosos, no deben ser extremadamente protectores. Personalmente, veo un punto muy Brigidino en esta enseñanza, pues Brigit es una diosa de la crianza y del hogar, lo cual también tiene un matiz de cuál es el estilo de crianza que debemos darle a nuestros hijos para que sepan defenderse en la vida, y es que, al criar, hay que dar el conocimiento y las habilidades para que los hijos encuentren su propio camino y no se pierdan en las nieblas de las leyendas.

Las aguas curativas de Brigit

a93b5948c10c71f604d171b793c3cb13Además de la Diosa del fuego, Brigit es la patrona de los manantiales curativos, los ríos y los pozos. Muchas personas se preguntan cómo es posible que una Divinidad con un carácter tan fogoso como Brigit un aspecto acuático tan marcado en algunas ocasiones. Hay diferentes versiones de esta relación entre Brigit y las aguas, cada una contada según la visión del que se para a estudiarla.

La primera explicación para esto es meramente histórica: se considera que tiene esta relación con el agua debido a la misma relación de Brigit con la Diosa británica Brigantia. En la isla de Gran Bretaña existía una Divinidad emparentada con nuestra Brigit. Se trataba de Brigantia, Diosa de los manantiales y los ríos, y también emparentada con la Brigindo que se veneraba en el continente europeo. La Diosa Brigantia, a su vez, era la madre ancestral de la tribu de los Brigantes, una de las muchas tribus que por aquellos tiempos habitaban la isla de Gran Bretaña.

Algunos historiadores dicen que existen pruebas de que, cuando los romanos invadieron Gran Bretaña, un grupo de Druidas de la tribu de los Brigantes partió hacia Irlanda en busca de apoyo y consejo, y también como forma de advertir a las tribus celtas de la isla verde de que se acercaban los romanos y su temida invasión. Estos druidas británicos llevaron con ellos la enseña de Brigantia, a la que mezclaron muy inteligentemente con algunos aspectos de los irlandeses Morrigan y Dagda, sus míticos padres, para conseguir que les escucharan y les tomaran en serio. De ahí, comentan estos historiadores, nació Brigit, una Divinidad nacida de la necesidad en tiempos de guerra y del sincretismo.

Pero existe otra forma mucho más sencilla de ver esta relación, que es la que apoyan la mayoría de los estudiosos de hoy día. Se trata de que, sencillamente, Brigantia y Brigit estaban relacionadas, incluso se dice que en origen muy probablemente fueran la misma Divinidad, hasta que las tribus celtas de las islas se separaron y quedaron aisladas por el Mar de Irlanda. La mayoría de los lingüistas de hoy en día apoyan esta última hipótesis, pues la raíz “Brig” puede trazarse hasta el proto-indoeuropeo y significa “elevado”.

La herrería de Brigit: una experiencia espiritual y vital

¿Qué puede haber más fogoso y relacionado con el agua a la vez que una herrería? Brigit es la patrona de la herrería y los herreros y, como ellos, pone al rojo vivo a su devoto, le da forma mediante golpes y luego le sumerge en la tranquilidad y el frescor de sus aguas. Este proceso es necesario para crear una espada de buen acero templado.  Este proceso es necesario para crear en nosotros la disciplina de su devoción.

Todo devoto de Brigit pasa por un momento de mucha acción. El fuego es un elemento muy transmutador, pero también nos incita a la acción, a la superación, al ímpetu. Y eso conlleva mucho conflicto también. El conflicto, a su vez, lleva a los golpes, como los del herrero, que forjan el carácter y que a veces dejan huellas, heridas en el devoto. Brigit no es una Divinidad precisamente fácil porque nos llama a vivir las experiencias de manera muy intensa. La buena noticia es que todos podemos beneficiarnos del reposo y la calma de sus manantiales curativos cuando cesa la guerra a nuestro alrededor, o cuando, gravemente heridos, necesitamos el abrazo sanador de una madre.

También puede haber un momento, independientemente de si se es devoto de Brigit o no, en el que necesitemos de su sanación. Es por ello que aquí presentamos la meditación de las aguas de Brigit, para cuando necesitamos curarnos de un momento en nuestra vida en la que las heridas sean profundas y necesitemos recuperarnos a nosotros mismos.

Meditación: sumergirse en el río sagrado de Brigit

La primera parte de la meditación la harás sin visualizar y es la más difícil: escribe en un papel todo aquello que quieras sanar y que necesites integrar, ya curado, dentro de tu vida. Esto a veces se hace duro, pero es importante que llevemos a la meditación las cosas lo más claras posibles. Si necesitas ayuda, pídesela a Brigit para que te inspire.

En primer lugar vamos a relajarnos profundamente. Podemos relajarnos como queramos, una idea puede ser respirando tranquila y profundamente y cerrando los ojos. Para esta meditación vas a visualizar un paraje soleado, hermoso y lleno de árboles que bailan al son del viento.

Oyes una corriente de agua tranquila. Se trata de un río alegre con la profundidad justa para que quepa una persona dentro de él. Sentada junto a él, con los pies metidos en el agua, está la Diosa Brigit, que se le levanta al verte y te saluda. Preséntate y dile que vienes a verla porque necesitas sanación.

La Diosa te da la mano para invitarte a meterte en el agua con ella, tomas su mano y ella, muy gentilmente, te ayuda a meterte en el río junto con ella misma. El río te cubre hasta el cuello, hay corriente pero se puede nadar fácilmente.

Ahora, dentro del río y sintiendo el frescor calmante de sus aguas, presenta a la Divinidad tus heridas de la forma que tú prefieras. Pueden ser heridas físicas, por ejemplo puedes levantarte la ropa (si es que estás vestido) y mostrarle un rasguño en el pecho si te han roto el corazón. También pueden ser representaciones o exvotos (pequeñas tallas en barro del aspecto de tu vida que quieras sanar) que le des a la Divinidad para que ella las cure. Intenta que sea la primera representación que se te ocurra, no intentes controlarlo, pues ella sabrá qué te pasa en cuanto se lo enseñes. Dile que necesitas sanación y pídele que te cure de lo que te aflige.

Muéstrale tu herida o dale a Brigit la representación de tu aflicción y deja que ella lo cure. Visualiza el río llenándose de luz blanca muy hermosa, y a ella, dentro del río, tocando tu herida y sanándola, o bien enmendando tu exvoto.

Ahora, pídele a la Divinidad que integre esa parte sanada dentro de ti. Esto hará que lo que ella ha sanado vuelva a “encajar” dentro de tu ser. Brigit te abrazará y te sumergirá dulcemente en sus aguas cristalinas. Estás rodeado de agua dulce y clara, y te sientes bien. El río se irá llevando otras cosas de las que no eres consciente, e irá integrando dentro de ti esas partes que se han sanado, para que todo tú vuelvas a ser armonioso.

Cuando te sientas sanado, dale las gracias a Brigit. Ambos salís por vuestro propio pie del río. Antes de despedirte, déjale a la Diosa un detalle por su sanación. Puede ser un beso, un tierno abrazo o una vela encendida junto al río.

Sal de la meditación lentamente, sintiéndote sanado. Puede que necesites realizar esta meditación más de una vez para sanar una parte de ti, sobre todo si el problema abarca varias dimensiones o aspectos de tu vida. Recuerda ser perseverante y notarás más los beneficios de la misma.

Devoción de las aguas de Brigit

Recuerda que para devocionar el aspecto acuático de Brigit puedes poner una copa llena de agua de manantial o de río en su altar. Si necesitas sanación con frecuencia, puedes poner este recipiente de agua junto con un exvoto de aquella parte de ti mismo que quieras sanar. Si no sabes muy bien cómo representar la parte de ti que necesita sanación, pide ayuda a Brigit para que te inspire.

Si realizas la meditación de arriba con cierta asiduidad, recuerda que la sanación será más efectiva si estableces una relación armoniosa con la Divinidad, así que de vez en cuando le puedes dedicar una canción, una poesía o una vela.

Fuente: Harwe Tuileva para el Templo de Brigit, publicado el 10 de noviembre de 2012: http://www.brigit.es/las-aguas-curativas-de-brigit/ 

Mamá y sacerdotisa: pensamientos sobre la práctica del Arte y la conciliación

No hace mucho, estaba leyendo este libro y uno de los ensayos hablaba de una sacerdotisa cuyo primer oráculo canalizado había sido porque su suma estaba de baja maternal al haber dado a luz recientemente. La verdad, lo vi muy normal porque recién parida yo tenía ganas, sobre todo, de aprovechar el tiempo en dormir y no en hacer magia. Sin embargo, encuentro que tras mis dos partos, una vez superada la cuarentena, prácticamente fui recuperando bastante rápido mi necesidad de trabajar en el ámbito espiritual, empezando, sobre todo, por mi práctica personal. Me imagino que cada uno/a tendrá un ritmo diferente de recuperación dependiendo de sus circunstancias y estado de ánimo. También hay personas que deciden hacer un alto en el camino, lo cual es igualmente válido aunque no fue mi caso, así que opté por conciliar lo mejor que pude.

Tenía muchas preguntas tras mis dos partos. Por ejemplo: ¿Hasta qué punto necesito conciliar? ¿En qué puedo meter a mi hijo recién nacido, y en qué es mejor que se lo quede su padre durante el tiempo en el que esté yo ocupada en rituales? ¿Debo canalizar en el postparto tardío? ¿Cómo encontrar tiempo para meditar, si tengo a una criatura que llora si salgo de la habitación? ¿Cómo llevarán mis compañeros de aventuras mágicas la incorporación de este nuevo ser a mi vida?

Me ha ayudado muchísimo el poder hablar abiertamente del tema con mis compañeros de senda. Por ejemplo, decir abiertamente que la vida cambia y hasta qué punto cambia, para que los que no son padres o madres puedan entenderte. Encuentro que poner las cartas sobre la mesa desde el principio ayuda a no crear falsas expectativas, como que vas a poder mantener una fiesta post-sabbat hasta las tres de la mañana porque el bebé tendrá que dormir (y sobre todo, tienes que dormir). La gente no suele saber qué conlleva tener una criatura porque somos una comunidad muy joven en una sociedad envejecida. Con suerte, algunos de nuestros compañeros y compañeras tienen sobrinos/as o hermanos/as de menor edad, lo cual facilita mucho las cosas.

Otro de los elementos que más me han ayudado a conciliar ha sido un portabebés ergonómico. Nunca podré estar más agradecida a los diseñadores de rebozos, portabebés o mochilas tipo canguro. Con este tipo de cachivache he llegado incluso a amamantar y a guiar meditaciones a la vez, hasta en una ocasión inicié a una persona en una disciplina espiritual. Mis dos hijos han sido niños-Nenuco mientras los he tenido en brazos, al menos hasta los seis meses y especialmente en las primeras semanas, pero el panorama cambiaba si los dejaba en una cuna o en el cochecito, y rompían a llorar inmediatamente. Uno no se puede concentrar en nada cuando hay un bebé llorando. Buscar una solución sencilla es prioritario si no tienes a nadie con quien dejar a tu hijo/a y te apetece seguir activo en tu sendero espiritual. También cuando no hay nadie que te cubra en tu coven para realizar iniciaciones o para liderar encuentros.

No me avergüenzo en decir que me he hecho formaciones espirituales enteras con un bebé en el pecho e incluso he meditado amamantando en la comodidad de mi cama. Para trabajo más especial o intenso suelo pedir ayuda a mi pareja, pero tras haber dejado harto de comer a mi niño pequeño, minutos antes de meterme a hacer ese trabajo más delicado. Así, no llora y no lo pasamos mal.

Por supuesto, dejar el cuidado del bebé en otra persona (el otro progenitor) es lo ideal, pero no siempre se puede. En mi caso concreto, mi marido es mi pareja mágica y en muchos rituales él está presente. Otras veces, mis bebés han llorado porque yo era su figura de cuidado principal y eran demasiado pequeños como para estar sin mí aunque fuera una hora. Recuerdo que hice de intérprete en una entrevista de tres horas para una emisora pagana cuando mi hija la mayor tenía mes y medio, y lo recuerdo como uno de los peores momentos en cuanto a conciliación con mi papel de madre (aunque la entrevista estuvo muy bien) pues mi niña no paró de llorar, a pesar de estar con su padre. Desde mi estudio la oía y se me partía el corazón de escucharla gritar. Como estos momentos he tenido unos cuantos, como en un ritual de Lustración que celebramos en 2015, y a partir de esos momentos decidí que haría lo posible por conciliar ambos aspectos, ser consciente de las limitaciones que tienen, así como de las ventajas, y que expondría mi caso y haría valer mi posición ante las personas con las que iba a trabajar. Creo que esto es fundamental para conseguir visibilidad de cara a la comunidad sobre esta realidad tan ignorada. Creo que el bienestar de un niño debería ser prioritario e ir por delante de cualquier expectativa y hay errores que creo que no volvería a cometer a este respecto.

Una de las grandes falacias de nuestro tiempo y que las mamás (también los papás) recientes escuchamos mucho es “no permitas que tu hijo/a cambie tu vida, tu vida debería seguir como antes”. Es hora de que las madres y los padres digamos la verdad: en el momento en el que pones un pie en el camino de la m/paternidad, tu vida cambia y es inevitable. Eso hay que recordarlo también como sacerdotes y sacerdotisas. Forma parte de una decisión consciente. En lugar de esa falacia, cabría preguntarnos cómo conciliar adecuadamente estos dos aspectos tan esenciales de nuestra vida.

*Entrada escrita en gran medida con (al menos) un bebé en algún pecho*

Relato: El penalty de Aurelio

penalty-1024x647Este relato es, tal cual, un sueño que tuve hace muchos años. Sucedió una tarde, en mitad de una siesta de fin de semana, mientras el sol se asomaba por mi ventana y me hacía tener sueños de otros mundos y otras vidas y, quizá, de otros Yoes en algún otro lugar…

Conste que no creo en el Diablo cristiano, pero en este sueño sale. Es sólo un personaje.

Dicen que, a veces, un durmiente es llamado por una fuerza neutral de la Naturaleza para hacer de testigo en algún perverso juego del Diablo. Éste, que gusta de hacer trampas y trapatiestas, a veces necesita quien le diga que se está pasando de castaño oscuro, incluso cuando está en la naturaleza propia del Adversario realizar este tipo de actos tramposos.

Frente a nosotros tenemos a Aurelio, un niño de unos ocho años, que está jugando su alma a un extraño juego de fútbol con el Diablo y sus sirvientes. Su pelo cortado a tazón es casi tan dorado como su nombre. Sus padres están en el campo también, jugando junto a él, y sé (cosas que pasan en los sueños) que Aurelio está muerto. Ha muerto de cáncer. El mismo cáncer cuyo tratamiento arrebató su cabello rubio de su cabeza. Pero como ahora ya ha muerto, Aurelio corre como el viento por el campo de fútbol, con su balón, como aquel futbolista que soñó con ser y nunca más será. En la muerte no hay limitaciones. Por eso, es el primero y el último de sus partidos de fútbol y juega como siempre soñó con jugar.

Aurelio marca, gana, pero el Diablo es viejo y sabe cómo hacer trampas. Yo, que hago de linier, estoy viendo cómo cambia de posición a sus propios sirvientes, cómo un balón se sale de la línea o cómo coloca a los suyos en fuera de juego. En una de ésas, el árbitro (al que nunca veo la cara, y seguramente sea otro durmiente, como yo misma), pita un penalty. Es el penalty que puede darle la victoria a Aurelio. Victoria sobre su alma, ¿no es irónico y a la vez horripilante, jugar por lo que siempre fue de uno?

Con el Diablo bajo los palos, Aurelio se dispone a chutar. Corre como el viento y refleja el sol en sus cabellos, el mismo sol que se cuela por mi ventana mientras duermo.

Y ese rayo de sol que deslumbra me despierta, sabiendo que es ese brillo el que le hace ganar un partido que no sé si ha ganado porque alguna fuerza del Universo ha decretado que ese partido era demasiado injusto hasta para el mismísimo Diablo, o si es que de verdad Aurelio ha marcado el gol de su vida.

O más bien de su muerte.

Sueños de bruja.

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